Alexia Mayo, periodista viguesa y autora de "36209. Memorias en bloque"
Alexia Mayo, periodista: "En Coia arrastramos cierto estigma, pero el barrio infunde respeto y eso no nos desagrada"
Esta recién graduada, natural del barrio vigués, basó su proyecto de fin de carrera en las particularidades de Coia atravesando la creación del polígono y los problemas de drogadicción de los 80, hasta llegar a su concepción actual de zona residencial. Su trabajo, presentado a los vecinos, le valió a ella un sobresaliente y al barrio un fondo multimedia con el que abundar en su historia
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Alexia Mayo acaba de terminar su grado en Periodismo y, como buena vecina de Coia, nació con un sentimiento de pertenencia al barrio que le llevó a elaborar su Trabajo de Fin de Grado poniéndolo en el centro. "36209. Memorias en bloque" es el nombre de un proyecto académico que, sin duda, ha sido mucho más que eso para esta joven de 23 años: Con un sobresaliente bajo el brazo, todavía se emociona al recordar sus conversaciones con los vecinos, lo más enriquecedor para ella después de un arduo año de trabajo.
De estas charlas y tras una docena de entrevistas, nació la necesidad de dignificar la memoria de un barrio que, como ella dice, trasciende a una explosión de edificios y bloques a consecuencia de la expansión demográfica de los 70. También a una sensación de inseguridad palpable en sus calles y motivada, en tiempos, por la cara más amarga de la droga en los 80.
Esta periodista vocacional intenta definir y defender que Coia tiene particularidades y similitudes con otros barrios obreros españoles que también se expandieron rápidamente y que se entienden mejor detrás de la rueda capitalista o de políticas públicas bastante mejorables: "Siempre digo que hay muchos Coias", concluye Alexia, que explica que para su TFG "no quería hacer una simple investigación", sino algo que le quedase para su futuro y para el del propio barrio. "En Coia todos tenemos ese sentimiento de pertenencia. No sé por qué, pero todos lo tenemos", asegura convencida.
Alexia Mayo, periodista viguesa y autora de "36209. Memorias en bloque"
De su idea nació un reportaje multimedia para contar la historia de un barrio que, como sus edificios, se puede visitar planta a planta: Raíces o primera etapa; hormigón, llegada masiva y expropiación; la herida o la parte más dura de la historia de Coia -y de la que surgió, en parte, una estigmatización del barrio- y, por último, su situación actual de zona residencial y con unas fiestas, destaca Alexia, muy importantes. "En la etapa más dura del barrio no quería convertir a unos en malos y a otros en buenos. Me apoyé en Érguete, en las madres que lucharon contra la droga, y también en los adolescentes de aquella época, que, en realidad, normalizaron la situación. También abordé una parte más institucional y de denuncia sobre cómo ciertas políticas terminaron por marginar el barrio", remarca Alexia. "El movimiento vecinal tuvo mucho, muchísimo peso en Coia a la hora de darle dignidad y también quise reivindicarlo", anota.
Apoyada por los vecinos
Alexia asegura que, en todo este trabajo, contó con la inestimable colaboración del Centro Sociocomunitario de Coia, de vecinos e, incluso, de artistas y raperos de la zona. "Quise que toda esta historia volviera a su lugar de origen e hice una proyección en el barrio con más de 100 personas", cuenta orgullosa.
Pero todo partió de un comentario que, como le pasó a Alexia un día en Ourense, recibe todo vecino de Coia allá por donde va: "¡Buf! Coia, barrio chungo!" Ella quiso darle la vuelta: "Quedó ese estigma, pero también un respeto al barrio que creo que a la gente en parte le gusta. A mí no me desagrada, todo sea dicho", confiesa la periodista. "Pero es que aquí hay mucha historia, muchísima vida detrás, un gran movimiento vecinal... Y es que no se ha contado como merece", añade.
Memorias en Bloque, de Alexia Mayo.
Primera información, de 1920
Uno de los aspectos en los que más le costó profundizar a la periodista fue en el origen del barrio, que tiene sus primeros documentos en 1920. La zona de A Bouza era la más edificada, aunque, en términos generales, la vida en todo este entorno podría calificarse de rural.
Pasados los años llegaron una serie de expropiaciones para la construcción del futuro polígono de Coia. El disgusto fue, por aquel entonces, mayúsculo. "Les dieron una miseria por sus terrenos, hubo gente que se disgustó muchísimo", rememora Alexia. "Fue el origen de muchas viviendas sociales y de aquellas 'casas baratas' que, a día de hoy, se siguen conociendo así", añade.
En su proyecto, la periodista aborda, en términos generales, la industrialización de Vigo y cómo ese éxodo rural se notó especialmente en Coia. Era la mano de obra de Citroën, Barreras, Vulcano... "La ciudad explotó y, de un año a otro, como quien dice, llegaron miles de personas que no tenían donde vivir. Fue entonces cuando se creó el polígono de Coia", señala.
Parte de la galería multimedia que Alexia logró para su proyecto.
Convivir con la parte más oscura del barrio
Los adolescentes del Coia de los 80 -hoy personas de entre 40 y 50 años- le contaron a esta periodista cómo convivieron con una época oscura y marcada por el daño que hizo la droga. "En algún punto pienso que lo llegaron a normalizar. Sabían que existía, que estaba ahí. Se convivía con ello", explica. "No llegué a una conclusión exacta sobre todo esto, pero sí pienso que ese urbanismo acelerado promovió que barrios obreros como Coia vivieran algo tan terrible. Coia es un lugar concreto, pero España está llena de Coias. Parroquias rurales explotadas masivamente en la construcción y afectadas por un desinterés político total. Creo que el desconocimiento y esa vulnerabilidad llevaron, en parte, a aquella problemática. Esto no fue solo cosa de un narcotraficante, hubo más cosas detrás", profundiza Alexia.
Las asociaciones y su dignidad
La artífice de este reportaje multimedia también quiso poner en valor la fuerza y el trabajo de las asociaciones vecinales, especialmente, en la zona de A Bouza. "Es mi parte favorita. Ellos se unieron, a pesar de sus diferencias. Hoy en día les tenemos que dar las gracias porque Coia es lo que es por las asociaciones vecinales", incide Alexia. "Aunque nuestra generación no vivió todas esas reivindicaciones, éstas hicieron mella en nosotros, sin duda. Lo hablo con mis amigos, con mis compañeros: Llevamos a Coia por bandera y tenemos un sentimiento de pertenencia único", concluye.
Lejos de cerrar su reportaje multimedia, Alexia sigue recibiendo a día de hoy muchas informaciones e hilos que conducen a nuevos capítulos de la historia de un proyecto que ahora, además de vivir en el imaginario colectivo, lo hará en diferentes plataformas.