Las claves
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El malestar del campo vuelve a estallar en las redes sociales. En un vídeo que se ha difundido ampliamente en los últimos días, una ganadera española carga duramente contra la Unión Europea y defiende abiertamente la salida de España del bloque comunitario.
Su discurso, respaldado por numerosas personas, conecta con una queja cada vez más extendida en el mundo rural: la sensación de abandono, el deterioro de las economías familiares y la despoblación de amplias zonas del país.
La ganadera arranca su intervención aclarando que sus críticas no son abstractas ni ideológicas, sino personales y profesionales. "Si España forma parte de la Unión Europea y la Unión Europea hace cosas que perjudican a España, me voy a quejar, porque me perjudican a mí", afirma.
"Perjudican sobre todo al sector primario, que es a lo que nos dedicamos la gente del campo, y a unas economías familiares que estamos en peligro de extinción", añade, dejando claro su descontento con la intervención europea.
Más allá de la crítica puntual a determinadas políticas, la ganadera va un paso más allá y defiende una ruptura total con la UE. "Para mí, lo que tiene sentido es que España forme parte de Mercosur y no de la Unión Europea", sostiene, aunque reconoce que ambas organizaciones no son comparables.
A su juicio, la diferencia es clave: mientras Mercosur se limita a acuerdos comerciales, la Unión Europea "es una unión supranacional" en la que los Estados miembros "ceden su soberanía a esa entidad".
Según explica, ese modelo ha terminado alejándose de los objetivos con los que nació el proyecto europeo. La ganadera asegura que la UE "se supone que era el origen" para mejorar las economías de los países miembros, pero considera que la realidad es muy distinta.
"Ha sido todo una trampa, un engaño y una mentira", lamenta, mostrando su incredulidad ante quienes todavía defienden el actual funcionamiento de la Unión.
En su alegato, la ganadera apela directamente al territorio. "Daros un paseo por Aragón, Extremadura o Castilla y León, y visitad los pueblos", propone, invitando a comprobar sobre el terreno las consecuencias de las políticas comunitarias.
Desde su punto de vista, el fenómeno de la despoblación tiene responsables claros: "Esa España vaciada se debe, en gran parte, a la Unión Europea, a las políticas comunitarias".
La situación, añade, no sería exclusiva de España. La ganadera menciona las protestas del campo en otros países y pone como ejemplo a Francia, donde "ha habido protestas brutales y sigue habiendo".
Sin embargo, se muestra profundamente pesimista sobre su eficacia: "¿De qué sirve ya protestar? Es que no sirve", concluye, convencida de que, mientras se sigan votando "a partidos que son europeístas", el futuro del campo solo puede ir "a peor".
