Acaba la Semana Santa. Las más rara en las últimas décadas por el confinamiento decretado por el Gobierno de España para frenar el Covid-19. De ahí que en estos días festivos no se hayan realizado las procesiones en las calles de las ciudades de este país o, también, que las misas para los más creyentes hayan sido online. Pero no todas las eucaristías se han hecho por Internet. Un ejemplo de ello es una misa celebrada en la catedral de Granada, en la que han participado una veintena de feligreses junto al Arzobispo granadino, Francisco Javier Martínez. Esta ceremonia, sin embargo, fue desalojada por el Cuerpo Nacional de Policía. Un hecho que ha sido cuestionado por algunos expertos en derecho penal a través de las redes.

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Es el caso de José María de Pablo, abogado penalista en el Bufete Mas y Calvet, quien a través de un hilo de Twitter ha argumentado por qué este desalojo es "ilegal". El experto explica que el artículo 11 del Real Decreto 463/2020, en el que el Gobierno regula el estado de alarma, "permite la asistencia a ceremonias religiosas siempre y cuando se eviten aglomeraciones y se garantice la distancia de al menos un metro entre los fieles".

Para el jurista De Pablo, de esta manera, la catedral de Granada, con un aforo de unas 900 personas, podía celebrar la misa, ya que "a la ceremonia religiosa asistían 20 fieles, algo más del 2% del aforo". Esta circunstancia hace que sea "obvio" que  "la distancia de un metro entre fiel y fiel, como exige el Real Decreto, se cumple".

Por ello, el abogado ha cargado contra la decisión de la Unidad Adscrita de la Policía Nacional a la Junta de Andalucía por no dejar que se celebrase el acto y ha explicado que "expulsar a los fieles de una ceremonia religiosa permitida por el estado de alarma" es "abuso de poder" y atenta contra el derecho constitucional que salvaguarda la libertad religiosa y de culto.

El desalojo

Por su parte, fue la Policía Nacional la que ha informado a Europa Press que esta misa tuvo lugar sobre las 17:00 horas de este Viernes Santo, cuando una dotación ha dado la voz de alarma y, por ello, los agentes se han dirigido hacia el templo y lo han desalojado. Además, varios particulares alertaron a la autoridad de la celebración de esta misa con feligreses.

Los agentes informaron al Arzobispado de que no se podía celebrar el acto debido al estado de alarma en el que se encuentra el país con motivo del coronavirus Sars CoV-2 y el arzobispo de Granada interrumpió la misa para trasladar esta información a los feligreses. Según indica la Policía Nacional, los asistentes desalojaron la Catedral "de forma pacífica y sin altercados" y, además, no se les sancionó.

Pese a ello, hay especialistas, como el abogado José María de Pablo, que han considerado "ilegal" la expulsión de los feligreses del templo. Fuentes del Arzobispado han explicado a Efe que hasta la llegada de los agentes, y atendiendo al artículo 11 del Decreto del estado de alarma, estaban celebrando el oficio religioso con fieles desde el convencimiento de que es una práctica permitida.

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