Algunos alumnos en una escuela de idiomas en Alicante.
Lo confirman los expertos: la IA no reemplazará a los profesores para aprender un idioma: "Hay que cometer errores y seguir"
Un reciente estudio de Preply, plataforma global de aprendizaje con profesores particulares, revela que la IA y las apps no sustituyen la interacción humana necesaria para aprender a hablar con confianza.
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El auge de la inteligencia artificial ha transformado la forma en la que aprendemos casi cualquier cosa, incluidos los idiomas.
Sin embargo, un reciente estudio de Preply, plataforma global de aprendizaje con profesores particulares, revela que la IA y las apps no sustituyen la interacción humana necesaria para aprender a hablar con confianza.
"Queríamos entender qué funciona realmente en la práctica", explica Sofía Tavares, directora de marca de Preply, sobre el estudio elaborado junto a la organización independiente Leanlab.
Durante doce semanas, compararon el progreso de 131 adultos hispanohablantes, divididos entre quienes aprendían con un profesor y quienes utilizaban una aplicación de autoaprendizaje.
"Con un profesor hay interacción, personalización y acompañamiento continuo, y eso marca la diferencia", señala Tavares. Según los resultados, el 66% de los estudiantes con profesor alcanzaron sus objetivos, frente al 30% de quienes se formaron únicamente con apps.
En el caso de Alicante, 401.199 personas aseguran entender bien o con dificultad el inglés, 114.173 el francés, 29.494 el ruso y 44.003 el alemán , según el INE.
Factor invisible del aprendizaje
Más allá del progreso medible, Preply observó la importancia que cobra la confianza a la hora de hablar. "Muchos estudiantes saben más de lo que muestran, pero el miedo a equivocarse los frena", comenta Tavares.
"La conversación real con un profesor les permite usar el idioma con naturalidad, incluso cometiendo errores, y eso mejora la fluidez", añade.
El estudio confirma que los alumnos que interactúan de forma constante con un docente experimentan mayor seguridad y espontaneidad, dos competencias que las herramientas automáticas aún no logran replicar.
Tecnología como aliada
Aunque las aplicaciones y la IA han democratizado el acceso al aprendizaje, la portavoz insiste en que su papel es complementario. "La clave está en entender la tecnología como una herramienta, no como un sustituto. El futuro del aprendizaje es híbrido: combinar lo mejor de la tecnología con el acompañamiento humano".
Tavares apunta que las apps deberían evolucionar hacia una experiencia más interactiva y personalizada, capaz de conectar el aprendizaje con los objetivos reales del estudiante, más allá de la mera repetición de vocabulario o ejercicios automáticos.
Cometer errores
Aprender un idioma requiere práctica, exposición y, sobre todo, valentía para equivocarse. "La exposición pasiva no basta", concluye Tavares.
"Para progresar hay que usar el idioma, cometer errores y seguir. La conversación es lo que convierte el conocimiento en habilidad".
El mensaje final de la portavoz de Preply recoge la idea de que la inteligencia artificial puede apoyar el proceso, pero no reemplaza la conexión humana ni la confianza que se construye hablando con otra persona.