Feijóo conversa con sus barones durante el aniversario de la Constitución en el Congreso.

Feijóo conversa con sus barones durante el aniversario de la Constitución en el Congreso. Eduardo Parra Europa Press

Política PARTIDO POPULAR

El PP ya no fía el triunfo de Feijóo sólo a la economía: "Hay mejores indicadores de lo que vaticinamos"

Los populares insistirán en la "falta de credibilidad" de Sánchez tras asumir que la crisis podría mostrar su peor cara sólo a finales de 2023.

19 diciembre, 2022 02:12

La economía es una de las columnas sobre las que el Partido Popular ha construido su estrategia de oposición. El equipo de Alberto Núñez Feijóo ha estado especialmente vigilante en la gestión del Gobierno en esta materia y en denunciar el deterioro de la situación general, con una inflación desbocada que impide a muchos hogares llegar a final de mes.

Sin embargo, los populares han detectado que los indicadores no marcan un deterioro de la economía tan rápido ni tan acusado como se previó en un principio. "Los indicadores son más positivos de lo que vaticinamos", avisa un dirigente del PP, "y es muy probable que la auténtica profundidad de la crisis no se perciba hasta finales de 2023 o principios de 2024". 

La primera decisión de Feijóo al llegar a la presidencia del PP fue diseñar un plan económico alternativo al del Gobierno que le permitió marcarse algún tanto y crecer en las encuestas. De hecho, Sánchez terminó reproduciendo algunas de sus medidas en el plano fiscal. 

Con la guerra de Ucrania como contexto, el equipo económico de Génova preveía un otoño caliente, con la inflación disparada por la crisis energética y con el mercado laboral perdiendo cada vez más fuelle. Pero lo cierto es que la subida de los precios ha conseguido atemperarse y los datos de paro, en términos relativos, son buenos. 

El PP ha venido sosteniendo —en línea con varias instituciones y expertos en análisis económico— que a lo largo de 2023 España encadenaría dos trimestres con crecimiento negativo y entraría en recesión técnica. Sin embargo, este extremo podría acabar no produciéndose. 

[La creación de empleo se estanca aunque el paro registra su segundo mejor noviembre de la historia]

Por tanto, ya no está tan claro que la baza de la economía vaya a ser determinante en la batalla de las elecciones municipales y autonómicas de mayo. Y ahí, la intención de los populares es teñir de azul el mapa para catapultar a Feijóo a la Moncloa siete meses después.

En el PP hay quienes admiten que el peor escenario económico sólo se daría en caso de que la invasión de Rusia en Ucrania se recrudezca, pero admiten que hasta ahora la economía no se ha resentido tanto como preveían y que no hay motivos para pensar que vaya a dar un vuelco a partir de ahora. 

Atacar por la "credibilidad"

"Enero es verdad que suele ser un mes malo para el empleo, pero el turismo está funcionando bien en España, el sector exterior también está registrando buenas cifras, los indicadores que manejamos en las comunidades, en términos generales, son positivos", explica uno de los barones para justificar la necesidad de empezar a hacer oposición también con otros argumentos. 

De todas formas, barones populares consideran que el mejor comportamiento de la economía no tiene por qué entorpecer la carrera de Feijóo a la Moncloa. "Hay parte del socialismo que ha desconectado de Sánchez. Es un problema de piel", asegura un barón del PP. 

Para los populares, el principal problema del Gobierno es "la falta de credibilidad" del presidente, que quedó plasmada la semana pasada con la aprobación de las reformas de los delitos de sedición y malversación que siempre negó que fuera a acometer. Entienden que eso le ha distanciado de muchos de sus votantes.

A este respecto recuerdan las recientes manifestaciones de los presidentes de Castilla-La Mancha y Aragón, contrarios a las cesiones del Gobierno a ERC. 

A un año de las elecciones generales, en el entorno de Feijóo descartan que se esté desinflando su candidatura, como recogen las encuestas. "En demoscopia sólo vale el tiempo electoral, una vez que se disuelven las Cortes", aseguran. Hasta entonces, dicen, no se establece en la sociedad un termómetro electoral creíble.