El presidente de la Diputación de Alicante presenta su oferta en Fitur.

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Alicante PREVISIONES

Fitur 2021: la gran incógnita para la recuperación de la Comunidad Valenciana es el turismo británico

El veto de Reino a Unido lastra las previsiones de la región. La ministra quiere que Downing Street tenga en cuenta la incidencia de Covid por autonomías.

20 mayo, 2021 01:08
Alicante

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¿Tiene sentido celebrar una edición de la feria internacional de turismo de Madrid (Fitur) sin presencia británica? Para la Comunidad Valenciana y Alicante en particular, la verdad es que poco. Más allá de la presentación de la oferta por parte de los principales municipios turísticos, la incógnita sobre que pasará con el mercado británico, el primero para la autonomía, deja más dudas que certezas. 

Fitur se ha convertido con el paso del tiempo en un escaparate profesional donde los empresarios, operadores y administraciones pulsan el interés que existe en los diversos mercados, especialmente internacionales. La excepcionalidad de la cita de este año se puede ver, en primer lugar, por la fecha: Fitur se suele celebrar en enero, y es la primera cita turística importante del año.

El mes escogido no es arbitrario. Diciembre y enero son habitualmente los meses más fuertes para las reservas británicas, que se hacen con seis meses de antelación.

A pesar de que España cuenta con una diversidad turística bastante consolidada, Reino Unido es su mercado prioritario: 18 millones de ciudadanos de ese país pasaron sus vacaciones aquí en 2019, lo que supone un 21% del total. Se estima que un tercio de los ingleses que viajan por placer lo hacen a España.

En el caso de la Comunidad Valenciana, el peso específico del mercado es aún mayor: de los 9,5 millones de extranjeros que llegaron en el último año sin pandemia, casi un 30% eran británicos (2,8). Su principal destino en la región es la Costa Blanca, tanto por el mercado vacacional (con Benidorm como principal baluarte) como por el de segunda residencia. No obstante, la mayor colonia británica en España está en la provincia de Alicante.

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La situación ahora mismo en Reino Unido es de prudencia. España sigue en el semáforo ámbar, como la mayor parte de países del mundo, pero la ministra de Turismo, Reyes Maroto, ya ha dicho a los hoteleros que antes de que acabe el mes se espera que el Ejecutivo de Boris Johnson levante el veto a nuestro país.

¿Cuándo se tomará esa decisión? En principio será la semana que viene, lo que permitirá a compañías como Jet2 o TUI retomar el operativo aéreo durante el mes de junio. Otra cosa es cómo funcione el mercado de última hora, pero los empresarios turísticos aseguran que la experiencia de 2020, cuando se permitió a los británicos viajar libremente durante un mes, hace prever una recuperación en V.

El plan b

A pesar del optimismo de Maroto existe la posibilidad de que Reino Unido no dé su brazo a torcer y mantenga a España fuera de sus destinos recomendados. Ante esta situacion la ministra aseguró que "se está solicitando la territorialización" de los viajes británicos, teniendo en cuenta que comunidades autónomas como la Comunidad Valenciana y las islas están ahora en una situación en verde.



Ademas, Maroto recordó que esta semana se va a revisar la recomendación 912 de viajes no esenciales para países fuera de la Unión Europea (UE), lo que va a permitir a los británicos empezar a viajar a España sin PCR, y, por otro lado, hay que seguir reduciendo los índices de incidencia de covid-19 "para que ellos nos abran".

Panel táctil en el expositor de Costa Blanca.

Panel táctil en el expositor de Costa Blanca.

Mientras tanto lo que queda en Fitur, pues, es sobre todo mercado nacional. Así lo han leído instituciones como la Diputación de Alicante, que lleva este año un programa especialmente dedicado a recuperar este mercado, que sigue siendo el primero para la provincia. 

El gran reto será el tratar de adelantarse a otras regiones, competir en oferta y precios y conseguir romper con las contrataciones de última hora, una de las principales características del cliente español. Esta tendencia ya se acentuó en la crisis de consumo de 2008, y deja a los empresarios sin poder planificar la temporada y con la necesidad de realizar rebajas de última hora para asegurar la ocupación.