Estación Delicias de Zaragoza.

Estación Delicias de Zaragoza. E.E

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Retrasos de más de una hora en los trenes Madrid-Zaragoza: "Han bajado mucho la velocidad, pero es mejor así"

Tras los accidentes en Adamuz y Gelida, Adif ha limitado la velocidad en algunos tramos del trayecto de la capital a Zaragoza.

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Zaragoza
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Conmoción. Es la palabra que mejor describe el sentimiento general tras los trágicos accidentes de tren vividos en España en los últimos días.

El domingo, en Adamuz (Córdoba), un siniestro ferroviario dejó 43 fallecidos. Y en la tarde del martes, un tren de Rodalies impactó contra un muro de contención que había invadido la vía, provocando la muerte del maquinista, un joven de 28 años que se encontraba en prácticas, y varios heridos.

En la estación Delicias de Zaragoza, los viajeros se muestran preocupados y, en parte, indignados. Los pasajeros denuncian retrasos de más de una hora en la llegada a sus destinos y falta de información durante el embarque.

“Ha salido media hora más tarde y luego, en el trayecto, como iba lento, hemos perdido otra media hora”, comentaba una turista al salir del tren procedente de Madrid que llegaba a la capital aragonesa.

En la mañana de este miércoles, 21 de enero, Adif ha vuelto a limitar la velocidad de los trenes a 160 kilómetros por hora en algunos tramos entre Madrid y Zaragoza de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, después de que el maquinista de un tren de Renfe denunciara el supuesto mal estado de varios puntos de la vía.

Llegadas y salidas en la estación Delicias de Zaragoza.

Llegadas y salidas en la estación Delicias de Zaragoza. E.E

“Han bajado mucho la velocidad del tren, pero con lo que ha pasado nos ha dejado a todos más tranquilos. Además, cuando pasaban los trenes de al lado, todo el mundo miraba por la ventana… Así que mejor que vayan más despacio”, sentenciaba una joven a la salida de la estación.

Los retrasos han sido lo más destacado para los viajeros, ya que la mayoría no ha notado turbulencias durante el trayecto. “Hemos estado en la cafetería y bien, el café no temblaba ni nada”, aseguraba una turista.

Unos retrasos que “son habituales”, pero que tras los accidentes y la reducción de la velocidad se han visto agravados. “Siempre se retrasan unos 10 o 20 minutos, y hoy he llegado media hora más tarde”, comentaba un viajero habitual de la línea Barcelona-Zaragoza.

Por otro lado, el sindicato de maquinistas Semaf ha convocado una huelga general. La fecha aún no está definida, pero tras el fallecimiento de dos compañeros, los trabajadores de Renfe quieren demandar que se garantice la seguridad y la fiabilidad de la red ferroviaria.

“Me parece normal que hagan la huelga para que haya conciencia y se haga bien el mantenimiento de las vías”, opinaba una usuaria.

La huelga general se convocará para “dar legalidad y amparo a las movilizaciones de las personas trabajadoras y usuarias, con el fin de demandar que se garantice la seguridad y fiabilidad de la red”, señalan en un comunicado enviado tras el descarrilamiento de un tren de Rodalies en Gelida (Barcelona) y otro en Maçanet de la Selva (Girona).

Además de la huelga, de la que aún no se ha especificado fecha, el sindicato exigirá responsabilidades penales a las personas encargadas de garantizar la seguridad de la infraestructura ferroviaria.

Ante esta convocatoria de paros, el ministro de Transportes, Óscar Puente, se ha mostrado cauteloso y ha dejado claro que “vamos a sentarnos a dialogar e intentar que eso no se produzca”.

En declaraciones a Telecinco, ha afirmado ser consciente de la “situación anímica” de los maquinistas y ha dejado la puerta abierta a “reconducir la situación”.