Madrid

Carmena y el PSOE entierran la operación Chamartín: adiós a los 6.000 millones de euros

El Ayuntamiento ha propuesto su propio plan, pero tendrá que convencer a Fomento, Comunidad y el inversor, que de momento le dan la espalda.

Manuela Carmena junto a sus concejales durante la presentación de hoy el proyecto "Madrid Puerta Norte"

Manuela Carmena junto a sus concejales durante la presentación de hoy el proyecto "Madrid Puerta Norte" Efe

El Ayuntamiento de Madrid ha convertido la operación Chamartín en una canasta imposible. El bloqueo de unos y el de otros ha impedido el acuerdo para iniciar las obras durante más de veinte años. El equipo de Gobierno de Manuela Carmena y el PSOE han enterrado con sus votos el plan de DCN -inversor participado por BBVA y constructora San José- que iba a dejar en la capital 6.000 millones de euros. Ahora Madrid y los socialistas han presentado su propio plan, que no ven con buenos ojos la Comunidad, Fomento y DCN, sin cuyo apoyo el proyecto es imposible.

El Ministerio es propietario de la mayoría de los terrenos y Cifuentes debe dar el visto bueno a la remodelación del plan urbano imprescindible para poner en marcha las grúas.

La operación Chamartín ha muerto. Esta vez para siempre. El boceto del BBVA ya no sirve y los más de 33.000 folios de memoria no podrán siquiera reciclarse. Fomento, Comunidad y Consistorio estaban de acuerdo en seguir las líneas propuestas por el inversor, pero la llegada de Carmena a la alcaldía ha dado un vuelco a la situación. El proyecto ya es distinto y habrá que convencer de nuevo a las partes. En la primera reunión mantenida, todos los implicados mostraron su desacuerdo con la alcaldesa.

"El fin de la cultura del pelotazo"

Ahora Madrid y PSOE han celebrado en la Cámara la muerte de la operación Chamartín que pretendía sacar adelante DCN. “Es el fin de la cultura del pelotazo”, decían varios concejales. Incluso Juan Carlos Monedero se acercó a Cibeles para presenciarlo en directo.

“Parece que nos hemos encontrado con un proyecto acabado y que hemos decidido paralizarlo. Y no es verdad. Estaba mal concebido en su origen”, empezaba el delegado de Urbanismo de Carmena, José Manuel Calvo. Las intenciones de Carmena pasan por reducir la edificabilidad respecto al deseo de DCN y no construir sobre las líneas ferroviarias. Por eso se reducen los kilómetros susceptibles de obra sustancialmente. “Abandonen las posiciones de bloqueo y seamos capaces de concretar una propuesta definitiva”.

Ciudadanos al Gobierno: "Ustedes espantan la inversión"

Pero al otro lado de la bancada, el bloqueo se contempla a la inversa. PP y Ciudadanos han cargado duramente contra Carmena y el PSOE precisamente por haber bloqueado la anterior operación. “Ustedes han espantado la inversión. Buscan la excusa para paralizar cualquier tipo de operación urbanística en Madrid. Les ha faltado voluntad y valentía”, recriminaba Bosco Labrado, de Ciudadanos.

En la formación naranja describen el proyecto de Carmena para Chamartín como “un proyecto final de carrera universitario basado en quimeras ideológicas”. Labrado ha criticado los desplantes del equipo de Gobierno al inversor y ha preguntado quién pagará las obras pretendidas. En el documento facilitado por el Ayuntamiento la financiación no está detallada. Preguntados por ello, responden que los gastos serán sufragados por el Consistorio y que se cubrirán rápidamente gracias al rédito que ocasionarán los centros comerciales a instalar.

“Las obras en el nudo norte, Fuencarral y la estación de metro en la zona recién construida iban a ser pagadas por DCN. Ahora, si se hace, recaerán en todos los madrileños”, ha criticado Ciudadanos.

Un tratado de 'carmenología'

El Partido Popular ha recriminado a la alcaldesa que dijera que no se había entendido con las otras partes en la primera reunión porque “el resto no había estudiado el proyecto”. “Esto es un perfecto tratado de carmenología. La alcaldesa no admite que se esté en desacuerdo con sus ocurrencias. Algunas, como los colillómetros, son risibles, pero esto es muy grave. Se van a perder muchos puestos de empleo”, ha dicho el concejal Martínez Almeida.

Mercedes González ha defendido a Carmena a capa y espada. Vestido rojo y negro -“sí, como la CNT” le ha dicho a Esperanza Aguirre-, ha relatado: “La operación Chamartín ha sido un largo embarazo que no ha traído nada. Se ha creído que todo era urbanizable, ha sido una farándula”, ha explicado en relación al mayor número de metros cuadrados a edificar contemplados por el dibujo de DCN. “Madrid ha cambiado. Proponemos un nuevo camino, más adaptado, viable y sostenible. El libre mercado sólo nos ha traído pobreza, la de algunos, por supuesto”, ha concluido.

La influencia de la vieja guardia del PSOE

Los partidos de la oposición han vuelto a criticar que los arquitectos del socialismo de los ochenta constituyeran un lobby en la confección del proyecto presentado por Manuela Carmena. “Ustedes han traído aquí un revival de Eduardo Mangada”, ha dicho un concejal del PP.

En los próximos días, volverán a reunirse Ayuntamiento, Comunidad, DCN y el Ministerio de Fomento para tratar de llegar a un acuerdo. La operación Chamartín ha muerto. Hay una nueva, pero de momento, con el mismo futuro incierto que la antigua.