El Cau de Elche.

El Cau de Elche.

Vivir

El impresionante museo al aire libre que sorprende a los senderistas de Alicante: más de 100 obras talladas en la roca

Detrás de este curioso espacio artístico se encuentra Mariano Ros, un vecino de Elche que ideó este particular espacio con la ayuda de tres amigos

Más información: El pueblo con más museos de España está en Alicante: uno por cada 35 vecinos

Alicante
Publicada

En la provincia de Alicante, ir al museo no siempre significa encerrarse en un edificio, pues algunas obras de arte solo se pueden entender en un entorno natural y al aire libre.

En este sentido, entre las montañas que rodean Elche existe un lugar que muchos senderistas descubren casi por sorpresa.

En mitad del paisaje árido y silencioso aparece un espacio donde la naturaleza y el arte se mezclan de una forma inesperada: el Cau, un museo al aire libre en el que la roca se convierte en lienzo.

El Cau de Elche se ha transformado con el paso de los años en uno de los rincones más curiosos para quienes recorren las sierras del entorno ilicitano.

Lo que empezó como una intervención artística en plena naturaleza ha acabado convirtiéndose en un auténtico museo abierto, con más de un centenar de obras esculpidas directamente sobre la piedra.

Caminar por esta zona es hacerlo entre figuras, relieves y formas que parecen surgir del propio terreno. Muchas de ellas representan rostros, animales o símbolos abstractos que se integran con el paisaje rocoso, creando la sensación de que siempre han estado allí. La erosión natural, el paso del tiempo y el trabajo artístico conviven en un mismo espacio.

El recorrido se ha convertido en una pequeña joya para los amantes del senderismo en la provincia de Alicante. No es raro que quienes salen a caminar por estas montañas se encuentren de repente con una escultura tallada en una pared de roca o un relieve escondido entre los caminos.

Uno de los aspectos que más llama la atención es precisamente esa mezcla entre arte y naturaleza. A diferencia de un museo tradicional, aquí no hay salas ni vitrinas: el viento, el sol y la lluvia forman parte de la experiencia. Cada obra cambia ligeramente según la luz del día o la estación del año.

Además, el conjunto sigue creciendo con nuevas intervenciones artísticas que se suman a las ya existentes. Esto hace que cada visita sea diferente y que incluso quienes ya han recorrido la zona puedan descubrir nuevas piezas escondidas entre las rocas.

Origen

Detrás de este curioso espacio artístico se encuentra Mariano Ros, un vecino de Elche fallecido el 24 de abril de 2017. Zapatero de profesión y gran aficionado a la montaña, fue quien ideó este particular museo al aire libre con la ayuda de tres amigos. Curiosamente, su faceta artística comenzó tras su jubilación, cuando empezó a dedicar parte de su tiempo a esculpir la roca.

Fue en el año 2000 cuando Ros inició este proyecto en la pared de roca de la antigua cantera de Ferriol. Allí comenzó a tallar figuras directamente sobre la piedra, dando forma poco a poco a decenas de relieves y esculturas. Durante años fue ampliando el conjunto con nuevas creaciones, hasta que en 2008 tuvo que detener su trabajo al tratarse de una intervención realizada en monte público.

Gran parte de las esculturas hacen referencia a símbolos muy reconocibles de Elche. Entre las representaciones más llamativas aparecen lugares y elementos emblemáticos de la ciudad como el Pantano, el Palmeral, la Dama de Elche, el Misteri o la iglesia de Santa María.

Además de estos iconos ilicitanos, muchas de las piezas también reflejan recuerdos personales del propio autor, con homenajes a familiares y a vecinos muy conocidos de la zona. Junto a ellos también se pueden encontrar figuras de animales y otras construcciones imaginadas por el artista, como la Pirámide, la Torre de Ros o el propio Cau.