Fervenza de Segade

Fervenza de Segade Turismo Rías Baixas

Escapadas

La piscina natural gratuita ideal para refrescarse este verano: "Un lugar precioso. La cascada es impresionante"

Un enclave espectacular rodeado de naturaleza y alejado de las masificadas playas

Puede interesarte: El restaurante con cocina de leña donde comer un buen chuletón a la brasa: "Lo recomiendo muchísimo"

Publicada

Aunque los más de 1.400 kilómetros de costa gallega albergan playas increíbles, el interior de la comunidad esconde varias piscinas naturales que merecen una visita este verano.

Un ejemplo perfecto es la Fervenza de Segade, un lugar ideal para refrescarse rodeado de naturaleza y alejado de las masificadas playas.

Esta es la piscina natural más impresionante

Situada en el municipio de Caldas de Reis (Pontevedra), la famosa Fervenza de Segade es uno de los rincones más emblemáticos de la zona.

Este enclave está formado por un conjunto de pozas esculpidas por el río Umia, endulzado por la vegetación y los peñascos.

La cascada, de unos 30 metros de altura, se precipita formando diferentes piscinas que, durante los meses de verano, se convierten en uno de los lugares más frecuentados tanto por los vecinos como por los visitantes.

"Me encantó este sitio. Un lugar precioso para desconectar y disfrutar de la naturaleza. La cascada es impresionante", afirma con rotundidad un usuario.

Otro añade: "Gran lugar para visitar con amigos y familia. Los niños lo pasarán genial y los adultos aún mejor. Recomiendo ir temprano, ya que el sol acaba sobre las 19:30".

En líneas generales, las reseñas publicadas en Google hablan maravillas de este lugar, y no es para menos: en verano es un refugio perfecto para huir de las altas temperaturas.

El caudal es menor durante esta época del año, lo que permite disfrutar de las pozas que forma el río Umia a su paso.

"Sin embargo, durante el invierno, el caudal es mucho más irregular", indican desde Vive el Camino, la mayor comunidad del Camino de Santiago.

Por esa razón, desde hace unos años, "cuenta con una presa que lo regula para evitar así diferentes inundaciones y que también se puede visitar".

En este lugar también encontramos el puente de Segade, una construcción de origen romano que fue modificada en el siglo XVIII, así como los restos de la central hidroeléctrica Fábrica de Luz.

"Esta central fue construida en 1900 y estuvo activa más de 50 años. De lo que queda, destaca su alta chimenea, la cual se puede observar incluso desde la carretera".

¿Cómo llegar?

Para llegar a la Fervenza de Segade, podemos tomar dos caminos: bajar un sendero, algo empinado, o bien, coger un desvío de 1 kilómetro para llegar al pueblo de Segade de Arriba. Caldas de Reis está a apenas 3 minutos en coche por la carretera N-640.