Montaje de una pareja discutiendo y una imagen de la psicóloga María Esclapez.

Montaje de una pareja discutiendo y una imagen de la psicóloga María Esclapez. Cedida

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María Esclapez, psicóloga: "Discutir en pareja es normal, tener miedo de la persona con la que estás, no"

La escritora lleva a las calles de Elche una campaña que pone el foco en las conductas violentas que pueden llegar a normalizarse dentro de una relación.

Más información: María Esclapez, psicóloga: "Desde la evitación el miedo no se trabaja, sino que se retroalimenta"

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Alicante
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Las discusiones, los desacuerdos, los reproches o incluso las dudas sobre una relación forman parte de la vida en pareja. Es habitual preguntarse en algún momento si lo que ocurre entre dos personas entra dentro de lo normal o si determinadas actitudes han dejado de ser saludables.

Sin embargo, hay una línea que no debería cruzarse, y es sentir miedo de la persona con la que se comparte una relación.

Tener miedo a una discusión por temor a que la otra persona grite, amenace, intimide o pueda reaccionar con violencia no es una dinámica normal dentro de una pareja. Tampoco lo es vivir pendiente de sus reacciones o modificar el propio comportamiento para evitar que se enfade.

Precisamente sobre estas situaciones pone el foco la psicóloga, escritora y directora del Centro de Psicología María Esclapez, que lleva a las calles de Elche su nueva campaña 'Amiga, date cuenta', una iniciativa que utiliza tres vallas publicitarias para poner sobre la mesa comportamientos que, en ocasiones, se han normalizado dentro de las relaciones.

Una de las tres frases de la campaña aborda directamente las discusiones dentro de la pareja: "Si su forma de discutir da miedo, amiga, date cuenta". El mensaje parte de una idea sencilla, como que discutir puede formar parte de una relación, pero el miedo no debería hacerlo.

La campaña pone el foco en conductas como controlar, gritar, amenazar o intimidar, pero también en otras formas de violencia que pueden pasar más desapercibidas. Destrozar objetos durante una discusión, bloquear el paso de la otra persona o conducir de forma temeraria durante una pelea son algunos de los ejemplos que recoge la iniciativa.

El objetivo es llamar la atención sobre dinámicas que pueden instalarse progresivamente en la convivencia hasta llegar a percibirse como algo habitual. Para Esclapez, precisamente esa normalización dificulta en ocasiones identificar que existe un problema.

"Hay comportamientos que hemos integrado tanto en nuestra manera de entender las relaciones que a veces cuesta reconocer que algo no va bien. Queríamos hablar de ellos en la calle, donde todo ocurre", explica la psicóloga.

La campaña plantea así una pregunta que pretende ir más allá de la consulta: qué ocurriría si algunas de las situaciones que los profesionales encuentran habitualmente en terapia pudieran trasladarse también al espacio público para generar conversación y reflexión.

Más allá de los golpes

La iniciativa también busca ampliar la percepción social sobre lo que se entiende por violencia dentro de una pareja.

No se limita a las agresiones físicas, sino que pone el foco en comportamientos de intimidación y control que pueden formar parte de una relación y que, precisamente por no dejar necesariamente una huella visible, pueden resultar más difíciles de reconocer.

En este sentido, la campaña recuerda que determinadas conductas no deberían justificarse por el carácter de una persona, por un enfado puntual o por una discusión. El miedo que generan es, en sí mismo, una señal de alarma.

La propuesta de Esclapez también plantea la necesidad de dirigir parte de la prevención hacia quienes pueden ejercer esas conductas. Por eso, dos de las tres vallas se dirigen directamente a los hombres.

"Insistir" no es ligar

La primera de ellas lanza otro mensaje relacionado con los límites y el consentimiento: "Si confundes insistir con ligar, amigo, date cuenta". La campaña cuestiona así la idea de que continuar intentando conquistar a alguien después de recibir un rechazo sea una muestra de interés o perseverancia.

Insistir después de un 'no', presionar, perseguir o culpabilizar a la otra persona por rechazar una propuesta son comportamientos que, según plantea la iniciativa, no deberían presentarse como parte del juego de la seducción.

El tercer mensaje se dirige también a los hombres y relaciona el deporte y las reacciones violentas dentro de la pareja: "Si la derrota de tu equipo la paga tu pareja, amigo, date cuenta". La campaña pretende recordar que la frustración, el alcohol o determinadas circunstancias pueden actuar como catalizadores, pero no justifican una conducta violenta.

La prevención en la calle

Con 'Amiga, date cuenta', el Centro de Psicología María Esclapez pretende sacar la prevención del espacio terapéutico y llevarla a lugares cotidianos de Elche. Las tres vallas están situadas en diferentes puntos de la ciudad con el propósito de que los mensajes formen parte del día a día de quienes pasan por ellas.

La intención, según explica la propia Esclapez, no es utilizar estos espacios únicamente para promocionar el centro, sino convertirlos en lugares de reflexión. "No queríamos hacer publicidad diciendo simplemente que estamos aquí. Queríamos utilizar ese espacio para decir algo que mereciera la pena leer", señala.

La psicóloga considera que el objetivo se cumple si uno de esos mensajes consigue abrir una conversación. "Si una persona pasa por delante de una de estas vallas, la lee y después comenta el mensaje con su pareja, con sus amigos o en casa, la campaña ya ha empezado a hacer su trabajo", concluye.