Cartel de presentación de Óscar Vega.

Cartel de presentación de Óscar Vega. Eldense

Deporte

Indignación en la afición del Eldense por el fichaje de un exportero de fútbol sala reconvertido en central

El club, en manos de un grupo inversor sudamericano, incorpora a Óscar Vega, cuarto jugador procedente del Llaneros, lo que ha generado protestas pese al buen momento deportivo.

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Alicante
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La llegada de Óscar Vega al CD Eldense ha provocado un clima de malestar, sospecha y crispación entre una parte de la afición azulgrana.

El club, que compite en el Grupo II de Primera RFEF y ocupa actualmente la tercera posición, ha cerrado el fichaje de un defensa central colombiano que, hasta hace poco más de un año, ejercía como portero de fútbol sala e incluso llegó a ser internacional con la selección de su país en esa modalidad.

La operación, confirmada por el club hasta el 30 de junio de 2028, se enmarca dentro del convenio de colaboración internacional que une al Eldense con el Llaneros FC colombiano, entidad vinculada al grupo inversor sudamericano que adquirió el club el pasado 7 de octubre.

Desde ese cambio de propiedad, el Eldense ha incorporado varios futbolistas procedentes del club cafetero, aunque el caso de Vega ha sido el que más controversia ha generado.

Óscar Vega se convierte en el cuarto jugador colombiano que llega al Eldense en este mercado tras las incorporaciones de Kevin Armesto, Luiyi Castro y Josman Pulgarín, todos ellos también procedentes del Llaneros.

La reiteración de fichajes a través de este canal ha disparado las dudas entre los aficionados, que han expresado su indignación a través de las redes sociales y ya preparan protestas visibles en la grada para el próximo compromiso liguero, este domingo ante el Teruel.

El club defendió la operación a través de un comunicado oficial en el que define a Vega como "un defensa central que destaca por su solidez y competitividad, con una notable capacidad para leer el juego y anticiparse a las acciones rivales".

El Eldense subraya además que su pasado como portero de fútbol sala le ha permitido adquirir "capacidad de reacción, liderazgo y comprensión del juego", cualidades que, según la entidad, ahora traslada a su rendimiento como defensa en fútbol once.

Pese a estas explicaciones, el fichaje ha hecho correr ríos de tinta por su carácter extravagante y ha reavivado viejos temores en la afición.

Tras una etapa reciente de vino y rosas, con un histórico ascenso a Segunda División incluido, existe el miedo latente a que el club pueda volver a verse envuelto en dinámicas o decisiones difíciles de entender, como ocurrió en etapas pasadas de su historia.

Todo ello contrasta con el excelente momento deportivo del equipo. El Eldense, recién descendido de Segunda, está firmando una temporada notable y pelea por el ascenso, ocupando puestos de promoción en una categoría extremadamente exigente.

Desde el entorno del club se insiste en que el foco debe mantenerse en el rendimiento del equipo y en el objetivo deportivo, aunque el ruido generado por este fichaje amenaza con desviar la atención en un momento clave del curso.

La respuesta de la grada en el próximo partido, en el que ya hay programadas protestas de todo tipo, servirá para medir el alcance real de la indignación y el impacto de una operación que, más allá de lo deportivo, ha puesto en cuestión el rumbo del proyecto tras el cambio de propiedad.