Carmen Amoraga y Maxi Roldán.

Carmen Amoraga y Maxi Roldán.

Cultura

Carmen Amoraga y Maxi Roldán en el barro de la dana: "Hemos sido rotos entrevistando a otros rotos"

Presentan en Alicante su libro 'Lágrimas de barro' que reconstruye la tragedia sufrida en Valencia el 29-O con los testimonios de las víctimas.

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Alicante
Publicada

Un año después de que el agua y el fango sepultaran gran parte de la provincia de Valencia, los escritores Carmen Amoraga y Maxi Roldán presentan Lágrimas de barro. Un libro que presentan como un "acta y un abrazo" que busca dar voz a quienes lo perdieron todo en la riada del 29 de octubre de 2024.

La carga emocional del proyecto ha sido extenuante para ambos. "Hemos llorado mucho, lágrimas de empatía y de rabia", confiesa Carmen Amoraga. Para ella, el proceso ha implicado compartir el dolor de más de un centenar de entrevistados y comprender "hasta qué punto era evitable todo lo que ocurrió".

La conexión con las víctimas nace de una realidad compartida, pues los dos autores son damnificados directos de la catástrofe. Amoraga reside en Picanya, cerca del barranco del Poyo, mientras que Roldán vive en Paiporta, en una calle donde fallecieron 11 de sus vecinos. "Hemos sido rotos entrevistando a otros rotos", explica Amoraga para describir la sintonía absoluta con los testimonios recogidos.

Maxi Roldán relata que escribir este libro fue como adentrarse de nuevo en el epicentro del desastre. "Vivimos en una herida con vocación de cicatriz", señala, recordando que antes de sentarse a escribir tuvieron que arreglar sus propias casas y negocios. El autor subraya que han pasado casi once meses "viviendo en el 29 de octubre de 2024".

El libro nació originalmente como un encargo de la productora Lola Films para elaborar una crónica de no ficción que sirviera de base para un futuro largometraje. Aunque Amoraga inicialmente pensó en esperar años para escribir sobre la tragedia, cambió de opinión ante "la necesidad de que no se olvide el mundo de nosotros".

Uno de los conceptos centrales de la obra es la división del mundo en dos realidades paralelas tras la inundación. Los autores hablan del planeta Barro, habitado por los afectados, frente al planeta Tierra, el resto del mundo que no sufrió la tragedia. "Es importante que la gente del planeta Tierra no se olvide de lo que pasó en el planeta Barro", recalca Amoraga.

Estructuralmente, Lágrimas de barro ordena los sucesos cronológicamente desde el día 20 de octubre hasta ocho meses después de la tormenta. Los autores aseguran que no hay opiniones personales, sino "hechos incuestionables" y una "realidad incuestionable" con la que quieren dar una pátina de "acta notarial" para que no caduque con el tiempo.

Para lograr este rigor, contactaron con todas las instituciones implicadas. Recibieron información del Gobierno central, la Diputación de Valencia y los ayuntamientos afectados, así como testimonios de la AEMET, el Ministerio de Defensa, la UME y la Confederación Hidrográfica del Júcar. No obstante, señalan que la Generalitat declinó participar en las entrevistas.

Con más de cuatro ediciones, para ambos la mayor satisfacción no es el éxito de ventas, sino el consuelo que ofrece a las víctimas. "Hemos convertido el dolor en palabras y las palabras en memoria", afirma Roldán, quien destaca cómo los familiares de los fallecidos encuentran en el libro un "espacio confortable".

Amoraga y Roldán han decidido donar su 10 % de derechos de autor a la Asociación de Víctimas Mortales 29 de octubre. Con este gesto, buscan apoyar un proceso judicial que prevén largo y complejo, comparándolo con la rotura de la presa de Tous, cuyo procedimiento duró 20 años.

El libro se ha convertido en un vínculo de solidaridad que viaja por toda España. Según Roldán, es "muy bonito que el libro se convierta en una especie de transmisor de sentimientos" entre personas de distintas ciudades que quieren mostrar su apoyo a los afectados.