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¿Cuándo mucho queso se convierte en demasiado queso? Para Luna & Wanda parece que nunca es suficiente, ya que todo su universo gira en torno a él. Aún más con la tienda que ha abierto sus puertas recientemente a un paso del Retiro.

Desde que levantó la persiana de su primera tienda, el queso dejó de ser acompañante para convertirse en el auténtico protagonista.

Esa es la premisa con la que Luna & Wanda fundó su marca y ahora inaugura un nuevo espacio en el madrileño barrio de Ibiza, un establecimiento que supone un cambio de rumbo para la firma especializada en tartas de queso artesanales.

Todo un universo láctico al alcance y a un paso del Retiro.

Todo un universo láctico al alcance y a un paso del Retiro. Luna & Wanda

La nueva tienda, situada en la Avenida Menéndez Pelayo 45, frente al parque de El Retiro, es la primera de la marca concebida íntegramente en torno a una experiencia gastronómica donde el queso domina la carta de principio a fin.

Hasta ahora, Luna & Wanda había construido su identidad alrededor de sus tartas de queso, uno de los productos que ha impulsado su crecimiento en Madrid.

Sin embargo, esta nueva apertura amplía el concepto con una oferta salada que lleva el mismo ingrediente al centro de la propuesta.

Así, junto a sus reconocidos postres y el café de especialidad, el local incorpora elaboraciones que salen del guion al que nos tenía acostumbrados.

Los que ya levantan pasiones son sus bikinis. Ofrecen dos: bikini mixto de jamón cocido y queso Edam, y el de tres quesos (Comté, Tomme des Pyrénées y Beaufort) con la mermelada de higo y avellanas que acompañaba a la tarta con la que ganaron el premio a la mejor de Madrid.

Un desayuno en Luna & Wanda en compañía de su bikini con tres quesos y mermelada de higos.

Un desayuno en Luna & Wanda en compañía de su bikini con tres quesos y mermelada de higos. Natalia Martínez

Tras unas cuantas pruebas, dieron con la clave. Lo sirven en formato sando (sándwich) japonés, de pie, y con el queso bien fundido.

A ellos se suman tostadas, como la de ricota y de feta, pensadas para desayunos, brunches o picoteos informales.

En la tienda también cuentan con otro de los últimos lanzamientos de la marca, el helado de tarta de queso que elaboran en colaboración con La Gelateria Italiana.

La apertura marca también una evolución en la experiencia de la marca. Más allá de la compra para llevar, el establecimiento invita a quedarse.

Los clientes pueden desayunar, hacer una pausa para el café o disfrutar de una comida ligera en un ambiente diseñado para prolongar la estancia, reforzando la tendencia de las cafeterías boutique donde producto y espacio tienen el mismo peso.

"La zona de Ibiza reúne muchas de las cosas que buscábamos para seguir creciendo y todavía existe margen para propuestas boutique y cafeterías de especialidad como la nuestra", explica Sergio Arjona, fundador y CEO de Luna & Wanda.

Expansión en el corazón de Madrid

La tienda mantiene la identidad estética que caracteriza a la firma, desarrollada por el estudio Right Design Agency, responsable también del resto de establecimientos y del obrador de la marca. En esta ocasión predominan la madera, los tonos grises y los acabados metálicos, una combinación que aporta luminosidad y un aire contemporáneo al espacio.

El gran protagonista del interior es un mostrador central donde se exhiben las tartas de queso, acompañado por una cafetera La Marzocco que ocupa un lugar destacado dentro del local. Una pequeña barra de degustación y una línea de bancos orientados hacia la fachada acristalada completan un espacio pensado para aprovechar la luz natural y crear un ambiente acogedor.

El café de especialidad nunca le había sentado mejor al queso.

El café de especialidad nunca le había sentado mejor al queso. Luna & Wanda

Con este nuevo establecimiento, Luna & Wanda consolida su presencia en el centro de la capital, donde ya cuenta con tiendas en Ponzano, Ferraz y la calle Belén. La apertura responde a una estrategia de crecimiento centrada en barrios con una fuerte identidad gastronómica y en un modelo que apuesta por la especialización del producto sin renunciar a una experiencia cuidada.

La nueva tienda representa un paso más en la evolución de la marca que recientemente se adentró también en el mercado portugués.

Si hasta ahora las tartas de queso eran el principal reclamo, el nuevo espacio convierte este ingrediente en el hilo conductor de toda la experiencia, ampliando la oferta y reforzando una identidad que busca diferenciarse en el competitivo panorama gastronómico madrileño.