TRAGEDIA AÉREA

Lo que sabemos y lo que no sobre el avión ruso siniestrado

El aparato se dirigía a San Petersburgo. La compañía descarta fallo humano o técnico. Han muerto 224 personas.

Un avión comercial ruso que transportaba 224 personas entre pasajeros y tripulantes se ha estrellado en la península egipcia del Sinaí, en medio del desierto. Esto es lo que conocemos y desconocemos hasta ahora.

Lo que sabemos

1. Rusia dice que todos los pasajeros han fallecido. Información confirmada por la embajada rusa en El Cairo. En el aparato viajaban 217 pasajeros -25 de ellos, niños- junto con siete miembros de la tripulación. La mayoría de las víctimas eran viajeros rusos que regresaban de sus vacaciones, aunque también hay cuatro ucranianos y uno bielorruso.

2. El tipo de avión, la aerolínea, el número de vuelo y la ruta. La aeronave era un Airbus A-321 operado por la compañía privada rusa Kogalymavia, que cambió su nombre oficialmente hace unos años a MetroJet. El vuelo 9268 salió del aeropuerto internacional de El Cairo, Sharm el Sheij, a las 6:51 de la mañana con destino a San Petersburgo.

3. La edad del aparato. El avión había sido fabricado en 1997 y acumulaba unas 56.000 horas de vuelo en casi 21.000 viajes, según indicó la compañía aeronáutica.

4. El momento de pérdida de contacto y el lugar del siniestro. El aparato perdió contacto con los radares a las 07:14, poco más de 20 minutos después del despegue. Se encontraba entonces a más de 30.000 pies (más de nueve kilómetros) por encima del nivel del mar y comenzó a perder altitud a una velocidad de casi dos kilómetros por minuto, según la web Flight Radar, que monitorea vuelos a escala global. Antes de desaparecer, las primeras informaciones indicaron que el piloto había solicitado hacer un aterrizaje de emergencia, algo desmentido posteriormente por el ministro de Aviación Civil egipcio, Hossam Kamel.

El avión se estrelló en medio del desierto del Sinaí, a unos 100 kilómetros al sur de la población de El Arish y según datos aportados por Flightradar24 citados por BBC, el A-321 descendía a un ritmo de 6.000 pies por minuto (1.830 metros). Según el ministro, "la tripulación no envió ninguna alerta y el avión desapareció de repente de los radares".

Lo que no sabemos

1. ¿Fue un atentado? Un comunicado de Wilayat Sina, un grupo yihadista vinculado al Estado Islámico que opera en la zona, reivindicó el derribo del aparato a través de las redes sociales y otros canales habituales usados por los terroristas. Incluso se aportó un vídeo del presunto impacto de un misil y la posterior caída de la aeronave, si bien estas imágenes no aportaban ningún dato que confirmara su credibilidad.

En cualquier caso, el ministerio de Transporte ruso calificó de "no verídicas" estas reivindicaciones, que calificó como "fantasías". Expertos en seguridad tampoco ven plausible la opción terrorista con un misil tierra-aire como causa, pues no puede alcanzar la altura a la que iba el avión en ese momento, 9.400 metros. El primer ministro egipcio, Sherif Ismail, también descartó la hipótesis del atentado. Pero el Kremlin dice que no se puede descartar ninguna opción.

Este lunes el subdirector de la aerolínea ha desechado la posibilidad de un error humano o técnico: "La única explicación para que el avión se haya destruido en el aire puede ser un impacto específico, puramente mecánico, de una influencia [externa] física sobre el aparato", ha declarado Alexander Smirnov, según recoge EFE.

Lufthansa, Fly Emirates y Air France han comunicado que, hasta que no se esclarezca lo ocurrido, evitarán sobrevolar la zona del suceso como una "medida de precaución".

2. ¿Fue un fallo humano? Metrojet lo descartó inicialmente, pero se está investigando si la compañía respetaba la prevención de riesgos laborales, como las horas de descanso de los pilotos o las revisiones médicas.

Por el momento, se sabe que la aerolínea llevaba dos meses sin pagar el sueldo a su tripulación, ha informado EFE.

3. ¿Fue un fallo técnico? En marzo de 2014 una inspección a la aerolínea, que vuela a doce destinos internacionales con una flota de sólo siete aviones, reveló violaciones de seguridad, que luego solucionó con rapidez. Fuentes del aeropuerto de Sharm el Sheij, desde donde partió el aparato, han reconocido que la tripulación del avión expresó sus quejas por el estado del aparato durante su estancia en las instalaciones.

Aunque Metrojet señaló inicialmente problemas técnicos como probable causa del siniestro, ahora ha descartado un fallo de este tipo, puesto que asegura que no por ello puede estallar en el aire, como parece que ha sucedido.

Por otra parte, las autoridades egipcias aseguran que el piloto del Airbus habría contactado minutos antes de perder el contacto para reportar problemas técnicos y solicitar una pista de aterrizaje alternativa, según recoge Telegraph.

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha puesto en marcha un comité de investigación que incluye tomar muestras del combustible empleado y registros en la sede de la compañía. Las cajas negras ya han sido recuperadas.