El mosso d'esquadra que este sábado mató de un disparo a su expareja, de 29 años, en Tarrasa (Barcelona), tras lo que se suicidó, no tenía antecedentes judiciales por maltrato o agresiones machistas, aunque según los familiares de la víctima llevaba tiempo hostigándola para que volviera con él.

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha informado esta mañana de que no constan antecedentes judiciales de violencia entre el agente y su expareja, cuyos cadáveres fueron hallados en la noche de este sábado en un aparcamiento de Tarrasa.

El titular del juzgado de instrucción número 1 de Tarrasa procedió al levantamiento de los cadáveres de la mujer y del agente policial, quien mató a su expareja con su arma reglamentaria y después se disparó un tiro mortal.

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El agente fallecido y autor del crimen estaba actualmente trabajando en funciones de seguridad ciudadana, destinado al Área Básica Policial (ABP) de Tarrasa.

El crimen ocurrió en el garaje del edificio de la localidad barcelonesa donde la víctima residía con su madre desde hace meses, después de haber puesto fin a su relación con el mosso d'esquadra, con el que había llegado a vivir.

Según fuentes próximas al caso, al parecer el agente la esperó a las puertas del domicilio y entró en el garaje detrás de la víctima, cuando ella regresaba con su automóvil tras hacer unas compras en el supermercado.

El agente salió de su vehículo, se dirigió a ella y la disparó mortalmente cuando todavía se encontraba en el interior del coche, tras lo que se suicidó.

En declaraciones a Efe Televisión, Ramona, tía de la víctima, ha explicado que desde que su sobrina decidió romper con el mosso y dejaron de vivir juntos, éste la llamaba continuamente, la perseguía y la acosaba para convencerla de que volviera con él, a lo que la joven se negaba.

El Ayuntamiento de Terrassa (Barcelona) ha convocado para este domingo un minuto de silencio en el Raval de Montserrat de la ciudad como muestra de rechazo a la violencia machista tras el asesinato de noche.

La plataforma Vaga Feminista 8 de Març, por su parte, ha convocado para la tarde de este domingo una manifestación en el mismo lugar para condenar este nuevo caso de violencia machista. 

Buch y los Mossos "consternados"

El conseller de Interior, Miquel Buch, ha asegurado este domingo vivir con "consternación" el último homicidio de violencia machista, esta vez protagonizado por un mosso d'esquadra que se ha suicidado después de cometer el crimen.

En un tuit, Buch ha dicho "lamentar los hechos profundamente", que la investigación sobre estos hechos sigue abierta y que "continuaremos trabajando cada día para erradicar la violencia contra las mujeres".



Por su parte, el alcalde de Tarrasa, Jordi Ballart, ciudad en la que se ha cometido el asesinato de la mujer, de 29 años, ha dicho sentir "rabia y dolor" por este suceso. "Después de un 2019 trágico, la violencia machista vuelve a golpearnos. Todo el apoyo a los seres queridos de la víctima", ha indicado en un tuit.

La nueva delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, también ha considerado en su cuenta de Twitter que "la clave es la prevención: la educación en igualdad. Pero los machistas prefieren acabar con ella". Ha recordado que "son 1.036 mujeres desde 2003 solo asesinadas por su pareja o ex pareja".

También el sindicato CCOO de Cataluña ha hecho pública su condena de este asesinato, y ha demandado a los poderes públicos que "reconozcan la lucha por los derechos de las mujeres y para erradicar la violencia machista como una cuestión de Estado".

El sindicato ha expresado su pésame a la familia de la joven asesinada y a su entorno, y ha hecho un llamamiento a todas las personas, organizaciones e instituciones que trabajan para erradicar la violencia machista "a sumar esfuerzos para que, de una vez por todas, la violencia contra las mujeres sea definitivamente erradicada".