El astrofotógrafo Jordi Coy en una de sus salidas nocturnas para captar las estrellas.

El astrofotógrafo Jordi Coy en una de sus salidas nocturnas para captar las estrellas. Cedida

Cultura

Para encontrar la foto perfecta del eclipse solar, Jordi Coy sacrificará segundos de oro

El astrofotógrafo de Elda, reconocido con sus imágenes por la NASA, detalla su meticulosa planificación para "el atardecer de nuestras vidas".

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Alicante
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El próximo eclipse solar de agosto de 2026 no es un evento más para Jordi Coy. El reconocido astrofotógrafo de Elda ya lo tiene marcado en su calendario como un hito personal y profesional. "Es ya de por sí un evento histórico; en nuestra península hace más de 100 años que no se produce", explica Coy a EL ESPAÑOL sobre la magnitud de lo que está por venir.

La clave de este eclipse reside en su ubicación y en cómo se verá, subraya. A diferencia de otros fenómenos que ocurren en el punto más alto, este sucederá cerca del horizonte. Esto le permite "crear historias con personas" y paisajes, algo fundamental para su estilo visual de gran impacto.

La preparación de la imagen perfecta ha sido un proceso casi obsesivo que comenzó hace más de un año. "Hago mis propios bocetos de dibujos para sacar esa idea de la cabeza y tenerlo físicamente en una imagen", confiesa el fotógrafo, quien admite que el proyecto ha pasado por múltiples retoques antes de ser definitivo.

Una de las decisiones más sorprendentes de su plan es el sacrificio deliberado de tiempo de observación. Mientras muchos buscarán el centro de la franja de totalidad para ganar segundos de oscuridad, Coy se desplazará hacia el borde. "He sacrificado segundos de totalidad", revela, "lo he hecho expresamente por la masificación de gente".

En lugar de los casi dos minutos que se podrán disfrutar en provincias como Burgos o Soria, Coy dispondrá de aproximadamente un minuto y medio. Su objetivo es claro: "Necesito esa tranquilidad, ese apartarme de las masificaciones, para hacer este tipo de fotografía".

El lugar elegido, aunque guardado con cierto celo, se encuentra en la zona de Aragón. Allí, Coy liderará una expedición del 11 al 13 de agosto que incluye un equipo humano de fotógrafos, un videógrafo y modelos. "El plan inicial era hacer noches al raso para disfrutar de las Perseidas y trabajar la Vía Láctea", comenta, aunque recientemente logró encontrar alojamiento para todo el grupo.

Este eclipse representa también la culminación de un cambio de vida radical. En 2022, Coy dejó su trabajo en una empresa de calzado en Elda para volcarse por completo en su pasión. Tras un periodo de saturación por viajes internacionales, este año se lo toma con más calma para no perder la chispa. "No quería perder esa pasión", afirma, "este año me lo estoy tomando más con calma".

La inversión en el equipo para este momento es notable, contando con cámaras réflex y telescopios inteligentes de última generación, uno de los cuales es un "buque insignia" valorado en más de 3.000 euros. Sin embargo, más allá de la técnica, lo que mueve al eldense es la emoción del momento.

Para Jordi Coy, el eclipse de 2026 será único porque el sol se ocultará estando aún eclipsado. "Creo que no va a haber un atardecer en nuestra península más épico que este. Para mí es el atardecer de nuestras vidas", concluye con entusiasmo.