Alberto Izquierdo.
El PAR se inclina por ir con el PP a las elecciones: "España necesita un cambio, Feijóo tiene que presidir el Gobierno"
Alberto Izquierdo aspira a conformar un bloque de centroderecha con el que echar a Pedro Sánchez de La Moncloa. Este jueves reúne a su Ejecutiva.
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El Partido Aragonés (PAR) se inclina por ir a las elecciones generales con el PP de Jorge Azcón y Alberto Núñez Feijóo para construir un frente de centroderecha con el que echar a Pedro Sánchez de La Moncloa.
La formación reconoce llevar mucho tiempo trabajando con los conservadores para buscar acuerdos de amplia base y llegar a "todas las sinergias posibles".
Por el momento "no hay nada cerrado", pero los propios plazos del adelanto electoral obligan a pisar el acelerador.
Según ha podido saber EL ESPAÑOL, existe voluntad de acuerdo por las dos partes.
La sintonía, dicen, es magnífica, aunque faltaría por terminar de concretar la letra pequeña.
Por ahora no ha trascendido qué peso tendría el PAR en las listas al Congreso y el Senado en caso de sellar la alianza con el PP y cuál sería la fórmula que se escogería en esta ocasión.
El partido reunirá mañana jueves a su Ejecutiva. La reunión estaba ya prevista, pero el anuncio ha trastocado todos los planes y ha hecho que se tengan que reordenar las prioridades.
Su presidente, Alberto Izquierdo, evitaba pronunciarse ayer sobre la posible alianza con el PP a la espera de que se celebre el encuentro.
Insistía, en cualquier caso, en que el PAR estará "en el lado correcto de la historia" y recordaba que, históricamente, siempre que ha habido un momento difícil para la democracia española, la formación ha querido ser parte de la solución.
Ocurrió, por ejemplo, en las elecciones que pusieron fin a la era de José Luis Rodríguez Zapatero. Entonces fueron en coalición con el PP de Mariano Rajoy.
Para Izquierdo, fichado en junio por Jorge Azcón como asesor, urge tomar medidas que "cambien las cosas" y pongan negro sobre blanco soluciones con las que cambiar la vida de la gente.
Como ejemplo pone la crisis de la vivienda. En su opinión, la prioridad debe ser "construir pisos", no poner medidas que generen problemas a los propietarios.
"España necesita un cambio y el cambio debe ser rápido, urgente y honesto y a mi modo de ver, Alberto Núñez Feijóo es el candidato que tiene que presidir el Gobierno", remarca.
En la ecuación en la que trabaja el PAR, Vox no tiene cabida.
Su intención es ser un partido que sume y que no reste; que haya un único equipo con el que evitar que haya 10 papeletas de 10 partidos distintos.
Esto solo dividiría el voto y terminaría favoreciendo a Pedro Sánchez, un escenario al que también se asoma la izquierda a la izquierda del PSOE, que sigue sin cerrar la fórmula con la que concurrir al 29-N.
Cambio de planes
El PAR estaba centrado en su estrategia para las municipales. El anuncio de sus planes parecía inminente, pero el adelanto de las generales ha obligado a dar un giro de 180 grados al cronograma.
Ahora, la prioridad es saber qué harán de cara al 29-N, y no será hasta después de la cita con las urnas cuando retomarán todo lo relacionado con los decisivos comicios de mayo, en los que se jugarán en gran medida el 'ser o no ser' después de quedar fuera de las Cortes de Aragón el pasado 8-F.
En estos momentos, esa otra planificación ha quedado bloqueada "totalmente".
Esto mismo le ha ocurrido al PSOE, que finalmente elegirá a su 'cabeza de cartel' al Ayuntamiento de Zaragoza pasado el 29 de noviembre para que las primarias no coincidan con la elaboración de listas al Congreso y el Senado.
No obstante, todo apunta a que si hay acuerdo con el PP para el 29-N, la alianza entre populares y aragonesistas se mantendrá para las municipales.
Con 90 alcaldes y 386 concejales, el PAR conserva gran parte de su músculo gracias a su presencia en pequeños municipios del territorio, especialmente en la provincia de Teruel.
Su talón de Aquiles, sin embargo, siguen siendo las localidades de mayor tamaño. Ahí le cuesta tanto encontrar candidatos como lograr representatividad, un problema que podría agravarse en las próximas elecciones, en las que Vox amenaza con 'alterar el mercado de fichajes' y dar un mordisco a la 'tarta electoral'.