37 ANIVERSARIO

Así quieren reformar la Constitución de 1978 los principales partidos políticos

El PSOE, Podemos y Ciudadanos proponen cambiar el texto. El PP no recoge en su programa esa propuesta.

Sánchez, Rivera e Iglesias, partidarios de reformar la Carta Magna.

Sánchez, Rivera e Iglesias, partidarios de reformar la Carta Magna.

Este domingo 6 de diciembre la Constitución cumple 37 años. El texto se refrendó mayoritariamente por el pueblo español en 1978, pero en 2015 la percepción ciudadana es distinta y cada vez son más las voces que ven necesaria una reforma del texto. La Carta Magna se ha quedado vieja.

En esta ocasión, el aniversario coincide de lleno con la campaña electoral. Los distintos partidos con posibilidad de gobernar España piden "abrir el melón" y adaptar el texto a las demandas de la sociedad actual. 

Eso sí, ni PP, ni PSOE, ni Ciudadanos, y ni tan siquiera Podemos abogan por un "proceso constituyente", sino por retoques concretos. Socialistas y naranjas hablan en su programa electoral de "reforma constitucional", mientras que el equipo de Pablo Iglesias se refiere a un "cambio constitucional". El partido de Mariano Rajoy, por su parte, no aborda en su catálogo de propuestas esta cuestión. 

Estas son las medidas que defienden Pablo Iglesias, Albert Rivera, Pedro Sánchez y Mariano Rajoy con respecto a la reforma constitucional:

El secretario general de Podemos, Pablo iglesias.

El secretario general de Podemos, Pablo iglesias.

PODEMOS

-Blindar constitucionalmente los derechos sociales. Podemos propone “garantizar que las instituciones públicas protejan el derecho a la salud, la educación, la vivienda y el trabajo digno”. Es decir, modificar el artículo 53 para “equiparar los derechos económicos, sociales y culturales a los derechos civiles y políticos”.

-Modelo territorial. El partido de Iglesias quiere reconocer constitucionalmente la naturaleza plurinacional de España y asegurar “el derecho de los gobiernos autonómicos a celebrar consultas a la ciudadanía sobre el encaje territorial del país”, tomando como ejemplo las experiencias de Reino Unido y Canadá. “Que la gente pueda decidir la estructura territorial del país”, dice el programa.

Asimismo, quiere reformar el Senado para “transformarlo en una cámara de representación de derechos e intereses territoriales”.

-Justicia. Despolitizar el Tribunal Constitucional con “un nuevo sistema de nombramientos por cuota de rechazo” y elección directa del Consejo General del Poder Judicial 

-Sistema electoral. Un nuevo sistema para que el voto de cada persona tenga el mismo “peso y valor”. Para lograr ese fin, Podemos plantea la circunscripción autonómica.

-Otros. Reconocer explícitamente en la Constitución la lengua de signos españolas como lenguas oficiales del Estado, introducir el derecho a saber de los ciudadanos como un derecho fundamental, reconocer Canarias como Región Ultraperiférica, incluir revocatorios por incumplimiento del programa electoral, “abrir un proceso de diálogo para la ampliación de competencias transferidas al País Vasco” o derogar el polémico artículo 135, que marca un tope al gasto del Estado y prioriza el pago de la deuda pública.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.

CIUDADANOS

-Blindar constitucionalmente los derechos sociales. Incluir en la Constitución el derecho a la salud, a los servicios sociales, a la vivienda y a la atención a las personas en situación de dependencia. Además, su desarrollo “deberá incluir siempre la garantía de dotación presupuestaria”. La dotación presupuestaria de esos derechos ha de estar garantizada también en la Carta Magna.

-Modelo territorial. Albert Rivera quiere consolidar el estado autonómico. Ello supone suprimir la disposición transitoria cuarta -que contempla la posibilidad de incorporación de Navarra al País Vasco- y clarificar las competencias atribuidas al Estado y a las comunidades autónomas con un afán centralizador.

En su propuesta territorial, C's no contempla que las autonomías celebren consultas. “Los territorios no tienen derechos ni reivindicaciones que saldar”. Y tampoco tienen privilegios: por eso propone revisar el concierto vasco y el convenio navarro “con el fin de evitar desigualdades” y conseguir una “armonización fiscal que elimine excepciones territoriales”.

El partido nacido en Cataluña también quiere eliminar el Senado y crear en su lugar un Consejo de Presidentes Autonómicos que se reúnan periódicamente para abordar cuestiones territoriales.

-Justicia. Proponen un poder judicial independiente, reformar el artículo 122 para suprimir el Consejo General del Poder Judicial, despolitizar el Tribunal Constitucional modificando el artículo 179 para garantizar una “justicia rápida, eficaz y con garantías”. Asimismo, suprimir el Decreto ley para evitar abusos de poder por parte del Ejecutivo e impedir una legislación de urgencia.

-Sistema electoral. Con el objetivo de mejorar la representación parlamentaria, C's plantea un modelo similar al alemán, donde los electores dispongan de dos votos: una parte de los escaños se reparten por voto directo y otra mediante listas proporcionales.

-Otros. Incluir en el artículo 23 el derecho a la transparencia, reconocer constitucionalmente la pertenencia a la Unión Europea, reducir a 250,000 el número de firmas acreditadas para impulsar iniciativas legislativas populares (actualmente el mínimo es de 500,000), suprimir el aforamiento o eliminar las diputaciones provinciales.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

PSOE

-Derechos sociales. Los socialistas quieren reconocer como derechos fundamentales los derechos a la protección de la salud y a la protección por la Seguridad Social, “incluyendo el reconocimiento del derecho a una renta o ingreso mínimo vital”.

-Modelo territorial. El equipo de Pedro Sánchez es partidario de construir un estado federal, reconociendo las “singularidades de distintas nacionalidades y regiones” como la lengua, la cultura, la foralidad o los derechos históricos. Al mismo tiempo, se propone “atribuir al Estado la garantía de la igualdad de todos los españoles”.

Asimismo, propone convertir el Senado en una “auténtica cámara territorial”.

-Justicia. Corregir las funciones del CGPJ y garantizar su independencia son algunas de sus proclamas en este ámbito.

-Sistema electoral. Con el fin de “incrementar la proporcionalidad”, el PSOE aboga por las listas desbloqueadas: no votar una listas única sino a personas.

-Otros. Regular la celebración de debates electorales, suprimir en la Carta Magna cualquier referencia a la Iglesia Católica, actualizar la definición de matrimonio “contemplando expresamente” el de personas del mismo sexo o prohibir futuras amnistías fiscales, reformar el artículo 49 para sustituir el término “disminuido” por el de personas con discapacidad, reformar el artículo 135...

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

PARTIDO POPULAR

Los populares no recogen en su programa la reforma constitucional. De hecho, en sus más de 200 páginas, la palabra Constitución aparece tan sólo 13 veces, y una de ellas para hablar de la de Cádiz de 1812 y no de la vigente.

Sin embargo, sí que muestran voluntad en caso de que fuera necesario cambiar la Constitución. "Aunque las cláusulas de la norma constitucional puedan modificarse, los principios y valores que ésta incorpora deben cohesionar los esfuerzos de todos, sumar capacidades y poner en práctica las virtudes cívicas que aseguren nuestro futuro", dice el programa.

Sobre esta cuestión habló el viernes la vicepresidenta del Gobierno en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Soraya Sáenz de Santamaría dijo que su partido estaría dispuesto a cambiar la Carta Magna pero siempre que hubiera "consenso" entre los partidos.

"Hay que tener muy claro de partida si lo que planteas puede generar un gran consenso porque las Constituciones son para las mayorías pero también respetando a las minorías, y si existe ese objetivo claro". Y, tras leer los programas electorales de los partidos ante los comicios del 20, la vicepresidenta no ve "coincidencias para afrontar la reforma".