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Salir de la caja: una estrategia para ampliar horizontes y crecer

El especialista en inversión inmobiliaria reflexiona sobre la importancia de salir, en ocasiones, de la zona de confort y compartir experiencias en foros y otros ámbitos profesionales que aporten, tanto a la persona como a la compañía en la que desarrolla su trabajo, nuevos puntos de vista a su mirada y labor profesional
Jorge Pernas
Por Jorge Pernas
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Hace unas semanas en una conversación familiar surgió la expresión «salir de la caja». No se empleó en su acepción habitual, sino que, conversando con nuestra hija, le dimos un giro a la argumentación, de tal forma que «la caja» representaría nuestro día a día, concretamente nuestra rutina profesional en la que nos sentimos cómodos y en la que llega a parecer que tenemos un dominio total de lo que hay que hacer en cada momento a base de repetir tareas habituales.

La reflexión familiar comenzó a raíz de que mi hija acudiera a un «Más que cañas» sobre Fintech organizado por el Círculo de Empresarios de Vigo y que, unas pocas semanas después, colaborase en el Congreso de la Felicidad organizado por Aedipe en Vigo, en el que pudo disfrutar de distintas ponencias y mesas redondas sobre recursos humanos y gestión de personas.

Ambas experiencias le hicieron pensar sobre la utilidad de este tipo de encuentros para el crecimiento personal y profesional de las personas a cualquier edad, ya que enriquecen la forma de abordar una determinada área de conocimiento o práctica, facilitando un cambio de mentalidad en muchos casos. Además de sacarte de la rutina diaria -argumentaba mi hija, que actualmente estudia 2º de Administración y Dirección de Empresas -, estos foros facilitan la apertura de miras y brindan motivación para superar los «momentos valle» que la fatiga suele producir a lo largo del tiempo. En su opinión, existe una gran diferencia entre estudiar «a palo seco» Recursos Humanos o Dirección de Operaciones, por ejemplo, y hacerlo con la posibilidad de relacionarlo con información complementaria procedente de personas que representan la aplicación de estas disciplinas al más alto nivel.

Nosotros, en nuestro núcleo familiar, somos claros defensores de esta forma de vivir el desarrollo personal y competencial, aunque también comprendemos que no sea algo aplicable a todo el mundo. Creemos en el concepto de «salir de la caja» en su sentido más estricto, como una forma de trabajar el pensamiento de manera abierta y amplia, es decir, buscando nuevas perspectivas. Para eso, ese «salir de la caja» simplificado que comentaba al inicio de esta reflexión, resulta fundamental.

Acudir a conocer las prácticas actuales y las tendencias incipientes de tu rama de actividad, a escuchar cómo personas de máxima cualificación en disciplinas transversales interpretan los cambios que afectan a tu sector, es primordial. Por eso tratamos de transmitirle a nuestra hija esta máxima que aplicamos en nuestra faceta profesional, y que nos permite poder implementar las decisiones estratégicas adecuadas en cada momento de nuestra actividad laboral.

Y fue en ese momento donde introdujimos en nuestra conversación un segundo elemento clave de reflexión, que tiene que ver con las empresas en las que trabajamos aportando nuestro talento. Para nosotros es imprescindible trabajar en lugares que valoren nuestra capacidad de sacarle partido a estos foros y experiencias, ya sea por la generación de oportunidades directas a raíz del networking implícito en estos eventos como por el conocimiento de mercado y entorno que se adquiere y que permite la adaptación a etapas tan volátiles como la que vivimos, en las que el término VUCA se queda incluso corto.

Yo, personalmente, hace bastante tiempo que procuro romper la línea de mi zona de confort unas cuantas veces al año, y he de reconocer que tengo la suerte de trabajar en una empresa en cuya cultura está implícita esta forma de desarrollo de negocio.

En los últimos meses hemos podido disfrutar en Galicia de un congreso nacional de recursos humanos organizado por APD, así como de varios encuentros y distintos formatos impulsados por el Círculo de Empresarios, como el que mencionaba anteriormente de Fintech o el almuerzo con Manuel Balsameda, director económico de Cemex y colaborador directo de la FED (Banco Central de Estados Unidos). De estas actividades uno extrae la visión más global del mundo corporativo y de la economía, y obtiene información actualizada de qué es lo que está pasando fuera de su ámbito de especialidad y sector de actividad.

En otras ocasiones, ocurre justo lo contrario, porque tenemos la oportunidad de participar en encuentros más específicos y significativos para nosotros, como el pasado VIII Foro Inmobiliario del Instituto de Empresa en Madrid, en el que durante dos días profesionales especializados en inversión inmobiliaria pudimos compartir visión y analizar las últimas tendencias y perspectivas en nuestro campo. Es entonces, cuando además de ampliar horizontes, las personas asumimos también el compromiso de aportar y compartir nuestra experiencia y conocimientos, obligándonos a un ejercicio previo de preparación, lo cual supone necesariamente profundizar en nuestro ámbito de actuación, con los beneficios que ello conlleva.

«Salir de la caja» es, por tanto, un ejercicio del que se obtienen múltiples recompensas, si bien no está exento de ciertos actos de generosidad.

En primer lugar, se tiene que estar dispuesto a compensar el tiempo invertido en acudir o participar en las distintas actividades, para que el trabajo y responsabilidades laborales diarias no se vean penalizadas.

En segundo término, la empresa en la que trabajas tiene que compartir esta visión y dotar al profesional de la flexibilidad necesaria. Desde mi experiencia puedo presumir de lo estimulante que es trabajar en una empresa para la que la formación y participación en distintos foros es valiosa, permitiéndome no sólo desarrollar mi vocación al más alto nivel, sino también respaldándome con el esfuerzo económico y logístico que supone, ayudándome a crecer. Sin este apoyo, se hace muy complicado todo esto que estoy planteando, y es ahí donde las culturas corporativas en muchas ocasiones pecan de falta de visión y debilitan, o cuando menos limitan, el talento. Por último, no puedo dejar de mencionar la importancia de contar con un grado de curiosidad en tu foro interno personal. «Salir de la caja» es eso, curiosidad. Si algo no te genera interés, si no te pica el gusanillo al levantar la tapa y ojear por encima del borde, seguramente el esfuerzo no merecerá la pena e invertirás horas y dinero en algo que te costará rentabilizar.

Jorge Pernas
Jorge Pernas
Especialista en inversión inmobiliaria, Jorge Pernas es director de desarrollo de negocio en Iberatlantic Real Estate, el brazo inmobiliario del grupo inversor gallego Iberatlantic. Su actividad profesional se concentra en el análisis y desarrollo de oportunidades de inversión en activos inmobiliarios localizados en los principales mercados de la Península Ibérica. Además del sector inmobiliario, la formación continua y el deporte son sus otras pasiones.