Sergio Baudot, en su hotel en Calp.

Sergio Baudot, en su hotel en Calp. Iván Villarejo

Escapadas

La gran idea de Sergio Baudot para llenar su hotel: regala un 'juguete' en San Valentín y no hay pareja que se le resista

En lo más duro de la crisis inventó una iniciativa con la que llenó habitaciones de parejas justo antes de que estallara el fenómeno del bienestar sexual.

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Alicante
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'Este año, el anillo lo ponemos nosotros'. Ese lema cambió un duro febrero de 2011 en uno de los más rentables para un hotel en el norte de la provincia de Alicante. Desde Calp, Sergio Baudot estaba iniciando sin saberlo una pequeña revolución de cómo celebrar San Valentín dando un impulso al disfrute del amor con accesorios y convertirlo en un exitoso gancho comercial que hizo vibrar al público.

El mes de febrero y en particular este fin de semana es una de las grandes citas para el sector hotelero. Especialmente en la Comunidad Valenciana, que este año ya supera el 83 % de ocupación con picos del 89,2 % en ciudades como Benidorm. Pero en 2011, la situación era bien distinta.

La grave recesión económica vinculada a la burbuja inmobiliaria había golpeado con dureza a regiones donde el ladrillo se había convertido en el gran impulsor económico. En la Comunidad Valenciana el paro afectaba a una de cada cuatro personas, por encima de la media nacional. Vender habitaciones para una escapada era muy difícil.

Esta semana, con la tranquilidad de tener el hotel completo, recuerda aquellos inicios. "El hotel había abierto sus puertas en el 2006", explica. "Justo nos encontramos con la crisis de golpe y necesitábamos generar un producto que fuera diferente a lo que se hacía en aquel entonces de forma habitual en el sector turismo para estas fechas".

Una idea salió del equipo con que gestiona el hotel Solymar: ¿y si entregaban a las parejas lo que se califica de un juguete para adultos? Hasta entonces nadie se había atrevido a plantear una opción así a quienes buscan precisamente celebrar el amor (y el sexo).

Los complementos en los que España es actualmente líder en Europa, entre ellas con empresas salidas de Alicante como Diversual, no tenían por aquel entonces ese auge. Y Sergio, como director comercial del hotel y luego del grupo Estimar, tenía claro que estaban "buscando algo que fuera elegante", es decir, huir del realismo que hasta entonces se asociaba a la pornografía y locales con muy poca visibilidad.

Un anillo les encajaba perfectamente. Era un accesorio que se vendía hasta en farmacias y les permitía un juego de palabras ingenioso al compararlo con el de bodas. "El encaje fue chulo", señala orgulloso. "El anillo lo ponemos nosotros hace un guiño al compromiso del amor y deja entrever que se trata del juguete".

El éxito les acompañó y llenaron con una oferta que costaba entonces 119 euros para pasar la noche junto al mar y con las vistas al imponente Peñón de Ifach. "Calpe ha tenido un desarrollo turístico importante", razona sobre la evolución en estos quince años de la zona, y "era bastante complicado, los inviernos eran muy duros allí, pero los sábados se llenaron".

Una vez el camino abierto, solo había que repetir. Al año siguiente llegó un fenómeno literario que acabaría dando un empujón a la normalización de lo que se denomina ahora industria del bienestar sexual. La escritora Erika Leonard James publicaba 50 sombras de Grey, una serie de novelas con alto contenido erótico que las mujeres adoptaron en masa: en dos años vendió en España tres millones de ejemplares.

Una cena vibrante

La iniciativa que había lanzado Sergio estaba teniendo un impacto más allá de Calpe. Fede Fuster y Nuria Montes, presidente y secretaria general de la patronal hotelera de la Comunitat Valenciana Hosbec, destacan la oportunidad que vio entonces Sergio. El cambio del "acceso de la población general a este tipo de artilugios era mucho menor al que es ahora con el comercio electrónico".

La terraza del hotel Solymar en Calp, este febrero.

La terraza del hotel Solymar en Calp, este febrero. Iván Villarejo

Y si hubo un San Valentín que hizo vibrar literalmente a los clientes fue el de la bala vibradora que venía con un mando a distancia. "La emisión de señal que tenía podía abarcar fácilmente casi los 10 metros", recuerda. Lo que no sabían es que esa señal era la misma para todos los dispositivos. Y lo descubrieron en la cena.

Las vistas al imponente Peñón de Ifach desde el hotel, esta semana.

Las vistas al imponente Peñón de Ifach desde el hotel, esta semana. Iván Villarejo

"Cuando una persona apretó el botoncito lo que hacía funcionar era todo lo que tenía a la redonda", explica risueño, "con lo cual aquello se convirtió en un pequeño descontrol". Como le contó el personal de sala al día siguiente hubo "un desfile de personas hacia los baños con risa y complicidad entre todo el mundo porque todo el mundo estaba jugando a lo mismo".

Si bien no hay un número exacto de hoteles que ofrezcan para febrero un paquete de bienvenida así, desde la patronal Montes remarca "que este tipo de regalos tiene bastante buena acogida, sobre todo en un público que cada día tiene la mente mucho más abierta".

La ocupación hotelera en la Comunitat Valenciana suma años de muy buena acogida desde la pandemia y la asistencia de público en el mes de febrero va cada vez más al alza. Se ha roto lo que se llamaba la estacionalidad de los meses de verano y las reservas ya van más allá de una noche o dos para el fin de semana.

"Todos los hoteles desarrollan mucho más la decoración", destaca Montes sobre un esfuerzo que compara con el que se hace en Navidad para atraer y acompañar al visitante. "Es una fiesta que se celebra con unos índices de fidelidad muy altos", valora en referencia a parejas que incluso reservan con un año de antelación.