Reinvindican una plaza de apoyo en el EEI Vila Laura de Vigo.
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El Vila Laura vuelve a salir a la calle en Vigo: 23 días de curso y todavía sin la tercera maestra de apoyo
El ANPA denuncia que la falta de esta profesional obliga a recurrir a especialistas de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje, restando tiempo a la atención del alumnado que necesita estos apoyos
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Las familias de la Escuela de Educación Infantil Vila Laura de Vigo han vuelto a concentrarse este viernes a las puertas del centro para reclamar la incorporación de una tercera maestra de apoyo, una demanda que continúa sin respuesta 23 días después del inicio del curso.
La movilización da continuidad a las protestas iniciadas en septiembre por la comunidad educativa, que ya había reclamado públicamente a la Xunta de Galicia que dotara al centro de los recursos necesarios para atender adecuadamente al alumnado.
El pasado 25 de septiembre, madres, padres, docentes y estudiantes se concentraron también frente a la escuela con el respaldo de otros centros educativos de Vigo.
Según denuncia ahora el ANPA, la ausencia de esta tercera profesional obliga a recurrir a las especialistas de Pedagogía Terapéutica (PT) y Audición y Lenguaje (AL) para cubrir determinadas necesidades del centro, lo que implica reducir el tiempo que estas docentes pueden dedicar al alumnado que precisa específicamente de estos apoyos.
Diez aulas y dos docentes de apoyo
La escuela cuenta actualmente con diez aulas de Educación Infantil. Las familias sostienen que, de acuerdo con el criterio de un docente de apoyo por cada tres unidades, el centro debería disponer de tres profesionales de refuerzo, como ya ocurrió durante el curso pasado.
"El centro funciona porque sus profesionales hacen un esfuerzo enorme todos los días", señalan desde la asociación de familias en declaraciones recogidas por Europa Press, aunque advierten de que el hecho de que el colegio pueda abrir sus puertas y resolver las incidencias cotidianas "no puede ser la medida para decidir si tiene personal suficiente".
El ANPA insiste en que su petición no pasa por ampliar servicios o incorporar nuevas actividades, sino por recuperar una dotación que consideran necesaria para el funcionamiento ordinario del centro.
"No estamos pidiendo más actividades, nuevas instalaciones ni un privilegio. Estamos pidiendo personas para atender a personas, personas que tienen dos, tres, cuatro o cinco años", remarcan.
Un niño de cuatro años, esperando a la puerta del colegio
El ANPA de Vila Laura difundió esta semana en sus redes sociales el caso de un niño de cuatro años que, tras acudir a una cita médica, tuvo que esperar junto a su madre unos 15 minutos a la puerta del centro hasta que el conserje, que pasó por allí de manera circunstancial, pudo abrirles. Ya en el interior, el menor tuvo que esperar de nuevo hasta que una profesora pudo acompañarlo a su aula.
La asociación sostiene que el episodio refleja la falta de personal del centro. Según explica, los cuadrantes actuales no permiten disponer de una persona que atienda de forma estable la puerta, el teléfono y las incidencias cotidianas. "No faltó voluntad. Faltaron manos", resume el ANPA, que insiste en que Vila Laura "no puede funcionar a mínimos".
Una reivindicación que se prolonga desde septiembre
La protesta de este viernes llega una semana después de la concentración celebrada el 25 de septiembre, cuando la comunidad educativa aseguraba llevar ya varias semanas trasladando esta situación a la Administración autonómica sin que se hubiese incorporado la docente reclamada.
Entonces, el ANPA advertía de que las familias ya habían presentado escritos y hecho pública la situación y reclamaba una respuesta por parte de la Xunta.
Una semana después, la plaza continúa sin cubrirse y las familias mantienen las movilizaciones para exigir la incorporación de esa tercera maestra de apoyo.