Cartagena

El submarino S-81 Isaac Peral ya está listo para participar en cualquier operativo militar. EL ESPAÑOL ha podido presenciar el desarrollo de sus últimos ejercicios frente a las costas de Cartagena y desde Navantia confirman que ha completado sus últimas pruebas, antes de su entrega a la Armada, prevista para el próximo 30 de noviembre, tal y como confirmó la ministra de Defensa, Margarita Robles. 

El jefe de producción del astillero de Navantia en Cartagena, Ignacio Núñez, afirma que se trata de un momento "ilusionante" porque el S-81 Isaac Peral supone "un salto increíble" a nivel tecnológico para la Armada. Todo ello, sin olvidar lo que ha supuesto este proyecto: "En picos de trabajo hay alrededor de 7.000 personas trabajando para el submarino entre empleos directos e indirectos".

Núñez avanza que estos días van a estar dedicándose a labores de limpieza y pintura del sumergible de cara a su entrega. Asimismo, el jefe de producción subraya la intensidad con la que el equipo de Navantia está viviendo este momento: "Es gratificante llegar aquí y poder decir que el submarino está perfecto, operativo y funcionandola Armada está encantada".

El submarino S-81 saliendo a superficie.

La puesta en funcionamiento del primer buque de la clase S-80 Plus supone un hito para la Armada, ya que es el primer sumergible construido y diseñado en España, pero también es un gran logro para los astilleros de Navantia. "Somos la autoridad técnica de diseño, vamos a estar ahí en todo su ciclo de vida", según resalta Ignacio Núñez, al tiempo que asegura que esto es clave porque va a suponer que surjan "mejores diseñadores y mejores constructores de submarinos".

El club de los 11

Además, con este submarino España se une al club de los 11 países que son capaces de diseñar y construir batiscafos de forma autónoma: como Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Alemania, Reino Unido, Corea del Sur, Japón, Suecia y Taiwán.

Muchas potencias militares como Polonia o La India no tienen esta capacidad, por eso, el S-81 está llamando la atención en otras naciones. Ignacio Núñez confirma que "la exposición en el extranjero está siendo bastante buena" y esto se puede comprobar por la cantidad de países que se han interesado en el sumergible: "Por aquí ha pasado la Armada India, también Canadá, Turquía, Filipinas, Egipto, Polonia…".

La serie S-80 Plus está formada por cuatro submarinos iguales. El segundo que será bautizado como S-82 Narciso Monturiol también está acercándose a las fases finales de su desarrollo. Prueba de ello es que Navantia informó en enero de este año que había completado la unión del casco y el jefe de producción del astillero de Cartagena avanza que se encuentra "próximo al cierre del casco resistente".

El S-81 navegando frente a las costas de Cartagena.

Una de las principales virtudes de los S-80 Plus será que contarán con el nuevo Sistema de Propulsión Anaerobia (AIP), desarrollado por la empresa española Abengoa. El AIP nunca se ha instalado en ningún submarino y le permitirá recargar sus baterías sin salir a la superficie, lo que aumenta considerablemente el tiempo que puede permanecer sumergido.

Ignacio Núñez explica a EL ESPAÑOL que esto le concederá un tiempo en inmersión equivalente a "diez veces lo que podían hacer los submarinos anteriores". El jefe de producción de Navantia confirma que "el sistema está operativo, ha pasado sus pruebas de fábrica: se añadirá al S-81 y S-82 en sus primeras grandes carenas".

Núñez también subraya que otra de las virtudes de esta nueva línea de batiscafos se encuentra en que permiten llevar "la mitad de dotación que los submarinos de la clase anterior". Además, "pueden albergar equipos de operaciones especiales" para determinadas misiones de la Armada.

Un submarino es un buque casi imprescindible en cualquier país con una amplia salida al mar. Su sigilo permite que puedan acercarse a sus objetivos con una alta probabilidad de no ser detectados. Esto es clave para mantener el control y la seguridad de las aguas de cualquier nación, pero lo más importante es que son fundamentales para generar disuasión. Este concepto consiste en que un país logra evitar que sus adversarios se atrevan a emprender cualquier acción hostil contra ellos, al saber que no tienen capacidad suficiente para superar un enfrentamiento.

El Ministerio de Defensa dará un salto de calidad en sus capacidades militares, al poder contar de nuevo con dos submarinos operativos cuando se entregue el submarino S-81 Isaac Peral. El otro es el veterano S-71 Galerna que está en servicio desde hace 40 años y que, tras su última gran carena, su vida útil se alagará hasta finales de la década.

Ignacio Núñez en el puerto de Cartagena. José Ismael Martínez Cartagena

¿Quién fue Isaac Peral?

El nombre del primer submarino de la clase S-80 Plus no es casualidad. Hay mucha controversia sobre cuál fue el primer submarino de la historia, debido a la gran cantidad de prototipos y artilugios con una finalidad similar que aparecieron en diferentes lugares y épocas. Sin embargo, el cartagenero Isaac Peral fue el primero en aglutinar todas las ideas que se habían dado hasta entonces para lograr un buque que navegase por debajo del agua y disparase torpedos haciendo uso de un sistema de propulsión eléctrica.

Este militar diseñó un sumergible revolucionario que fue construido en el astillero de San Fernando (Cádiz) en 1888. El nuevo buque nació con la misión de proteger las últimas colonias de ultramar, y fue sometido a una serie de pruebas en la Armada.

Se trataba del primer aparato con capacidad para disparar torpedos estando sumergido, y según escribía el propio Isaac Peral en sus diarios, podía navegar en un radio de 284 millas náuticas (más de 500 kilómetros) con una autonomía de 66 horas. No obstante, el desinterés de los altos mandos llevó a que se descartase su producción en masa. De modo que el primer ejemplar fue desechado y condenado al olvido.

El submarino Peral en el Museo Naval de Cartagena. José Ismael Martínez

Diez años más tarde de aquella decisión, España se veía inmersa en una guerra en sus colonias contra la flota de los Estados Unidos, mucho mejor dotada, como lo demuestra que destruyó a los obsoletos navíos españoles en batallas como la de Cavite que concluyó con la pérdida de las últimas colonias españolas de ultramar.

Isaac Peral falleció en 1895 sin haber logrado ningún reconocimiento oficial por su invento. España perdió la oportunidad de haber sido pionera en el desarrollo de estos sumergibles, y no fue hasta 1917 cuando la Armada tuvo su primer submarino, fabricado en Estados Unidos, y que recibió el nombre de A-0 Isaac Peral.

A día de hoy se puede visitar en el Museo Naval de Cartagena el único ejemplar construido del submarino Peral, pronto ese hito será superado por otro: la entrega del S-81 Isaac Peral a la Armada el próximo 30 de noviembre.