CATALUÑA ROMPE EL TABLERO NACIONAL

Mensaje para Rajoy: acuerdo 'in extremis' con otro candidato

El Gobierno reclama la gran coalición, pero PSOE y C´s pueden pedir al líder del PP que copie a Artur Mas.

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy.

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. Efe

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El paso a un lado de Artur Mas para que Junts pel Sí y la CUP alcancen un acuerdo que evite nuevas elecciones en Cataluña trae consigo una noticia buena y una mala para Mariano Rajoy. La positiva es que con el secesionismo más vivo que nunca, el presidente del Gobierno en funciones reclama una gran coalición que se base en un Ejecutivo de "amplia base parlamentaria" que frene las ansias independentistas. La negativa es que la decapitación política de Mas para salvar 'in extremis' la gran coalición entre fuerzas independentistas crea precedente a la hora de formar un Gobierno constitucionalista a nivel nacional: los socialistas o los de Albert Rivera pueden forzar la salida del candidato del PP a cambio de ese gran pacto que piden los conservadores para devolver la estabilidad a España.

Cuando todo el mundo daba por hecho que el lunes se convocaban en Cataluña las cuartas elecciones en cinco años, el tablero político español salta por los aires al convertir sin que nadie lo esperaba al alcalde de Girona, Carles Puigdemont, en president de la Generalitat. En Madrid, todos los partidos habían asumido los nuevos comicios catalanes y entendían que en clave nacional unas nuevas elecciones era la salida más lógica: ni Mariano Rajoy conseguiría la abstención del PSOE para ser presidente ni Pedro Sánchez los apoyos de la izquierda para serlo él. Hasta este sábado, cuando Mariano Rajoy se vuelve a mirar atónito en el espejo de Artur Mas, que entrega su cabeza a cambio de salvar su causa.

El golpe de efecto que los independentistas han conseguido en la prórroga del partido ha provocado que en Madrid salten todas las alarmas. El nuevo gobierno catalán que saldrá del acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP significa que la hoja de ruta para desconectar Cataluña de España comenzará a escribirse en las próximas semanas, aprovechando el vacío de poder que impera en el Ejecutivo central. En Madrid no hay tiempo que perder y los partidos constitucionalistas que levantan la bandera de la España unida tendrán que acercar posturas lo más rápido que se pueda para formar lo antes posible un Gobierno fuerte y estable. Lo ha dicho el portavoz del PP en la Generalitat, Xavier García Albiol, nada más enterarse del pacto entre JxS y la CUP: “España necesita de manera inmediata un gobierno fuerte y estable que responda al desafío. Desde el PP no vamos a permitir que el país se rompa”.

El futuro del presidente del PP

En el PP nadie ha pedido en voz alta a Mariano Rajoy que dé un paso al lado para facilitar la gobernabilidad de los conservadores. De hecho, la cúpula del PP se ha esmerado en cerrar filas en torno a su líder y en más de una ocasión ha reiterado que el candidato es intransferible. Solo José María Aznar pidió en el Comité Ejecutivo Nacional que se convoque un congreso para elegir nuevo líder. “Ahora la cosa se le complica bastante, porque si Ciudadanos y PSOE tienden la mano y aceptan un gran pacto pero ponen la condición de que el PP ponga otro candidato, ¿se va a aferrar Mariano Rajoy al cargo y se convocarán nuevas elecciones, alargando este estado en funciones hasta primavera o verano, con el independentismo en Cataluña más vivo que nunca?”, se preguntaban ayer en privado algunos miembros del PP.

Una hora después de conocer el nuevo escenario catalán, el Gobierno lanzaba un comunicado en el que apelaba a todas las fuerzas políticas a formar un Ejecutivo fuerte frente al independentismo. “Garantizaría la estabilidad para defender el derecho de todos los españoles a decidir sobre su país”. El comunicado recuerda al nuevo president, Carles Puigdemont, y a los futuros miembros de su Gobierno que todos están sometidos “al imperio de la ley”, como todos los ciudadanos, pero más aún “aquellos a quienes se les encomienda la representación de las instituciones”.

Un escenario malo también para la izquierda

El nuevo tablero de juego que se ha creado en Cataluña tampoco favorece a las pretensiones del secretario general del PSOE, que ha reiterado su negativa a la gran coalición que propone el PP e intenta por todos los medios liderar un gran pacto de izquierdas. El referéndum sobre Cataluña que Podemos incluía en su programa y que convirtió en una promesa innegociable en ese hipotético acuerdo de izquierdas tampoco beneficia ahora a Pablo Iglesias, que a última hora de este sábado publicaba en una red social: "Mas y CDC consiguen atrincherarse. El inmovilismo intentará hacer lo mismo en la Moncloa. La solución: plurinacionalidad y nuevo acuerdo".

Si PP y Podemos veían con buenos ojos unos nuevos comicios, la investidura de Puigdemont como nuevo president de Cataluña rompe todos los escenarios esbozados en las sedes de los partidos nacionales, los que buscaban acuerdos (PSOE y Ciudadanos) y los que confiaban en salir fortalecidos con otras elecciones (PP y Podemos). Sin embargo, el triunfo del independentismo en el Ejecutivo catalán abre un nuevo escenario todavía impredecible en Madrid que pasa por un acuerdo “sí o sí” de gobernabilidad y evitar que se disuelvan las Cortes por ser incapaces de investir un presidente del Gobierno. Todavía falta por saber si el precio a pagar será el mismo que en Cataluña: la cabeza del candidato de la lista más votada.