Capturas de los vídeos de Aleix Lores.
Vender pisos en Vigo tiene una fórmula: vídeos virales y "esto es un pisoplón y esto es un temazo"
Tras trabajar en la industria musical y en una gran empresa tecnológica, Aleix Lores ha entrado en el mercado inmobiliario de la ciudad olívica con una propuesta disruptiva que combina experiencia comercial, creatividad, tecnología y capacidad de comunicación
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La vida de Aleix Lores se distribuye en décadas, desde los 20 hasta los 40, con cada una dedicada a un sector. Muchos lo recuerdan como el vocalista de Ragdog, el grupo con el que conoció la industria musical en los primeros años del siglo XXI.
Posteriormente, vivió en Irlanda trabajando en el sector tecnológico para la empresa del creador de Twitter: "Es un mundo tecnológico, un mundo muy rápido y que va a una velocidad tremenda", explica a Treintayseis. Ahora, de regreso a su ciudad natal, se ha metido de lleno en el mercado inmobiliario.
Reconoce que es un sector que siempre le gustó y era como su "hobby, de alguna forma"; de hecho, asegura que "conocía todas las propiedades a la venta en Vigo". Así, pasó de "una posición muy cómoda, con un salario increíble y trabajo en remoto", con el que podía cerrar el ordenador a las 17:00 horas y olvidarse hasta el día siguiente a iniciar un nuevo camino en algo que le hacía "disfrutar".
Para él, se trata de un sector que mezcla el trato personal y la ayuda a aquellos que van a tomar la que sea "posiblemente la decisión más importante de su vida", que le permitirá trabajar cuando vaya cumpliendo años, algo que en el caso de la tecnología "va muy rápido" y te puedes quedar "totalmente fuera", y una parte creativa, que es lo que le ha posicionado y diferenciado.
Además, el objetivo de las ventas le pone el "punto de adrenalina" que necesita: "Ese subidón, decir 'lo hemos conseguido', ese tipo de cosas me hacen falta". "Ahora trabajo muchas más horas, tengo muchísimo menos tiempo libre, pero realmente lo disfruto, no me cuesta nada poner horas en el trabajo", reconoce.
Con la llegada de las redes sociales, todos los sectores tratan de hacerse hueco en ellas, conseguir visualizaciones, likes, hacerse virales. "Cualquier persona que piense en el sector inmobiliario piensa en un sector arcaico, muy old school, pero el mundo ha evolucionado, la gente se levanta y se acuesta viendo el teléfono, y lo va viendo muchas veces a lo largo del día", razona cuando se le pregunta por lo que se ha convertido en una fórmula para él.
"Pisoplón" y "temazo"
Desde las inmobiliarias, los propios trabajadores se han convertido en prescriptores, también influencers contratados para dar más visibilidad a las viviendas que tienen en cartera; el caso de Aleix es el del primero, pero llevado a un extremo en el que el influencer termina siendo él mismo. Y lo es gracias a lo llamativo de sus vídeos en redes sociales y un lema que es hilo conductor: "Esto es un pisoplón y esto es un temazo". En definitiva, juntar sus dos pasiones y su pasado y su presente para sellar su marca.
Así, en su cuenta de Instagram podemos ver al propio Aleix lanzarse vestido y de espaldas a una piscina, volar desde un barco al otro lado de la ría o hablar con una versión más pequeña de él mismo: "¿Cómo se me ocurrieron las locuras que hago? Pues buscando mi estilo", dice después de recordar que lo de estar "expuesto" es algo que lo ha vivido desde siempre y ponerse delante de una cámara no le cuesta, pero, eso sí, haciéndolo a su manera.
Pero enseñar el "pisoplón" y poner un "temazo" es parte del envoltorio de unos vídeos que buscan enganchar nada más empezar: "Tienes que hacer algo rompedor en los primeros segundos y, a partir de ahí, les enseñas lo que traes; es como generar esa tensión para que se queden y vean qué es lo que pasa", ahonda sobre una fórmula ya conocida en las redes, pero que hasta ahora había sido poco (o mal) explotada en este sector.
Viral a la primera
El primer vídeo que planteó de esta forma ya se hizo viral. Ahí se dio cuenta de que tenía que ser así, era la semilla de una labor que le ha reportado no sólo seguidores, sino compradores potenciales y futuros vendedores que ven lo que hace y cómo lo hace. "Cuando pensé en el formato con el que yo me encontraba cómodo, que era 'esto es un pisoplón y esto es un temazo', el primero que hice ya se hizo súper viral", explica.
Ese fue "el punto de partida" porque "se vendió muy bien y tuvo muchísimas propuestas de compra en firme encima de la mesa". Un vídeo que tenía un enganche que le hizo recibir muchos comentarios "del norte de Galicia": delante de Balaídos, proclamar que el Celta era "el mejor equipo de Galicia".
Eso sí, busca la fórmula adecuada para cada vivienda en concreto: "Busco siempre la forma de enfocarla lo mejor posible para encontrar al comprador que realmente le encaja, porque un piso en el centro de Vigo que esté para entrar, lo vendo en una o dos horas; es la realidad. Pero después hay otro tipo de producto que es más complicado y tienes que buscar la forma de encontrar al comprador".
Además, Aleix trata de mostrarse a él mismo, con sus problemas, preocupaciones o incluso "saturaciones" propias del trabajo, un contenido diferente que también le permite esa imagen "de marca".
Mucha demanda, poca oferta
Si le pedimos una radiografía del mercado inmobiliario en Vigo, Aleix tiene claro que "hay un problema de oferta: mucha demanda y poca oferta", aunque para él es posible, con un tope de 300.000 euros, encontrar pisos "muy interesantes en Vigo para poder entrar a vivir con dos o tres habitaciones". "Hay que buscarlo, es cierto, pero aparecen", añade.
Sobre los precios, él mismo reconoce que hay muchos que "no tienen sentido" y explica que hay precios que se pueden ver en los portales que "no son reales", según se puede comprobar en los registros de notarías, donde se ve "una diferencia brutal" entre lo anunciado y por cuánto se vendió. De hecho, trata siempre de trabajar con productos que considera que "están en precio" porque firma "un compromiso con el propietario" de que va a venderlo, aunque reconoce que muchos "sueñan" con precios no reales y las cargas sentimentales "no añaden valor para el comprador".
Esta labor le ha llevado a recibir un premio a nivel nacional dentro de la firma para la que trabaja, Remax, por la mejor campaña de posicionamiento y se encuentra en el primer puesto en ingresos generados de las ventas en la zona norte y el centro de España.
La fórmula funciona y también la predisposición de colaborar con otras agencias para conseguir el objetivo final: vender la propiedad, aunque la ganancia final sea menor. Un trabajo que le supone "muchísimas horas" y que le ha reportado también que desde Estados Unidos le lleguen peticiones para comprar viviendas en Vigo y su entorno.
"Muchas veces nos creemos que vender una propiedad es hacer unas fotos y colgar un anuncio; sin embargo, hay muchísimo trabajo detrás que realmente no se enseña y que consume muchísimas horas, y que hay que ponerlas para que las cosas salgan".