Las claves
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El conocido timo del "tocomocho", en el que los estafadores intentan convencer a alguien de comprar un cupón supuestamente premiado, sigue pillando por sorpresa a muchas personas en las calles.
Y es que aunque es un fraude muy conocido, muchos siguen cayendo por la persuasión y la presión que en tan poco tiempo ejercen los timadores.
Sin embargo, Carmen Pascual, una jubilada española que a pesar de su edad, fue una de las pocas que tras pasarle, ha logrado evitar ser engañada.
Así lo contó en una entrevista con la presentadora Sonsoles Ónega, alertando sobre los riesgos de este tipo de estafa y recordando la importancia de mantenerse alerta pese a creer que nunca caerás.
En su caso, todo empezó cuando un hombre se le acercó mostrando un cupón. Carmen recordó que se le acercó un desconocido que "no estaba muy bien, decía que era gallego" y aseguraba que no sabía leer ni escribir pero que su cupón estaba premiado.
"Me dice que estaba premiado pero que no sabía leer ni escribir", explicó. Sin embargo, Carmen le respondió que tampoco entendía de cupones y le aconsejó ir a la delegación de la ONCE. El hombre insistió y llegó a sacarle "la tira entera de cupón".
Mientras hablaban, apareció un segundo hombre que bajó de un coche. Traía una carpeta y una actitud más seria. "Mira mujer, que vamos a tener que perder todo", le dijo, añadiendo que podían conseguir dos cupones si conseguían dinero.
Carmen lo tuvo claro y le explicó que vive de alquiler y que come gracias "a Cáritas", por lo que si él tenía "el dinero", le recomendaba que se lo pagara, "pero yo no tengo".
Los estafadores incluso mostraron un sobre lleno de billetes de 50 euros y trataron de convencerla para que subiera al coche. "Yo no me monto en coches ninguno", les dejó claro.
Al ver que no conseguían dinero en el momento, intentaron que Carmen sacase lo que tuviera del banco. "Saca lo que tengas, si tienes 200, si tienes 300", le insistían.
Incluso se fijaron en sus anillos, pero Carmen les respondió que no eran "de oro blanco", sino "de plata" y que se los daba sin problema si querían.
Los atracadores les dijeron que "esos no lo queremos" y retomaron la idea del dinero en efectivo.
Ante tanta insistencia, Carmen, agobiada, aceptó sacarles el dinero, pensando un plan de escape para ese momento, por lo que 'aceptó' que le diesen un cupón y les dijo que iba a por el dinero.
Subió la calle sin mirar atrás porque "iban detrás mío" y nada más llegar pidió ayuda rogando que llamaran a la policía, que tenían que "socorrerme, que me quieren dar un timo".
Los empleados avisaron a la policía, que se la llevó en coche para tranquilizarla y dieron una vuelta por la zona para comprobar que se habían marchado.
Carmen confesó que después del susto solo pensaba en sus gastos, ya que si eso no llega a salir así, "¿yo qué les puedo dar? Si tengo 400 euros de paga... y si se los doy a ellos, no puedo comer", afirma.
Sin embargo, todo quedó en un susto para ella, mientras que la policía trabaja en detenerlos gracias a las cámaras.
