MARCAS Ñ | VIAJES Y ENTRETENIMIENTO

Escápate a un lugar de...

... La Mancha, por el Caminito del Rey, la tranquila Ribeira Sacra o la deliciosa Navarra. Cuatro planes para salir en busca de aventura, gastronomía, cultura o relax

Ruta de Don Quijote

Ruta de Don Quijote istock / Zheka-Boss

  1. Land Rover
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  3. Familia

De Norte a Sur y de Este a Oeste. Si hay carretera, se puede llegar a cualquier punto y si al final de la escapada hay unos días de relajante descanso lejos de la rutina diaria, toda distancia se hace corta. Aventura, gastronomía, cultura, relax... o todo a la vez, que un plan de fin de semana da para eso y más.

TRAS LOS PASOS DEL QUIJOTE

isctock / Matejh photography

A medio camino entre la aventura y lo puramente cultural, recrear los pasos del Quijote es una idea magnífica en este año en el que se conmemora el cuarto centenario del fallecimiento de Miguel de Cervantes. Las andanzas del héroe (o antihéroe, según se mire) le llevaron hasta Aragón y Cataluña, pero, sin duda, la imagen del hidalgo que todos tenemos en mente es la de su figura en su entorno más cercano en La Mancha, escenarios en los que ficción y realidad se hacen uno para ofrecer, a día de hoy, un sinfín de opciones de ocio que homenajean este tótem de la literatura.

Arranca la novela con aquello de no querer acordarse del punto de partida, pero eso, más que un inconveniente para los aventureros del siglo XXI, es una invitación para innovar y escribir nuestra propia historia. Han sido muchos los que a lo largo de este tiempo han intentado situar con exactitud los pasos de Don Quijote y fruto de décadas de estudios y documentación, el resultado es una suerte de universo de unos 2.500 kilómetros de recorrido a través de las cinco provincias de Castilla La Mancha que incluyen cerca de 150 pueblos y hasta 2.000 hitos relacionados con las páginas del libro, así como todo tipo de vestigios de la vida diaria próximos a lo que se pudo vivir en la época.

Y, por supuesto, los molinos de viento que, convertidos en gigantes, amenazaban la paz de la región en aquellas páginas. Estas construcciones son uno de los puntos neurálgicos de la ruta, especialmente en la localidad de Campo de Criptana, donde tres de ellos hasta mantienen sus mecanismos originales. Pero el repaso a la geografía cervantina debe incluir sí o sí la visita a El Toboso, patria chica de la Dulcinea, dueña de los desvelos del caballero y sede de un más que interesante museo dedicado al autor. Y de ahí, por qué no, acudir a los escenarios de otros míticos episodios de la novela, como Ossa de Montiel, donde se sitúa la cueva de Montesinos, o Argamasilla de Alba, el lugar señalado por los expertos como ese punto, sí, en el que don Alonso de Quijano tomó la determinación, libros de caballerías mediante, de tomar el nombre de Don Quijote y con él echar su locura a los caminos ataviado de lanza en astillero, rocín flaco y un más que fiel escudero para "desfacer entuertos" y, de paso, conquistar la eternidad.

PROHIBIDO NO MIRAR HACIA ABAJO

Desfiladero de los Gaitanes.

Desfiladero de los Gaitanes.

Quién sabe qué hubiera dicho el célebre personaje de haberse encaminado hacia Málaga, donde los más aventureros (como él) pueden probar la experiencia de flotar sobre desfiladeros de hasta 100 metros de caída. Es la tarjeta de presentación del llamado Caminito del Rey, una ruta senderista en el entorno de la aldea de El Chorro que conecta, a través del Desfiladero de los Gaitanes, las localidades de Alora y Ardales, todo ello a unos 60 kilómetros aproximadamente de la capital de la Costa del Sol.

El 'caminito' es uno de esos emplazamientos con historia que han revivido en los últimos tiempos para goce de excursionistas. Creado muy a comienzos del siglo XX, inicialmente se trató de una infraestructura destinada a los operarios de una compañía eléctrica, para que pudieran acceder a sus instalaciones de manera más eficaz. Sin embargo, lo que estaba pensado como un camino puramente funcional adquirió notoriedad después de que el rey Alfonso XIII lo utilizara en 1921 para acceder a la inauguración de una presa cercana. Sin saberlo, el monarca le estaba prestando su nombre a este acceso.

Land Rover Evoque.

Land Rover Evoque.

El bisabuelo de Felipe VI sin duda no debía tener vértigo porque, si bien el recorrido no tiene mucho más de tres kilómetros, la estrechez en muchos puntos -de no más de un metro- y la impresionante caída por los cortados que atraviesa, hace más necesario un estómago fuerte que una buena forma física. Tras décadas de abandono y algún que otro accidente que señalaron el lugar como el 'sendero más peligroso del mundo', todo el complejo de puentes y pasarelas fue totalmente remozado en 2014 para ofrecer una visita mucho más segura que antaño, pero igualmente emocionante.

RIBEIRA SACRA, CON EL DON DEL AGUA

Cañón del río Sil.

Cañón del río Sil.

Menos sobresaltos pero similar valor paisajístico encontramos en la gallega Ribeira Sacra. Esta zona es ideal para los que pretendan una desconexión absoluta de la rutina diaria. La tranquilidad en este entorno privilegiado queda rota únicamente por el correr de las aguas de los ríos Miño o Sil. Ambos recorren cañones y las escarpadas laderas que configuran una orografía sugerente en la que se hallan casi 20 monasterios. Destaca hoy en día el de San Estevo de Ribas de Sil. Concebido en el siglo X y declarado Monumento Histórico Artístico en 1923, actualmente es un Parador que, bajo esa piel escrita por siglos de Historia, incluye todas las comodidades del siglo XXI.

Desde sus terrazas se puede contemplar un entorno de belleza atemporal. Frondosos bosques que enmarcan el paso del Sil y viñedos que dan unos notables vinos rosados, si bien los tintos que salen de la variedad de uva mencía ya eran apreciados en la época romana y, según cuentan, hasta el mismísimo Julio César gustaba de acompañar sus banquetes con estos caldos.

La Ribeira Sacra es contemplación y reposo, pero no únicamente por su tranquilidad. Y es que, en una zona tocada por el don del agua, existen infinidad de termas, fuentes y manantiales que hacen de Ourense y su entorno uno de los grandes balnearios del continente. La oferta es amplia en lo geográfico porque abarca ambas riberas, la del Miño y la del Sil, pero también en cuanto a posibilidades. Y es que a las numerosas instalaciones privadas que suelen acompañar los baños con ofertas de habitaciones se suman las públicas, que ofrecen de forma gratuita estas aguas naturales con propiedades medicinales y reconstituyentes. Dada la concentración de las mismas, lo ideal es poder aprovechar para visitar varias.

VARIAS NAVARRAS EN UNA

Pintxo Idiazábal.

Pintxo Idiazábal.

A todo lo expuesto sobre cada destino hay que añadir el capítulo gastronómico, que en cada una de las propuestas puede constituir un motivo en sí mismo para organizar una escapada. El abanico de opciones según la región es notable en España, pero puede que pocos lugares como Navarra concentren tanta variedad y calidad en la mesa. Y es que de acuerdo a la zona y en consonancia con su propia geografía, no sería raro hablar de varias 'Navarras' en una. Las influencias de los vecinos vascos, la linde con Aragón y La Rioja, el peso de la próxima cocina francesa e incluso la tradición que durante siglos ha dejado en la tierra el Camino de Santiago, han generado una carta en la que los productos locales se han combinado para crear un estilo propio y reconocible: casi cada plato tiene una versión 'a la navarra'.

En el norte, donde la frontera con Francia se diluye en frondosos bosques que tapizan los Pirineos occidentales, es tradicional degustar platos de la caza local. Estofado de jabalí, perdices al chocolate, pastel de liebre o preparaciones con setas son algunos de los manjares típicos por estos pagos que retrotraen a otros tiempos pero que hoy, como antaño, resultan saciantes y deliciosos.

La parte central y sur de la región ofrece paisajes muy diferentes a los del norte. El terreno es más llano y, aunque el río Ebro apenas pisa de refilón territorio navarro, su presencia y la de los afluentes próximos le aportan a la tierra una fertilidad y condiciones ideales para hablar de una 'huerta' de referencia en la cocina española. Esto se traduce en productos de una gran calidad, muchos de ellos con denominación de origen como los pimientos, las alcachofas o los icónicos espárragos, obligatorios en toda mesa. Pero además, los embutidos y, por supuesto, los quesos, son algunas de las delicias que Navarra exporta al mundo y que apenas están a unos pocos kilómetros de distancia. Ir a aquellas tierras es sinónimo de comer bien y de una buena y tranquila sobremesa tomando otro de los tesoros de la región, el patxarán.

'Escápate a un lugar de...' es un contenido patrocinado por Land Rover Evoque.