Caso Nóos

Matas admite que pactó una 'comisión' con Urdangarin durante un partido de pádel

"Tratábamos con una empresa presidida por Urdangarín. Era imposible pensar que pudiera pasar cualquier cosa extraña", declara el expresidente balear.

El expresidente balear Jaume Matas, a su salida de la Escuela Balear de la Administración Pública (

El expresidente balear Jaume Matas, a su salida de la Escuela Balear de la Administración Pública ( Efe Atienza

El expresidente del Govern balear ha admitido esta mañana en su declaración durante el juicio del caso Nóos que aprobó el pago de una "comisión" o "peaje" de 300.000 euros a Iñaki Urdangarin cuando el yerno del rey Juan Carlos se ofreció en el verano de 2003 a conseguir la contratación del equipo ciclista.

El ofrecimiento se hizo a través del entonces director general de deportes de Baleares, José Luis Ballester, "que tenía una muy estrecha relación de amistad con Urdangarín" y que era "el hombre de la Familia Real" en el Gobierno de Baleares. Ballester "estaba loco por quedar bien con Urdangarín", ha dicho Matas, "y nunca permitió que Urdangarín tuviera un contacto directo conmigo". 

Fue Ballester quien, en el verano de 2003, organizó "en la residencia del señor Urdangarín" un partido de pádel durante el que, de manera informal, se acordó poner en marcha el proyecto del equipo ciclista.

En ese partido, que tuvo lugar en el Palacio de Marivent, "Urdangarin me da a conocer su gran relación con el mundo deportivo y la posibilidad de adquirir el equipo ciclista Banesto, el mejor equipo en aquel momento".

"El peaje era que la empresa de Iñaki Urdangarín cobrara 300.000 euros por llevar la oficina del proyecto", ha señalado el ex presidente de Baleares. Esa cifra representaba el 1,7% del proyecto, que ascendió a 18 millones de euros, y era una comisión habitual, según le dijo Ballester. "Se podía cobrar incluso más por esa intermediación, por hacer de conseguidor. Si no es por Urdangarín no hubiéramos podido tener el equipo ciclista"

El ex jefe del Gobierno balear ha señalado que "nadie" -ni sus altos cargos, ni la Intervención ni la Sindicatura de Cuentas- le advirtió de que debió haber convocado un concurso público, en vez de una adjudicación directa.

Ninguna de esas instancias le previno tampoco de que en el siguiente proyecto desarrollado por el Instituto Noos, los Islas Baleares Forum, se produjo una "escandalosa falta de justificación y control del gasto". "Nadie me dijo que se estaban haciendo las cosas mal, por eso estoy aquí, para asumir mi culpa porque yo di la directriz inicial de contratar, y he entregado mi patrimonio para reparar el daño", ha dicho Matas.

"Estábamos tratando con una empresa sin ánimo de lucro presidida por Iñaki Urdangarín. Era impensable que pudiera suceder cualquier cosa extraña", ha manifestado el ex presidente balear. A su parecer, los Fórum "fueron un éxito" y el problema es que "colaron un sobrecoste, se pagó por gastos que no se habían hecho". En todo caso, señaló, "si los Forum hubieran costado la mitad no estaríamos aquí".

El rey Juan Carlos no intermedió

Matas ha negado que el rey Juan Carlos le llamara para animarle a contratar a su yerno. "No es cierto", ha asegurado. "La única intervención de Su Majestad fue una llamada de felicitación por el nombramiento de Ballester como director general".

El expresidente del Govern Jaume Matas está declarando este jueves como acusado en el marco del juicio del caso Nóos, y lo hace marcado por las acusaciones vertidas contra él por los otros cuatro exaltos cargos de Baleares inculpados en la causa, quienes han atribuido al exmandatario autonómico las decisiones adoptadas a la hora de adjudicar a dedo los distintos proyectos que Iñaki Urdangarin y su exsocio Diego Torres desplegaron en Baleares.

Matas ha asumido la responsabilidad de la decisión inicial de contratar al Instituto Nóos, pero ha culpado a sus subordinados - en particular en Ballester, "en quien delegué" el desarrollo de los convenios con Urdangarín- de la elección del sistema de contratación, de la gestión de los proyectos y de la ausencia de control de los gastos.   

Matas, ya condenado por corrupción en dos piezas anteriores de la macrocausa conocida como caso Palma Arena, se enfrenta en esta ocasión a penas que suman hasta 11 años de prisión. Para lograr una rebaja de la pena ha puesto a disposición de la Justicia el palacete en el que reside en Palma de Mallorca, pero, en contra de las expectativas, no ha asumido los delitos que se le atribuyen más allá de la orden inicial de fichar al cuñado del rey Felipe VI.