Irene Ramo

Irene Ramo

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Irene y su fuerza para combatir un cáncer "raro" de vías biliares: "Se te para el mundo, pero mantengo la esperanza"

Este tipo de cáncer representa solo un 2% de casos oncológicos en España y desde ATUVIBI piden más financiación e investigación sobre la enfermedad.

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Zaragoza
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Representan un 2% de los casos oncológicos en España. El cáncer "raro" de vías biliares a pesar de no significar grandes números en cifras, tiene una tasa de supervivencia de 5 al 10%. Detrás de estos números hay nombres y apellidos como el de Irene Ramo.

Esta zaragozana de 44 años fue diagnosticada a finales de 2025 y decide contar su historia como puerta para conocer y visibilizar este tipo de cáncer por el queluchan por más investigación y más financiación.

El día que lo cambió todo para ella fue el mismo día que soplaba las velas un 12 de agosto. "A partir de mi cumpleaños empecé a no tolerar nada las grasas, dejé de comer porque todo me sentaba mal", rememora de estos meses atrás.

Estos dolores apuntaron para los médicos en un problema digestivo por lo que esperó su cita por la Seguridad Social para una gastroscopia. Mientras la fecha llegaba, Irene comenzó a desarrollar "los típicos" síntomas de un cáncer de vías biliares: "Ya no comía, adelgacé 13 kilos, estaba muy cansada, empecé a tener picores".

Así, se llega a otra fecha ya marcada en el calendario: 6 de octubre. Este día "saltaron las alarmas de un problema hepático". Eso derivó prueba tras prueba de análisis de sangre, ecografía y TAC que dieron con el diagnóstico de un cáncer de vías biliares, un colangiocarcinoma intrahepático, concretamente.

La noticia, como ella misma dice, le dejó "en shock": "Se frena tu vida en seco y tratas de digerirlo como puedes y en pensar en que habrá alguna solución". Si bien esa pequeña esperanza no pudo ser ya que al estar avanzado es inoperable y todo va a ser vía quimioterapia.

La dificultad de su caso se concentra sobre todo a la expansión del tumor ya que se encuentra en ese entonces en estadio 4 con metástasis al hígado y a los ganglios. "El peor diagnóstico que podían dar", lamenta Irene.

"Tengo la confianza y la esperanza de que se puede salir de esto"

Dos meses ingresada 

Los primeros meses no fueron fáciles al tener las vías biliares "totalmente" obstruidas, lo que ocasionó que tuvieran que hacerle dos drenajes que terminaron complicándose con sangrado del hígado, perder cuatro puntos de la hemoglobina en un día. Esto supuso dos meses ingresada en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.

Sin embargo, los drenajes no fueron la solución ya que, tal y como le dieron el alta tras dos meses, tuvo que volver a ingresar y cambiar los drenajes por dos stent.

Desde entonces hace vida fuera del hospital y acude al centro dos semanas seguidas a seguir su tratamiento. "Una vez que volví a casa me siento mejor, voy día a día. Física y mentalmente voy mejorando, y a pesar de que mi día a día está condicionado por la quimio, trato de moverme todo lo que pueda, hacer paseos, ir al gimnasio para pacientes oncológicos", cuenta.

En definitiva, tiene claro que quiere "mantener la vitalidad" y se muestra fuerte para combatir esta lucha: "Tengo la confianza y la esperanza de que se puede salir de esto".

Este camino lo afronta además junto a sus padres, con los que tuvo que mudarse para acompañarla durante el tratamiento. "Están siendo un apoyo fundamental y se han volcado totalmente en mí", expresa con todo agradecimiento.

Mismo sentimiento que rebosa hacia la Asociación de Tumores de Vías Biliares (ATUVIBI), donde encontró un espacio seguro: "Es una nueva familia, me ayudaron a entender mi enfermedad y mantenemos el contacto diariamente para comentar síntomas y darnos apoyo", cuenta.

250 ciudades iluminadas en verde

ATUVIBI nació en 2024 impulsado por el apoyo de oncólogos e investigadores para dar visibilidad a esta enfermedad que carece casi de financiación e investigación en España.

Esta organización está abierta tanto a pacientes, familiares o expertos. Rosa Mozota llegó a ella de la mano de "un buen amigo" que padeció la enfermedad y con el que impulsó por diferentes ciudades y municipios la iluminación en verde de sus fuentes y edificios.

Cuenta que su amigo tuvo la mala suerte de que le detectaron muy tarde "porque de entrada no presentaba síntomas y las biopsias iniciales daban negativo".

La Sagrada Familia iluminada de verde impulsado por ATUVIVI

La Sagrada Familia iluminada de verde impulsado por ATUVIVI ATUVIVI

"Aunque su enfermedad estaba muy avanzada, gracias a los tratamientos tuvo mucha calidad de vida hasta el final. Hacía vida normal, iba a conciertos y al teatro", explica. Lamentablemente falleció a los 9 meses, "pero se involucró muy a fondo en la asociación".

Durante ese tiempo lograron que muchas ciudades se unieran a esta iniciativa que este año ha llegado a récord iluminando 250 sitios en España, entre ellos, el Palacio de La Aljafería de Zaragoza, la Sagrada Familia de Barcelona, el Congreso de los Diputados y el Senado.

El empuje es tal que esta asociación llega a más allá de España y la luz verde se emitió el 19 de febrero hasta en uno de los puntos más remotos del mundo, Ushuaia.

"Es una manera de honrar la memoria de los que ya no están y de los que luchan con la enfermedad", concluye emocionada.