La imponente silueta del castillo de Peníscola es uno de sus grandes atractivos.
El pueblo medieval en España que es decorado de 'Juego de tronos' y con un castillo que se adentra en el mar
La superproducción de HBO pasó por la Comunitat Valenciana para recrear la ciudad de Meereen y estudió este destino como sede del Trono de Hierro.
Más información: Este es el pueblo más feliz de la Comunitat Valenciana: es "precioso", tiene playa y un imponente castillo
Hay lugares que parecen diseñados por un guionista de fantasía, pero que están muy cercanos para visitarse en España. Ese es el caso de Peñíscola, que en el norte de Castellón, es conocida como la Ciudad en el Mar y es uno de los pueblos más bonitos del país que ha dado el salto a cine y televisión.
La silueta de su fortaleza en la costa cautivó a los localizadores de la serie de HBO Juego de Tronos para dar vida a una de las localizaciones más exóticas de Poniente. En la sexta temporada, las calles empedradas y las murallas renacentistas de la ciudad castellonense se transformaron en Meereen, la ciudad liberada por Daenerys Targaryen.
Espacios emblemáticos como el parque de la Artillería, la plaza de Santa María, la Rampa de Felipe II o el Paseo de Ronda sirvieron de escenario para las intrigas de Tyrion Lannister y el consejero Varys, apodado La Araña, mientras esperaban el regreso de la conocida como Madre de Dragones.
El rodaje supuso un despliegue sin precedentes en la zona, con cientos de extras locales y una transformación estética que apenas tuvo que retocar la arquitectura original, dada la potencia visual del casco antiguo.
Con la visita de esta superproducción para la televisión, con diez millones de dólares por episodio para esa temporada, la localidad se sacaba la espina de lo que pudo haber sido. Cuando los productores rastreaban Europa para encontrar el Desembarco del Rey que había creado George R. R. Martin, esta fue una de las tres opciones finalistas.
Su ubicación sobre un peñón rodeado casi por completo por el Mediterráneo encajaba perfectamente con las descripciones de la serie de novelas de Canción de hielo y fuego.
Finalmente, la producción se decantó por Dubrovnik en Croacia y otras localizaciones españolas para la capital, asignando a Peñíscola el papel de Meereen, lo que permitió resaltar su faceta más mediterránea y luminosa.
El Castillo del Papa Luna
Visitar ahora esta localidad medieval permite revivir la pasión que levantan los personajes de Martin, pero no hay que quedarse solo en la ficción. El gran protagonista de Peníscola es, sin duda, su castillo templario.
Construido entre 1294 y 1307, es una de las tres únicas sedes papales del mundo (junto al Vaticano y Aviñón), tras convertirse en el refugio de Benedicto XIII, el célebre Papa Luna.
Perderse por sus estancias es viajar al medievo real, con el añadido de poder asomarse a unas almenas que parecen flotar sobre el agua.
Hoy, Peñíscola explota este legado cinematográfico con rutas señalizadas que permiten a los seguidores de la serie recrear los pasos de sus personajes favoritos mientras disfrutan de una gastronomía marinera que, por suerte, no es de ficción.