Los trabajadores de La Alcoba, en Navia (Vigo).
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El local hostelero que triunfa en Navia con buena cerveza y la comida de toda la vida
La Estrella, de bodega, y las tapas, las "míticas" -como se diría en Vigo-. A veces, dice Daniel Figueira, no hay que inventar nada, sino hacer lo de siempre y hacerlo bien
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Podría parecer que en un enclave como Navia, un entorno que no deja de crecer y en el que viven miles de personas, abrir cualquier iniciativa comercial u hostelera sería considerado antesala de éxito; sin embargo, no todas las propuestas que aterrizan en el barrio más joven de Vigo consiguen asentarse y calar entre sus vecinos, y prueba de ello es que muchas han cambiado de nombre y objeto a lo largo de la última década.
Eso sí, parece que las que dan con la tecla lo hacen con todas las garantías. Uno de los ejemplos es La Alcoba, en la Avenida As Teixugueiras, un local en el que no siempre es fácil encontrar una mesa, independientemente de la hora del día de la que se trate.
¿Cuál es su secreto? Parece sencillo: Buena cerveza y pocos inventos, y es que hay quien quiere refrescarse con un buen producto, acompañado de las tapas de toda la vida y de un personal que siempre resulta agradable.
Son, concretamente, diez trabajadores los que se reparten los turnos de este local hostelero que abarca todos los tramos horarios: Desayuno, vermú, comida, tardeo y cena -el horario se prolonga desde las 08:00 horas a las 00:00 horas, a excepción de los sábados, en los que hay un pequeño descanso de tarde-. Daniel Figueira, vigués nacido en Alemania, es el responsable de capitanear a un equipo que se sumó a un proyecto que comenzó en diciembre de 2009. "Cuando llegamos, Navia estaba en fase de expansión", recuerda Daniel, hijo de hosteleros y que cuenta con otros proyectos en la ciudad olívica.
Imagen de La Alcoba, en Navia (Vigo).
Una casualidad
El local que hoy ocupa La Alcoba fue espacio para otra iniciativa hostelera que no siguió adelante en su momento. "Lo descubrí por casualidad. Tengo un amigo que vive aquí, paré con el coche en la rotonda justo enfrente y me fijé en el local. Llevaba cuatro o cinco meses cerrado", recuerda el gerente de La Alcoba. "A la vuelta de las vacaciones pues vine a verlo. Fue todo una casualidad, no estaba premeditado", anota.
Daniel tuvo claro que tenía que idear un local atendiendo a su ubicación y casuística: Un barrio "independiente" y "con vida propia". "Decidimos seguir por un rollo más cervecería que cafetería al uso", remarca Daniel, quien pone de relieve, en primera instancia, su capital humano: "Está muy de moda ahora hablar de eso, pero es que nosotros es algo que tuvimos claro. Nuestros trabajadores llevan con nosotros desde el principio: Unos 15 o 16 años. En un gremio como el nuestro yo creo que esto es algo que tiene mérito por las dos partes", añade.
Para Daniel siempre ha sido fundamental generar un ambiente acogedor en su local de Navia, y esto ha pasado por tener trabajadores que sean capaces de conocer a sus clientes.
Un menú acorde a su precio
La gerencia de La Alcoba ha centrado sus esfuerzos, por otro lado, en hacerse con y ofrecer un buen producto: "Fuimos de los primeros en tener cerveza de bodega de Estrella. Ahora también somos de los pocos que tenemos la 1906 -de bodega-", subraya.
La Alcoba en Navia (Vigo).
En lo tocante al menú que se puede degustar en La Alcoba, Daniel es claro: "Creo que es justo para el precio que se paga, y esto es algo que el cliente valora", remarca. "Al final, sin que suene a frase hecha, se trata de que el cliente se sienta como en casa. Pienso que la gente que come fuera de casa todos los días al final lo agradece", anota.
Para la cena, Daniel alude al "sota, caballo y rey" que funciona en la mayoría de los casos: Bocadillos de jamón asado, calamares, tortilla o palitos de pollo. "Es sencillo, pero creo que lo hacemos bien. Pienso que no es necesario muchas veces inventar grandes cosas", subraya. "Una hamburguesa tienes mil sitios en los que tomarla y ahora una tortilla, pues no", anota.
Todo lo anterior repercute en un clima cálido y en una clientela que se conoce entre sí y que incluso, dice el responsable del local, acaban haciendo grupo entre ellos: "Es un sitio al que puedes venir tú solo, pero siempre acabas conociendo a alguien", dice Daniel.
Los trabajadores de La Alcoba, en Navia (Vigo).
"El consumidor ha cambiado"
El desembarco de franquicias y el cambio en los hábitos de consumo también se nota en La Alcoba, especialmente, a la hora de café: "Antes igual bajabas tres veces a tomarte un café y ahora es una, y antes no prestabas tanta atención al desayuno y ahora te apetece un brunch. Todo ha cambiado", cuenta Daniel. "Nosotros lo notamos e igual tendremos también que ajustar los horarios", avanza.
Con todo, la clave está, según Daniel, en especializarse -en su caso, con la cerveza de bodega, que es fundamental en este establecimiento- para conseguir un arraigo que, en el caso de La Alcoba -que recibió este nombre por un cuadro antiguo que se encontró el hostelero en el antiguo local- está más que afianzado.