Javier Martínez, fundador de Caza Alicante.

Javier Martínez, fundador de Caza Alicante. Caza Alicante

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Javier Martínez crea aventuras de caza para turistas en Alicante: "Les sale más accesible que ir a EE.UU."

El fundador de Caza Alicante combina turismo y actividad cinegética para promocionar las sierras de la provincia.

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Javier Martínez se enamoró de la montaña desde el primer momento en que la pisó con su padre para ir a cazar. Desde entonces no la ha abandonado. La visita más de 250 días al año y ha hecho de su pasión una forma de vida que combina turismo y actividad cinegética.

El alicantino viene de una dinastía de cazadores y, tras años trabajando en una empresa multinacional como cazador, decidió crear su propia empresa para romper con la pobre imagen que Alicante tiene en el panorama cinegético y crear experiencias personalizadas donde conectar con el monte.

Cazadores de Alemania, Austria, Bélgica y algo de Holanda, e incluso de Estados Unidos, contratan sus servicios para llevarse una pieza de jabalí, muflón, ciervo, macho montés o el preciado arruí.

"Alicante tiene una cosa que no tienen muchas provincias, que es el desnivel", explica el experto y fundador de Caza Alicante.

La particular orografía del territorio hace que cazadores de otras latitudes disfruten de "cacerías duras", con gran desnivel, a tan solo unos kilómetros de la costa.

"La gente se queda alucinada porque tienen la playa a 20 minutos", comenta el especialista.

Los cazadores con los que trabaja suelen llegar de Europa Central en busca de retos.

Martínez ofrece planes personalizados al nivel de los turistas, con el objetivo de crear una experiencia "satisfactoria" y que sea un reto que pueda superar, pero que no sea frustrante, porque si no lo estás convirtiendo en algo negativo".

Este alicantino vive prácticamente en las sierras de Aitana, Bernia o Mariola, a donde acude más de 250 días al año, la inmensa mayoría tan solo "para observar a los animales", algo que le aporta "paz".

Esta misma sensación es la que persiguen los extranjeros que se adentran en la montaña alicantina.

"Sienten plenitud, se alejan de la sociedad pero teniéndola muy cerca", resume.

La caza del arruí

El rey del monte es el jabalí. La fauna de la provincia también cuenta con muflones, machos monteses y ciervos, pero la estrella es el arruí por su exclusividad.

El arruí se expandió por Alicante tras fugarse de fincas cinegéticas valladas, principalmente en la sierra de Aitana y la sierra de Peñarroya, después de que la especie se introdujera en la Península en Murcia en 1970.

El también conocido como cabrero del Atlas, por proceder de las montañas de Marruecos, solo se puede cazar en determinados lugares del mundo, siendo Alicante uno de ellos, junto a otros puntos del Levante y destinos lejanos como Texas, Nuevo México o México.

Los paquetes de cacerías de Caza Alicante empiezan desde 1.500 euros, una cifra "mucho más accesible que viajar a Estados Unidos, que te supone un 30 % más de lo que vale aquí", asegura Martínez.

Y, entre sus clientes, los estadounidenses representan apenas un 1 % por "estar muy lejos y ser un mercado muy cerrado", aunque su intención es ampliar su penetración.

Opinión pública

Martínez destaca que la mala opinión pública que existe sobre la caza se debe, en gran medida, al "desconocimiento".

"Piensan que es salir y matar a un animal, y eso no es así. Está todo regulado con cupos", resalta.

"Un cazador que va ilegal, que va escondiéndose, que se salta las normas, para mí eso no es un cazador, es un furtivo", sostiene el experto.

Así, critica que por parte de las administraciones se abandone el monte, con terrenos totalmente dejados en zonas rurales.

Estos espacios son recuperados por los animales, que se acercan a las ciudades y pueden crear conflictos como accidentes o el destrozo de cultivos, denuncia.