El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha desestimado el recurso presentado por la defensa de un piloto de helicóptero del 061 en Ourense y ha confirmado la sentencia que declaró procedente su despido por "comportamientos peligrosos" y "graves vulneraciones de la seguridad" en varios vuelos.
La resolución ratifica el fallo del Tribunal de Instancia, Sección de lo Social, Plaza nº 1 de Ourense, que rechazó la demanda por despido improcedente, absolvió a la empresa y subrayó la "suma gravedad" de los hechos imputados, al considerar que el trabajador llegó a poner en riesgo la vida de los ocupantes y además ocultó datos relevantes en los partes de trabajo que habrían permitido conocer lo sucedido.
En su pronunciamiento, el TSXG sostiene que "ningún reproche puede hacerse" a la sentencia recurrida y que esta "se ajusta a derecho", calificando como "adecuada" la procedencia del despido con las consecuencias inherentes. El tribunal concluye que la resolución impugnada no merece el reproche jurídico que se le atribuye y, por tanto, confirma el fallo anterior, aunque todavía cabe recurso de casación.
El piloto despedido prestaba servicios para la empresa desde el 16 de abril de 2019 y estaba destinado en la base del 061 ubicada en el hospital Santo Cristo de Piñor, en Barbadás (Ourense).
Los hechos se remontan a una denuncia grave recibida por el sistema de seguridad de la empresa el 15 de enero de 2025, relativa a varios eventos "potencialmente peligrosos" ocurridos los días 8, 9 y 10 de enero durante vuelos operados por el recurrente.
La investigación concluyó que las conductas denunciadas tenían una "gravedad extrema", con "vulneraciones de la seguridad en vuelo" y maniobras imprudentes que comprometían a tripulantes, aeronave y terceros, hasta el punto de que varios sanitarios expresaron su voluntad de no volver a volar con él.
Entre los episodios descritos figuran operaciones con meteorología adversa y alto nivel de riesgo, intentos reiterados de aterrizaje, desatención a las valoraciones del personal médico, tensión y ansiedad en cabina, riesgo de colisión con obstáculos o líneas eléctricas, comunicaciones entrecortadas, con quejas desde la torre de control, y en un aterrizaje, la falta de identificación de ganado en la zona, que dejó a una pasajera frente a una vaca a escasos metros.