Los problemas para encontrar una vivienda digna no es un tema exclusivo del presente. En otras ciudades, como Londres, fueron muchos los que tuvieron que buscarse la vida, viajando a las afueras de los barrios donde habían crecido, para hallar un lugar que pudieran pagar o simplemente que se adaptara a sus nuevas necesidades vitales y estéticas que no siempre coincidían con las de sus padres.
Tirando de imaginación, eso mismo les debió de pasar a los 'Benedict' y 'Sophie' y al resto de 'hijos' de los Bridgerton que habían nacido en un Mayfair sin tanto palacio para tanta nueva familia. Y ahí es donde Fitzrovia tiene mucho que decir puesto que un artista como Benedict Bridgerton seguro que prefería el ambiente bohemio y libertario de estas calles pegadas a Oxford Street que mantenerse en el contexto palaciego que envolvía el día a día de sus padres.
El barrio que habrían elegido los nuevos Bridgerton se desarrolló en el siglo XVII con una atmósfera menos aristocrática. Sin embargo, no fue hasta el siglo XX cuando se convirtió en el epicentro bohemio de Londres de la mano de artistas como Virginia Woolf, George Bernard Shaw o el francés Arthur Rimbaud que empezaron a merodear sus plazas y sus calles en busca de aceptación social e inspiración literaria.
Ruta por Fitzrovia.
La mayoría de estos poetas y escritores se reunían en la famosa taberna The Fitzroy, que parece apelar en antiguo franco-normando al "hijo bastardo del rey", algo que podría encajar perfectamente con el hilo dramático de la última temporada de esta famosa serie.
Dicen que fue la taberna la que acabó dando nombre a todo un barrio, pero en el origen está Charles Fitzroy, segundo duque de Grafton, que impulsó parte de estas casas victorianas y promociones particulares destinadas a hombres libres.
La taberna The Fitzroy, donde se reunían los artistas.
The Fitzroy
Este barrio está lleno de rincones donde el arte se sienta a respirar tranquilamente. The Fitzroy Tavern es la culpable del nombre de estas calles y donde nació su espíritu bohemio. The Attendant es una curiosa cafetería construida en un urinario subterráneo que conserva mucho de su esencia y no podemos perdernos The Newman, una de las aperturas más importantes de este 2026, donde Virginia Woolf, la reina de Fitzrovia, estaría como en casa.
Hoy en día, todavía podemos tomarnos una pinta en esa bohemia taberna y sentir en sus mesas el peso de quienes apostaron por la libertad frente a la cerrazón de las normas sociales. Aunque también, y como homenaje a esa rebeldía que encarnó a ratos, Benedict Bridgerton en la serie, tomarnos el té en The Attendant, unos urinarios públicos en un subterráneo que estuvieron en activo durante décadas y que ahora se han convertido en una de las cafeterías con más estilo.
No es el único lugar donde sentirse más cerca de esa esencia británica decimonónica, elegante hasta cuando provoca rupturas sociales. The Newman, el hotel que abrió sus puertas hace sólo unos meses en pleno Fitzrovia, nace con vocación de convertirse en el alma de estas históricas calles.
Fitzrovia Square.
Miembro de Preferred Hotels&Resorts Legend Collection, el enorme edificio de ladrillo rojo cuenta con 81 habitaciones y una suite penthouse, que puede transformarse en un ambiente de hasta cuatro dormitorios. Con un diseño que se inspira en la arquitectura victoriana y el Art Déco que habita en las raíces de Fitzrovia, la creatividad se debe al reconocido estudio Lind+Almond que ha apostado por unas líneas que navegan entre las nuevas tendencias y el clasicismo a partes iguales.
Lo que sí han querido desde el principio es lograr que The Newman sea un paraíso del bienestar con una planta entera dedicada a hidroterapia, meditación o tratamientos que buscan mantener el cuerpo y la mente perfectamente alineados.
Una de las habitaciones de The Newman.
El bar de The Newman en Fitzrovia.
Tanto si nos alojamos allí como si pasamos por su precioso bar para darnos un respiro, no podemos perder de vista que Fitzrovia sigue siendo un edén para los creadores que tratan de escapar de los encorsetamientos sociales y respiran solo libertad también en nuestros días.
Así, los nuevos Benedicts se encontrarán en su mundo en la famosa The Eclectic Gallery, fundada por Nika Kirpichenko hace casi nueve años y, hoy receptora de las nuevas tendencias de arte contemporáneo visual, pintura y escultura. Además, no es el único foco que ilumina un barrio disruptivo.
Twist Museum.
Muy cerca de allí está The Cartoon Museum, que recoge la evolución de los dibujos animados, caricaturas y viñetas desde el siglo XVIII, o The Twist Museum donde la realidad, como en Fitzrovia, no siempre es lo que parece.