Blanca, Sisi, Liam y Juan, forman parte de la obra premiada.

Blanca, Sisi, Liam y Juan, forman parte de la obra premiada. M. H.

Cultura

Blanca, Liam, Juan y Sisi, los cuatro jóvenes de Alicante que revolucionan el teatro aficionado en España: "Brutal"

Ganan tres premios nacionales para la UA y defienden que "el teatro es escuela" para ir "más allá de leer un libro de texto".

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Alicante
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El Aula de Teatro de la Universidad de Alicante vive un momento dulce tras el éxito de su último montaje, La Odisea según Penélope. La obra, que da un giro radical al mito de Homero, no solo ha conquistado al público y tres premios de la federación de teatro universitario, sino que ha transformado la visión artística de sus jóvenes.

Liam Thomas Clark, estudiante de Estudios Ingleses y veterano con cuatro obras a sus espaldas, destaca un cambio de paradigma en este curso. "He sentido realmente como un cambio de enfoque y más responsabilidad para los actores del elenco", afirma el joven, quien este año ha dado el salto a la ayudantía de dirección.

Para Clark, este "voto de confianza" por parte del director y autor del texto Paco Sanguino ha sido clave para el crecimiento del grupo. "He podido ver el proceso de cómo se hace realmente la obra y eso para mí ha sido brutal de principio a fin", asegura con entusiasmo sobre el texto elegido como mejor obra.

Blanca Fernández-Campa, estudiante del máster de Profesorado, comparte esta visión de evolución constante. Según explica, el objetivo de estos años ha sido "fomentar la formación del alumnado para que vaya adquiriendo un nuevo lugar", poniendo siempre "el foco en los estudiantes".

La joven subraya la función social y pedagógica de las tablas. "El teatro es escuela", sentencia Fernández-Campa, quien ve en este arte una forma de que la literatura se aprenda "desde una experiencia cultural que va más allá de leer un libro de texto".

Juan Ballesteros representa la cara de la sorpresa y el esfuerzo desde la Ingeniería Informática. "Es difícil de creer porque es mi primer año y ya, de repente, no solamente haber sido nominado, sino también haber podido ganar", confiesa sobre el reconocimiento conseguido a mejor actor.

Ballesteros también aprovecha para desmitificar la supuesta facilidad del teatro universitario frente a las miradas de algunos compañeros de carrera. "Se piensan que es subirte a un escenario y ya está, pero no saben que detrás hay mucho trabajo, estar varias horas por la tarde y el trabajo en casa", detalla.

Sisi Álvarez, estudiante de Administración y Dirección de Empresas (ADE), aporta la visión más emocional del proyecto. Tras un parón en sus estudios para volver a su pasión, define la obra como "absolutamente mágica" por la forma en la que está construida y cómo encajan todas sus piezas.

"El teatro es jugar, es ir y pasártelo bien, sacar al niño que llevas dentro", afirma Álvarez, animando a otros estudiantes a perder la vergüenza. Para Sisi, esta versión de La Odisea destaca por tener un componente "más materno, más femenino" que las versiones tradicionales.

La propuesta de Paco Sanguino ha sido fundamental para esta nueva mirada. Según los jóvenes, el director decidió revisitar el clásico para dar voz a las esclavas, cuyos personajes en el texto original apenas ocupan una frase antes de ser ejecutadas.

Blanca señala que esta revisión responde a una "necesidad que tenemos de revisitar el mito desde lo que piensa el siglo XXI". Es una forma de llenar el vacío que dejan los textos antiguos sobre la postura de la mujer y las esclavas "que simplemente se dedicaron a cumplir con su cometido".

Finalmente, Juan Ballesteros destaca que la obra también ofrece "la mirada del perdedor", personificada en figuras como Telémaco. "Aparece un joven con conflictos donde se ve el peligro de la línea fina que se puede cruzar y pasar a radicalizarse", concluye sobre la profundidad de su personaje.