Todo lujo, glamour y diseños fascinantes creados por estrellas reconocidas en todo el mundo. Nombres capaces de movilizar grandes mercados internacionales, como fue el de los perfumes, en un alarde de marketing y con esa magna imagen de los ídolos, de los triunfadores. Sus nombres y su prestigio son garantía de éxito y exclusividad y un gran reclamo, también en el negocio hotelero.

TriBeCa, Nueva York

Es uno de los barrios de moda neoyorkinos. Su abreviatura, TBC, corresponde a Triangle Below Canal Street, Triángulo por Debajo de Canal Street,  y está situado en el Sur del Soho, entre Canal St., Broadway y el río Hudson. Fue un barrio industrial y, en los años 70, los bajos precios de los alquileres se convirtieron en un reclamo para los artistas. Muchos se instalaron en la zona y alguno, como Robert De Niro, se empeñó en revitalizarla. La gran estrella de Hollywood decidió crear el Festival de Cine de Tribeca y aún más, invertir en negocios en el barrio. Actualmente, el modernísimo TRIBECA es una zona residencial muy exclusiva y De Niro, junto con su socio el hotelero Iran Drukier, están cómodamente instalados en el sector de los hoteles de lujo.

 

El Greenwich Hotel es un magnífico hotel boutique. Tras su impresionante fachada de ladrillo rojo se encuentran 88 habitaciones decoradas de manera totalmente personalizada que cuentan con artículos de lujo de todo el mundo. Ventanas de cristal emplomado, suelos de terracota italiana, vigas de roble visibles, azulejos marroquíes, alfombras de seda tibetana fabricadas a mano, las camas suecas (Duxiana) más famosas del mercado mundial, canapés ingleses de cuero y otras grandes joyas estéticas realizadas por grandes artesanos.

Exterior del The Greenwich Hotel, de Robert de Niro.

Exterior del The Greenwich Hotel, de Robert de Niro.

El Greenwich Hotel cuenta, además, con una excepcional biblioteca, un patio con arbolado, y no podía faltar un restaurante italiano, La Locanda Verde, especialmente reconocido por sus postres. El protagonista de “Taxi Driver” ha dedicado toda su atención a un rincón especial, para convertirlo en un paraíso de la relajación. El bambú, las grandes velas y los aromas de jengibre, cereza y loto han encontrado su ambiente más propicio en una antigua granja japonesa. El propio De Niro puso mucho empeño en el tratamiento y la decoración de la estructura de madera de esta edificación del siglo XIV. El resultado es espectacular y los masajes del Shibui Spa uno de los grandes atractivos del Hotel. Y, admiten mascotas.

Las islas mágicas de Las Bahamas

Un paraíso exclusivo, a 57.000 dólares por noche. Musha Cay, al Sur de las Bahamas, es el destino vacacional más mágico del mundo. No en vano, su propietario es David Copperfield. El ilusionista, de fama internacional, compró la isla en 2006, dicen que, por cincuenta millones de dólares. Cuarenta millones después, y cinco años de remodelación, convirtieron la isla en el destino más lujoso del archipiélago y alrededores. Musha Cay cuenta con siete playas tropicales privadas, palmeras, abundante vegetación, lancha privada, camas balinesas junto a la playa y un cupo máximo de 24 huéspedes, con todos sus caprichos incluidos y atendidos por más de treinta personas. Un chef de reconocido prestigio internacional personaliza el menú de cada uno de los afortunados.

Vista aérea de uno de los resorts de Musa Cay, de David Cooperfield.

Vista aérea de uno de los resorts de Musa Cay, de David Cooperfield.

La mansión más particular de la isla es una villa, de casi mil metros cuadrados, situada en lo alto de una colina. La privacidad más absoluta está disponible en villas y cabañas con playa privada, jacuzzi al aire libre y cualquier antojo apetecible. Las edificaciones mantienen un estilo arquitectónico colonial inglés con toques tropicales, altos techos y terrazas de madera de caoba y, por supuesto, aire acondicionado y televisión por satélite; por si alguien se aburre en el paraíso.

Pero, el mago no se conformó con una sola isla y adquirió diez más. Todo un archipiélago conocido como las Islas Copperfield Bay. Once islas y cuarenta playas privadas, de aguas cristalinas y finísima arena blanca, de las que ya han disfrutado, entre otros, Bill Gates, Oprah Winfrey, John Travolta o Johnny Deep.

Francis Ford Coppola

Francis Ford Coppola, el “oscarizado” director de cine, ha diversificado mucho sus negocios y aficiones. Vinos californianos, pastas y salsas, incursiones en el mundo editorial y, como otras celebridades, alojamientos de lujo y glamour. El director de películas como la trilogía de “El Padrino” y “Apocalypse Now” se enamoró de Bernalda, Italia, la localidad natal de su abuelo. Allí, encontró un palacio del siglo XIX que decidió transformar en hotel, en 2004. El Palazzo Margherita cuenta con siete suites y, entre ellas, la habitación del director y la de su hija Sofía, que también admiten huéspedes.

Por un “módico” precio, que oscila entre los 1.000 y los 1.500 euros por noche, los clientes podrán disfrutar de sus suelos de mármol y sus magníficos frescos, además de ver en el salón alguna de las trescientas películas o documentales de la colección particular del director de cine, que se proyectan cada tarde. El Cinecitta´ Bar, el magnífico jardín interior (protegido por el Departamento de Patrimonio Cultural de Italia) o la mismísima cocina, son los lugares más sugerentes para disfrutar de exquisitos y sofisticados platos de pasta.

Detalle de una de las suite del Palazzo Margherita.

Detalle de una de las suite del Palazzo Margherita.

Coppola posee cuatro hoteles más. Blancaneaux Lodge, un resort de lujo que dispone de 20 cabañas y establo propio, lo que permite a sus huéspedes realizar paseos a caballo y explorar la Reserva Federal de la Cadena de Pinos en Belice, en la que se encuentra este lujoso alojamiento con detalles típicos guatemaltecos. También en Belice, Francis y Eleanor, su esposa, crearon un refugio idílico para escapadas relajantes, o de aventura y belleza, en una playa de arena blanca.

25 cabañas individuales frente al mar, con techos de paja y muebles balineses componen en Turtle Inn. Un lugar encantador cercano a un pueblo pesquero repleto de comercios de artesanía local y restaurantes con sabor a Caribe. Nueva Orleans y Buenos Aires también cuentan con el sello Coppola. Pero su hotel de Guatemala merece mención especial. La Lancha se encuentra en medio de la selva, junto al lago Petén Itzá y cerca de las ruinas de Tikal. Sus pretensiones ecológicas pasan por los productos de baño orgánicos y detalles reciclables alrededor del hotel. Los frutos secos locales son la base de sus deliciosas galletas que siempre se sirven recién hechas.

A la luz de la luna  y abrazado por la brisa italiana, así disfrutará de la gastronomía en Palazzo Margherita .

A la luz de la luna y abrazado por la brisa italiana, así disfrutará de la gastronomía en Palazzo Margherita .

Giorgio Armani


No es necesario preguntarse a quién pertenece el Armani Hotel de DUBAI, once plantas del emblemático rascacielos BURJ KHALIFA en los Emiratos Árabes Unidos. Son 160 habitaciones en las que no falta espacio, entre 45 y 390 metros cuadrados y precios que oscilan entre 430 y 2.100 euros por noche. Los más privilegiados cuentan con balcón desde el que disfrutar de las magníficas vistas al Golfo Pérsico o los espectáculos de agua y luz de la Fuente de Dubai. El hotel es conocido también por su famosa discoteca AFRMANI PRIVÉ.

Pero, Giorgio Armani no podía carecer de un hotel en Milán. El diseño de líneas geométricas, el lujo y la sofisticación se encuentran, también, en su Armani Hotel Milano. Por supuesto, con una ubicación envidiable. Muy cerca, en el centro histórico, se sitúa uno de los palacios más queridos y visitado de la ciudad, el Castello Sforzesco, con museo y juego virtual incluido. Tampoco desmerece el Palazzo Serbelloni, una joya del neoclásico. En los alrededores del elegante alojamiento se ubica la iglesia de culto católico más grande de Italia y una de las más grandes del mundo. El Duomo de Milán, el gran templo gótico, posee 135 agujas y cada una de ellas está coronada por una estatua; su impresionante terraza acerca al visitante a muchas de ellas y ofrece magníficas vistas de toda la ciudad. También merece una visita la Chiesa de San Mauricio, de sobrio aspecto exterior y preciosos frescos del siglo XVI en sus paredes interiores.

lujoso exterior del Armani Hotel de Dubai

lujoso exterior del Armani Hotel de Dubai