Una persona organizando sus ahorros.

Una persona organizando sus ahorros. Shutterstock

Economía

La eliminación de deuda, el ajuste de gastos y el preahorro, entre las claves para sobrevivir a la cuesta de enero

El experto en finanzas personales, Richard Gracia, da algunos consejos para tener buena salud financiera este 2026.

Más información: El ahorro de los alicantinos nunca ha sido tan bajo en este siglo y la provincia cae a la cola de España

Alicante
Publicada

Enero no es mágico para las finanzas, pero sí puede ser el empujón psicológico que muchas personas necesitan para poner orden en sus cuentas tras los excesos navideños. Ahorrar vuelve a colarse entre los propósitos de año nuevo, aunque no siempre se sepa por dónde empezar.

El primer mes del año suele llegar acompañado de buenas intenciones y saldos bancarios mucho menos optimistas. No es que enero sea un mes especial para mejorar la economía personal, porque hacerlo siempre es buena idea, pero los comienzos ayudan. Aunque sea por la fuerza mental de pasar página.

Cuando organizarse cuesta o directamente no se sabe cómo hacerlo, acudir a un profesional puede marcar la diferencia. El creador del Método Rico, Richard Gracia, ofrece algunas claves para sobrevivir a la temida cuesta de enero.

Desde EL ESPAÑOL de Alicante, hablamos con él para entender por qué cada vez se hace más empinada y cómo afrontarla con criterio.

La cuesta de enero no es una sensación aislada ni una exageración colectiva. Según Richard Gracia, el problema se agrava año tras año por una combinación peligrosa: excesos navideños y facilidad para financiar el consumo. Herramientas como el "compra ahora y paga después" hacen que muchos gastos no se queden en diciembre.

"En enero nos viene todo de golpe: hemos agotado a lo mejor los ahorros, hemos gastado de más, hemos financiado y, claro, luego la hipoteca no para", explica el experto en finanzas personales. A esto se suma que muchas compras arrancan ya en el Black Friday y se arrastran durante meses.

Una realidad incómoda

El contexto económico tampoco ayuda. Gracia sostiene que la situación financiera de las familias españolas se ha deteriorado de forma progresiva desde la crisis de 2008. El coste de vida ha crecido muy por encima de los ingresos, especialmente en vivienda y alimentación.

"Si los salarios se mantienen estancados y el coste de la vida en promedio, más o menos se ha duplicado, pues obviamente la situación va a peor año tras año", señala. El resultado es una pérdida constante de poder adquisitivo que aprieta, sobre todo, en los hogares con menos margen.

El gran error

Uno de los fallos más habituales, según el experto, tiene más que ver con la psicología que con las matemáticas. Gastar por encima de las posibilidades para no quedarse atrás, impulsados por la comparación constante en redes sociales.

Gracia alerta del peligro de asumir "deuda mala" para financiar regalos, tecnología o caprichos que no son necesarios. El problema no es solo el gasto, sino el interés que se paga después por mantener ese nivel de consumo artificial.

Eliminar deuda

Para recuperar el control, el primer paso es claro y no admite excusas: eliminar cuanto antes las deudas de consumo. Las tarjetas de crédito, advierte, actúan como "una sangría" constante que impide avanzar.

Una vez saneada esa parte, toca revisar la fotografía real de las finanzas personales y ajustar gastos fijos. Renegociar contratos de luz, seguros o servicios puede suponer, con poco esfuerzo, un ahorro de cientos de euros al año. No es espectacular, pero sí efectivo.

El preahorro como hábito

Después llega uno de los conceptos centrales del Método Rico: el preahorro. Consiste en apartar el dinero nada más cobrar, antes de empezar a gastar, y hacerlo en una cuenta separada.

Sobre cuánto ahorrar, Richard Gracia es contundente. "Lo mínimo mínimo absoluto que debería intentar ahorrar todo el mundo sería un 10% de sus ingresos", afirma, aunque reconoce que el objetivo ideal estaría en torno al 20%, y que cuánto más se pueda, mejor.

El fondo de emergencia

Antes de pensar en inversiones, el experto insiste en la necesidad de contar con un colchón de seguridad. Eso sí, matiza que no tiene sentido copiar modelos de otros países sin adaptarlos a la realidad española, donde la protección social es mayor.

El fondo de emergencia debe ajustarse a la estabilidad laboral y al nivel de incertidumbre de cada persona. Tenerlo aporta tranquilidad y evita recurrir a la deuda cuando surge un imprevisto. Este debe suponer entre 3 y 6 meses de los gastos de una persona.

Rebajas: oportunidad o trampa

Las rebajas de enero también entran en el radar. Para Gracia, solo son una buena noticia si se aprovechan para comprar algo que realmente se necesita. En caso contrario, se convierten en una trampa mental muy habitual.

"Si no lo necesitabas, no te estás ahorrando 400 euros, te estás gastando 600", sentencia. La clave está en saber diferenciar entre consumo consciente y gasto impulsivo, aunque venga acompañado de grandes carteles rojos.

Cuestión de disciplina

Para cerrar, Richard Gracia subraya que el problema no suele ser la falta de información, sino la constancia. Saber lo que hay que hacer no garantiza hacerlo.

"Hacerlo bien con tu dinero es muy fácil, simplemente tienes que gastar menos de lo que ganas. Pero claro, eso no significa que sea sencillo", explica, comparándolo con la dieta o el ejercicio físico: todos conocen la teoría, pero mantenerla es otra historia.

Para quienes quieran profundizar y pasar de la intención a la acción, el experto impartirá un evento presencial sobre finanzas personales el próximo 7 de febrero en Alicante, centrado precisamente en convertir los buenos propósitos en hábitos duraderos.