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El Centro de Educación Ambiental de Tabarca se convierte en el epicentro juvenil para la observación del eclipse

Un grupo de diez jóvenes se aloja en el albergue de la isla para presenciar el fenómeno astronómico desde una de las ubicaciones más privilegiadas de Alicante.

Más información: La única isla habitada de la Comunidad Valenciana ideal para ver el eclipse: "Las vistas son inmejorables"

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Alicante
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El Centro de Educación Ambiental y Albergue de la Isla de Nueva Tabarca (CEAM Tabarca) se convierte estos días en un punto privilegiado para disfrutar del eclipse solar. Un grupo de diez jóvenes de entre 15 y 16 años se desplaza hasta la isla para vivir una experiencia que combina astronomía, naturaleza y actividades al aire libre.

Los adolescentes, un grupo de amigos acompañados del padre de uno de ellos, han organizado la escapada de forma particular, llegaron este martes por la tarde a Tabarca y permanecerán alojados en las instalaciones del CEAM hasta el jueves por la mañana.

El programa diseñado para estos días incluye una visita guiada por el entorno, una jornada de snorkel y, como actividad principal, la observación del eclipse al atardecer. La experiencia continúa durante la noche con una sesión de observación astronómica para contemplar las estrellas y las Perseidas.

Un enclave privilegiado

La ubicación del CEAM convierte al centro en un lugar especialmente adecuado para seguir el fenómeno. El albergue se encuentra en la parte suroeste de la isla, con orientación hacia el punto en el que se produce el atardecer.

"El CEAM está situado en la parte suroeste, o sea, queda justo al atardecer", explica Jorge Rodríguez Esteve, director de Esatur servicios, empresa encargada de gestionar las instalaciones. También forma parte de esta actividad la coordinadora del centro, Paula Canepa.

La posición del edificio permite que los jóvenes puedan disfrutar del eclipse prácticamente desde el propio albergue. "Hoy tienen snorkel y esta tarde tenemos el eclipse, que es que nos pilla a 10 metros de aquí", señala Rodríguez Esteve.

Tabarca ofrece además unas condiciones singulares para la observación del cielo nocturno gracias a su reducido nivel de contaminación lumínica. El CEAM incorpora precisamente la contemplación del cielo y el conocimiento del entorno natural dentro de sus experiencias educativas.

Una experiencia que va más allá

El viaje de los diez jóvenes no se limita a la observación del fenómeno astronómico. Durante su estancia también conocen el patrimonio natural de la isla y participan en actividades relacionadas con el medio marino.

El snorkel ocupa buena parte de la jornada previa al eclipse, mientras que la noche permite completar la experiencia con la observación de las estrellas y las Perseidas.

El CEAM, inaugurado en 2006, combina alojamiento, formación y sensibilización ambiental en un mismo espacio. Su objetivo es ofrecer estancias de una o dos jornadas en las que los visitantes puedan conocer el patrimonio natural, marino, histórico y cultural de Nueva Tabarca.

El centro desarrolla su actividad en un entorno especialmente protegido, rodeado por la Reserva Marina de Tabarca, uno de los espacios marinos protegidos del Mediterráneo español.

Durante todo el año

Aunque el eclipse convierte estos días al CEAM en un escenario especialmente llamativo, la actividad del centro no se limita a los meses de verano. El albergue recibe durante todo el año a colegios, familias, asociaciones y otros grupos interesados en conocer la isla.

"El CEAM trabaja todo el año, de hecho... hemos tenido más actividad en junio y mayo que en agosto", explica Rodríguez Esteve. Durante los meses de verano cambia el perfil de los visitantes y aumentan los grupos particulares y familiares.

Las instalaciones cuentan con espacios destinados a talleres y actividades, comedor, dormitorios con literas, aseos y duchas, además de zonas exteriores. El alojamiento puede utilizarse tanto para estancias con programas educativos como para grupos que simplemente buscan conocer Tabarca.

Gafas homologadas y monitores

La observación del eclipse requiere extremar las precauciones para evitar daños en la retina. El grupo cuenta con gafas de protección individual homologadas para poder seguir el fenómeno de forma segura.

Además, dos monitores supervisarán la actividad y recordarán las indicaciones de seguridad durante la observación. "Dos monitores controlando y repitiendo la normativa", explica el responsable de ESATUR.

La principal incógnita a pocas horas del eclipse se encuentra ahora en las condiciones meteorológicas. El objetivo es que el cielo permanezca despejado y permita a los jóvenes disfrutar del fenómeno desde este enclave del litoral alicantino.

"Lo que esperamos es que no haya nubes", señala Rodríguez Esteve.

Si la meteorología acompaña, Tabarca se convertirá esta tarde en un escenario privilegiado para que este grupo de jóvenes combine una experiencia de naturaleza con uno de los acontecimientos astronómicos más esperados del verano.