Ayax lifestyle, un juguete masculino de Diversual.

Ayax lifestyle, un juguete masculino de Diversual. Diversual

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El placer ya no es sólo para ellas: Diversual lidera el auge de los juguetes sexuales para hombres

“El hombre ya no sólo se masturba. Ahora, además, se cuida”, señala Bárbara Montes, sexóloga de Diversual.

Más información: Los juguetes sexuales también son para ellos: crece su demanda entre los hombres en un 35% en un año

Alicante
Publicada

La industria erótica ha entrado en una nueva etapa. Si en los últimos años el foco estuvo en los juguetes sexuales femeninos, 2025 marcó un hito en los masturbadores masculinos. Así lo confirma Bárbara Montes, CMO y sexóloga de Diversual.com, quien asegura que “2025 ha consolidado definitivamente la edad de oro del placer masculino”. Los datos lo respaldan: los productos dirigidos exclusivamente a hombres se encuentran entre los tres más vendidos del sector.

El cambio de paradigma se apoya en varios factores. Según Montes, el más relevante es el paso de la “masturbación funcional” a la búsqueda de un “bienestar sexual integral”. Es decir, los hombres ya no compran juguetes solo para alcanzar el orgasmo, sino como parte de una rutina de autocuidado. A esto se suma la privacidad que ofrece el comercio electrónico, permitiendo explorar sin juicio social, y el llamado efecto imitación: “Tras ver cómo la tecnología revolucionó el placer femenino, el hombre ha reclamado su propia innovación tecnológica”, afirma la experta.

Los periodos de alto consumo han acelerado esta transformación. Diversual es un sex shop online y fabricante de referencia en el mercado español que en campañas como Navidad o Black Friday ha registrado picos de ventas de hasta un 61 % más en la categoría masculina en comparación con el resto del año. Esto indica un cambio cultural: el juguete sexual masculino ha pasado de ser un tabú a convertirse en un regalo habitual tanto para uno mismo como para la pareja.

“El juguete erótico masculino se ha convertido en el regalo estrella, rompiendo la barrera del tabú para convertirse en un objeto de deseo y tecnología”, subraya Montes.

Desde 2023, la demanda de juguetes sexuales masculinos ha crecido de forma sostenida, con un aumento anual del 37 %. En 2025, los masturbadores de alta tecnología superaron en facturación a productos clásicos del mercado, quedando solo por detrás de los succionadores de clítoris y los vibradores para parejas.

Cyclon lifestyle, de Diversual.

Cyclon lifestyle, de Diversual. Diversual

Este crecimiento también ha transformado el perfil del consumidor. Ya no se trata de una compra impulsiva o meramente recreativa. Montes explica que ahora es un hombre informado, de entre 25 y 55 años, que valora la calidad, el diseño y la funcionalidad. Además, “vemos a hombres que buscan productos para el cuidado de la próstata por salud, y a jóvenes que los integran en su rutina de bienestar, igual que una app de meditación o el gimnasio”.

Tecnología, placer y autocuidado

La innovación tecnológica ha sido clave en esta transformación. Sistemas de succión que simulan el sexo oral -como los incorporados en los modelos Ayax y Cyclon disponibles en diversual.com- han revolucionado el mercado. “Ofrecen una sensación que el cerebro masculino no puede replicar manualmente”, destaca la sexóloga. Estos dispositivos encabezan el Top 10 de ventas en 2026 y representan un salto cualitativo: ya no se busca un simple juguete, sino una “estación de placer avanzada” con funcionalidades que trascienden lo convencional.

La evolución del diseño y la tecnología ha contribuido a normalizar el uso de estos productos. Se perciben como gadgets de alta gama más que como artículos tabú. Esto ha favorecido su presencia en medios, podcasts y conversaciones cotidianas. “El juguete ha dejado de parecer algo ‘sucio’ para pasar a ser un accesorio de bienestar”, afirma Montes.

Los juguetes sexuales son una parte más del cuidado de la salud masculina.

Los juguetes sexuales son una parte más del cuidado de la salud masculina. Diversual

Aunque todavía persisten algunos tabúes -como el miedo a que el juguete sustituya a la pareja o el estigma en torno al placer anal masculino-, la curiosidad y la apertura están ganando terreno, especialmente en lo que respecta al masaje prostático.

Un cambio liberador

Este fenómeno no sólo cambia hábitos de consumo, también redefine la manera en que se vive la sexualidad masculina. “Es un cambio liberador”, sentencia Montes. Al centrarse en el autoconocimiento y la comunicación, se promueve una masculinidad más consciente, menos orientada al rendimiento y más abierta a la diversidad de experiencias.
Aunque la revolución femenina inició este camino años atrás, hoy el hombre recupera terreno rápidamente. La cesta de la compra masculina ya incluye, además de juguetes, productos de cosmética erótica y cuidado íntimo. “El hombre ya no solo se masturba; ahora, además, se cuida”, concluye Montes.