Barcos de arrastre en Santa Pola.

Barcos de arrastre en Santa Pola. E.E.

Economía

El grito de auxilio de los pescadores de Alicante al Gobierno por el combustible: "Faenar cuesta 2.000 € al día"

El sector se ahoga en los costes prohibitivos del carburante, que aceleran la pérdida de puestos de trabajo y frenan el suministro de pescado fresco.

Más información: Tormenta perfecta en el sector primario alicantino: costes desbocados, precios hundidos y un gasóleo cada vez más caro

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Alicante
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El precio del combustible sigue ahogando a los pescadores alicantinos. El incremento indiscriminado por el conflicto en el Estrecho de Ormuz acorrala a un sector que lleva meses en números rojos por el coste prohibitivo de salir a faenar.

Cada desplazamiento hasta los caladeros supone cientos e incluso miles de euros perdidos para los pescadores de arrastre de la provincia, unos de los más afectados por la escalada de precios por la inestabilidad en Oriente Medio.

La subida del combustible no afecta únicamente a la pesca, pues tiene importantes consecuencias en toda la cadena de producción, desde el transporte de mercancías, transporte frigorífico, empresas de servicios, logística, distribución y numerosas industrias cuyos costes dependen directamente del combustible.

La escalada del conflicto, con los hutíes tomando el control de rutas estratégicas como Bab el-Mandeb y el cierre del Estrecho de Ormuz, está complicando aún más el comercio global de petróleo, y el precio del diésel y la gasolina podría alcanzar los 2,5 euros el litro a corto plazo.

La crisis, que se prolonga desde finales del mes de febrero, ha llevado a los pescadores a un punto límite tras seis meses haciendo malabares entre los días permitidos de pesca por la Unión Europea y el gasto de combustible que supone levantar el amarre.

2.000 euros diarios en combustible

El José Antonio Díez, secretario de la Cofradía de Pescadores de Santa Pola, una de las más importantes del Mediterráneo español, denuncia que "desde principios de año el precio del combustible no ha parado de subir. El año pasado por estas fechas el carburante para los barcos estaba a la mitad de lo que se paga hoy en día. Ahora mismo lo tenemos a 1,15 euros el litro. Aunque contemos con un gasóleo pesquero subvencionado, salir a faenar a este precio sigue sin ser rentable".

Y es que la factura "puede llegar a superar los 2.000 euros diarios" solo en combustible por salir a trabajar. "La situación se complica todavía más durante los periodos de veda. Para trabajar, los barcos tienen que desplazarse fuera de nuestras aguas jurisdiccionales", señala.

Díez explica que "hay embarcaciones que han sufrido averías graves y han permanecido tres meses amarradas, por lo que tienen días de sobra para terminar el año. Querían salir a pescar, pero les resulta imposible porque tienen que navegar el doble de distancia y los costes se disparan".

Pérdida de marineros

Hoy por hoy, ser pescador es una profesión de riesgo financiero, ya que, si se sale al mar, pierden miles de euros en combustible. Y, si se quedan en tierra, los costes asociados a mantener un barco parado en puerto suponen perder dinero por el deterioro de la maquinaria y, sobre todo, por la pérdida de la tripulación.

"Si la embarcación no sale a faenar, los marineros terminan marchándose a otro barco o buscando empleo en tierra", comenta.

Y pescadores como Díez lo tienen claro: "Persona que deja la mar para irse a trabajar a tierra, persona que no vuelve jamás al sector pesquero".

Esto acelera una preocupante fuga de marineros y falta de relevo generacional que pone en riesgo el futuro de la pesca en la costa alicantina.

Por ello, desde Santa Pola se reclama que las administraciones mantengan "una atención especial sobre la evolución del combustible y establezcan medidas suficientes y eficaces cuando se produzcan incrementos extraordinarios, protegiendo la actividad productiva y el empleo", exigen en un comunicado desde la Cofradía.

En el escrito sostienen que la pesca quiere seguir formando parte del futuro económico de Santa Pola y que la pesca "tiene que seguir viviendo con toda la cultura y tradición que ha mantenido".

"España debe mirar al mar, no darle la espalda. Quiere salir al mar. Quiere trabajar. Quiere generar empleo. Quiere seguir abasteciendo de pescado fresco a nuestras lonjas, pescaderías y restaurantes", añaden.

Y concluyen con un grito de auxilio al Gobierno central. Más que ayudas directas o subvenciones puntuales, piden que rebajen directamente los impuestos del combustible, porque a estos precios "la actividad es insostenible".