El merodeador

Adiós a UpyD, pero no a su compromiso de regeneración política , Esquerra Republicana cimienta su influencia en Cataluña , El PNV se mantiene y Bildu cae aborbido por Podemos

Adiós a UpyD, pero no a su compromiso de regeneración política

Tal y como preveían los sondeos, después de dos legislaturas UpyD se queda fuera del Congreso de los Diputados. Tras este batacazo definitivo, que sigue a la debacle electoral de las municipales y autonómicas de mayo, resulta improbable que la formación magenta pueda sobrevivir como partido. Se trata de un ocaso anunciado, ya que en aquellos comicios perdió prácticamente toda su representación autonómica y más de la mitad de los concejales obtenidos en 2011. A la hora de explicar el derrumbe de lo que nació en 2007 como la gran alternativa al bipartidismo, gran parte de la responsabilidad recae en la gestión personalista de su fundadora Rosa Díez y su negativa a formalizar la alianza de centro que pedía Ciudadanos. Sin embargo, no debemos olvidar los grandes logros del partido que ahora dirige Andrés Herzog, al que habrá que agradecer su valiente defensa de la España constitucional, su compromiso por la regeneración y la lucha contra la corrupción, que protagonizó -por ejemplo- con su personación en el caso Bankia. Sus aportaciones a la mejora de la democracia no deben caer en el olvido.

Esquerra Republicana cimienta su influencia en Cataluña

El resultado de las elecciones en Cataluña confirma lo que las encuestas vaticinaban desde la victoria de Ada Colau en las elecciones municipales de mayo: la consolidación como fuerza emergente de la plataforma que en estas elecciones se ha coaligado con Podemos. La alianza de los partidos de Pablo Iglesias y de la alcaldesa de Barcelona es la que mejor representación ha logrado con 12 escaños. Por lo que refiere a los partidos independentistas, Esquerra Republicana, con 9 diputados, ha arrebatado el liderazgo del bloque soberanista a la nueva Convergencia, Democràcia i Llibertat. El partido de Artur Mas ha pasado de tener 16 escaños, cuando concurría con Unió, a 8. Este resultado supone un suspenso irrefutable a la gestión política e institucional del presidente de la Generalitat. Mas ha abocado a su partido al desastre al incitar con su deriva rupturista la escisión con su aliado natural, lo que ha provocado una sangría de votos de la que podría no recuperarse. Parece evidente que los votantes secesionistas han preferido el original a la copia al decantarse por ERC.

El PNV se mantiene y Bildu cae aborbido por Podemos

El Partido Nacionalista Vasco resiste el embate de la nueva política. En las elecciones generales de 2011, el PNV logró 5 escaños, y en estos comicios ha conseguido 6. Bildu, que ha pasado de 6 a solamente 2, cae drásticamente debido al empuje de Podemos que, al igual que en Navarra, ha absorbido gran parte del voto abertzale radical. Aunque el descenso de un partido que no ha condenado expresamente la violencia de ETA es siempre una buena noticia, los buenos resultados del PNV -con un escaño más que Podemos- demuestran que el partido del lehendakari Íñigo Urkullu ha sabido rentabilizar la ola independentista que ha surgido de Cataluña y la falta de capacidad de reaccionar de los partidos constitucionales. En un parlamento más fragmentado que nunca, los escaños de PNV podría tener una influencia considerable. El nacionalismo conservador vasco será una bisagra a tener en cuenta.