La planta de residuos de Villena.
Villena rechaza recibir 48.600 toneladas residuos de la Vega Baja pese a tener una capacidad para más de 100.000
Los grupos Socialista y Verdes de Europa respaldaron una moción que exige el cumplimiento de la normativa estatal y autonómica y manifiesta su rechazo a la llegada de basura externa.
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Villena no aceptará residuos de la Vega Baja. Así lo ha manifestado este lunes en un pleno extraordinario, donde ha rechazado el acuerdo propuesto por el consorcio CREA que contemplaba el traslado de 48.600 toneladas anuales de residuos procedentes de municipios de la comarca a la planta local durante un periodo de ocho años.
Según ha comunicado el consistorio, los grupos Socialista y Verdes de Europa respaldaron una moción que exige el cumplimiento de la normativa estatal y autonómica en materia de residuos y manifiesta su rechazo a la llegada de basura externa, mientras que PP y Vox optaron por la abstención.
El concejal de Residuos Sólidos Urbanos y Limpieza, Sergio Palao, señaló que, de haberse aprobado el convenio, la instalación gestionada por Vaersa habría incrementado en un 65% el volumen de residuos tratados, lo que habría acortado considerablemente su vida útil.
Palao defendió que la prioridad no es aumentar ingresos, sino reducir la cantidad de residuos en Villena, en línea con lo que, afirma, desea la mayoría de la ciudadanía. Además, explicó que la reciente modernización de la planta tiene como objetivo disminuir el rechazo y abaratar costes, y criticó lo que calificó como una estrategia del Consell para beneficiar al Consorcio de la Vega Baja, al que acusa de no cumplir la normativa.
El edil añadió que, aunque el municipio puede mostrar solidaridad en situaciones puntuales, no debe asumir tareas que otros territorios rechazan.
Por su parte, el Consorcio CREA, responsable de la gestión de residuos en 14 municipios de l’Alcoià y el Alto y Medio Vinalopó, respondió mediante su presidenta, Laura Estevan, quien defendió que no aprovechar al máximo la capacidad de la planta encarece el tratamiento de residuos.
Estevan indicó que, sin el acuerdo con el Consorcio Vega Baja Sostenible, el coste ascendería a 161,62 euros por tonelada, más de 25 euros adicionales respecto al escenario con convenio. También advirtió de ineficiencias como maquinaria inactiva, turnos improductivos y un mayor gasto energético.
Según los datos de CREA, tras su modernización la planta puede tratar hasta 102.027 toneladas, mientras que actualmente solo recibe unas 63.000. Con el convenio, se sumarían cerca de 39.000 toneladas procedentes de la Vega Baja, lo que permitiría optimizar el funcionamiento y reducir el coste por tonelada.