José Ramón Chirivella, derecha, en su visita a Crevillent, con el monumento a Jaume II.

José Ramón Chirivella, derecha, en su visita a Crevillent, con el monumento a Jaume II. Cedida

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Guerra a las calles de Felipe V en Alicante: Juristes Valencians exige coherencia por el 750 aniversario de Jaume I

José Ramón Chirivella urge a Petrer y Crevillent a seguir el ejemplo de Banyeres de Mariola y eliminar al rey que "anuló absolutamente nuestra manera de ser".

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Alicante
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La Comunitat Valenciana afronta un año de fuerte carga simbólica con el 750 aniversario de la muerte de su rey fundador, Jaume I. En este contexto, la asociación Juristes Valencians ha redoblado su presión para eliminar el nombre de Felipe V de los callejeros alicantinos, como acaba de conseguir esta semana en Banyeres.

José Ramón Chirivella, presidente de la entidad, se muestra tajante ante la permanencia del primer Borbón en las placas municipales. "Es el momento de quitar de una vez de las calles del territorio valenciano al rey que destruyó su legado jurídico e histórico", afirma con rotundidad a EL ESPAÑOL.

Para el jurista, mantener estos honores es una contradicción insalvable. "Fue el culpable de anular absolutamente nuestra manera de ser, nuestras instituciones y nuestras tradiciones", subraya al recordar las consecuencias de los Decretos de Nueva Planta.

Chirivella celebra que en Banyeres de Mariola ya se haya dado el paso de cambiar el nombre de la vía. Sin embargo, lamenta que la falta de consenso inicial frenara otras opciones que él mismo propuso, como Jaime II. Y de hecho, se levantó la polémica entre los partidos

El foco de la reivindicación se traslada ahora con fuerza hacia Petrer. "Es inexplicable que en Petrer no se haya actuado ya", señala Chirivella, refiriéndose a una avenida de gran importancia en la localidad.

El presidente de Juristes Valencians revela que ha mantenido contactos con concejales del gobierno municipal (PSOE e IU), como Fernando Portillo y Rafael Espí. "Nos dijeron hace unos meses que sí, que iban a abordar el tema, pero el caso es que no tenemos noticias", denuncia.

Chirivella considera "imprescindible" que un pueblo "tan valenciano como Petrer" opte por retirar a un personaje que simboliza "un cambio brutal y negativo en el modo de vida de los habitantes del Reino".

La contradicción de Crevillent

El caso de Crevillent resulta especialmente sangrante para la asociación jurídica. Chirivella destaca la incoherencia de tener un monumento a Jaume II y, simultáneamente, mantener una calle a Felipe V en una de sus pedanías.

"No puede ser que tengamos una estatua a Jaume II, el rey que completó la incorporación del sur al Reino de Valencia, y mantengamos una calle a un personaje que simboliza absolutamente lo contrario", argumenta el jurista.

A su juicio, el actual gobierno de Crevillent debería ser coherente con la historia local. "Es inexplicable que junto a personas históricas tan importantes para el Reino se conserve a Felipe V; es un contrasentido", insiste.

Un agravio histórico

La crítica de Juristes Valencians no es solo nominal, sino de calado político y jurídico. Chirivella recuerda que Felipe V "anuló la Generalitat, que entonces era un órgano fiscal, y se cargó absolutamente todas las instituciones".

El jurista recalca que el primer Borbón "asimiló institucionalmente el Reino de Valencia como una mano de Castilla", una injusticia que incluso algunos seguidores del propio monarca en aquel momento no entendían.

"No se puede celebrar el aniversario de Jaume I y al mismo tiempo mantener calles al hombre que borró su legado", reitera Chirivella. Para él, esta es una cuestión de "dignidad histórica" y no un tema menor o meramente folclórico.

Esta ofensiva contra el callejero borbónico coincide con la lucha por la recuperación del Derecho Civil Valenciano. Chirivella vincula la retirada de estos nombres con la necesaria reforma constitucional para recuperar el fuero perdido tras la Guerra de Sucesión.

"Debemos defender nuestra identidad y no acabar honrando a personas tan contrarias a nuestra historia", explica, confiando en que el 750 aniversario sirva de impulso definitivo.

Finalmente, Chirivella apela a la "coherencia" de los alcaldes y alcaldesas para que estos cambios se realicen bajo un "consenso total" y utilizando nombres de figuras históricas que generen unidad. "Pedimos respeto a nuestra historia", concluye.