El aeropuerto de Alicante, este agosto.

El aeropuerto de Alicante, este agosto. M. H.

Turismo

El aeropuerto de Alicante se blinda ante el récord de viajeros: "Por la noche los compañeros se tiraban de los pelos"

La infraestructura de El Altet se ha visto reforzada con 30 agentes y decenas de auxiliares para agilizar el control fronterizo este verano.

Más información: Los controles a italianos en el aeropuerto resultan "un trámite" para cumplir con Interior: "Son para el expediente"

Leer en Castellano
Alicante
Publicada
Actualizada

El verano está dejando cifras récord en el cielo alicantino. El pasado julio se superó el récord histórico de pasajeros al alcanzar los 2,3 millones de viajeros, un 11 % más que el pasado año. Los británicos continúan impulsando estas marcas, a la vez que el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández se refuerza en agentes y auxiliares para conseguir uno de los controles fronterizos más ágiles y eficientes de España.

La implantación del Sistema de Entrada y Salida (Entry/Exit System, EES) de control de fronteras de la Unión Europea (UE) para viajeros de terceros países comenzó siendo un caos y creando largas colas a principios de año en la infraestructura de El Altet, donde la mayor parte de los viajeros proceden del Reino Unido.

Las fallas de las máquinas, el colapso del programa, la falta de información a los viajeros y la corta plantilla de agentes en el aeropuerto crearon un cóctel que provocaba retrasos, dobles controles y pasajeros enfurecidos

Con los meses, el sistema se ha pulido y han llegado refuerzos al control de fronteras que han dado la vuelta a la situación, creando un filtro ágil y coordinado pese al aluvión de viajeros británicos que aterrizan a diario.

Alrededor de 30 agentes de policía se han incorporado a la plantilla provenientes de la Operación Paso del Estrecho y estarán en Alicante hasta el mes de septiembre. La mitad de ellos son policías en prácticas recién salidos de la academia de Ávila, y la otra mitad procede de otros destinos.

El refuerzo ha provocado un cambio notable en la gestión del control fronterizo, a la vez que ha cubierto las ausencias por vacaciones de los agentes fijos en el aeropuerto

Un policía destinado en el aeropuerto señala a este diario que el cambio "se nota muchísimo, te permite cubrir esas ausencias, agiliza el trabajo y te da mucho margen de maniobra".

Donde más se nota es durante el turno nocturno. Cada vez son más las aerolíneas que programan sus vuelos entre las 22 y las 01:30 horas de la madrugada y, gracias a las nuevas incorporaciones, se está cubriendo un turno que en otros periodos del año tan solo contaba con tres o cuatro agentes.

"Por la noche los compañeros se tiraban de los pelos. De hecho, en muchas ocasiones hubo que cerrar la comisaría porque no había personal suficiente para atenderla; tuvimos problemas serios. En cambio, ahora mismo en verano no se está dando ese problema. Pese a la gran afluencia, se está solventando bien gracias a la llegada de personal", indica el agente.

Viajeros informados

No solo el desembarco de policías ha ayudado a desatascar los controles. Con los meses, y visto el caos que generaban las nuevas máquinas de identificación, los viajeros han ido mentalizándose e informándose de las nuevas medidas europeas debido a que han sido las propias aerolíneas las que han comenzado a avisar a los pasajeros al comprar los billetes

El policía recuerda que "al principio parecía que iba a ser un caos absoluto, pero ahora la gente llega preparada y el proceso se realiza de manera muy ágil".

A todo ello se suma la labor invisible de los auxiliares. La plantilla de auxiliares contratada por Aena ha crecido enormemente en los últimos meses para asistir a los viajeros, enseñarles cómo introducir el pasaporte, cómo colocarse y cómo realizar la identificación lo más rápido posible.

Las miradas de los agentes ahora se centran en septiembre, cuando los compañeros vuelvan a sus destinos, los agentes en prácticas sean reasignados para continuar con su formación y los viajeros sigan llegando a ritmo récord.