Efectivos policiales del Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (GRECO) en Galicia han detenido en la mañana de este lunes al presunto narcotraficante Juan Carlos Santórum, considerado como el líder de una de las principales organizaciones de lancheros que se encargan de introducir grandes alijos de cocaína por las rías pontevedresas.

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Se trata del narco más buscado del país. Santórum se encontraba en busca y captura desde el 28 de abril de 2020, cuando logró escapar en moto después de conocer, probablemente mediante un soplo de un funcionario de Aduanas, que en la puerta de su casa había desplegado un operativo policial para detenerle. De él se ha dicho que, tras su huida, se refugió en Brasil y también en el sur de España. Sin embargo, se le ha arrestado en su tierra natal sobre las 10 de la mañana.

A Santórum le han detenido al salir a bordo de un vehículo de alta gama del garaje de su propio chalet en Vilanova de Arousa (Pontevedra). Sobre él pesaba una orden de busca y captura para cumplir una condena de dos años de cárcel por recibir información de manos de dos guardias civiles acerca de diversas investigaciones (al menos cinco se frustraron) y fichas con información personal de compañeros en el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil en Pontevedra y del Equipo Contra el Crimen Organizado (ECO) en Galicia.

Juan Carlos Santórum.

Las fuentes policiales consultadas por EL ESPAÑOL lo vinculan con los dos últimos macroenvíos de cocaína interceptados en Galicia. El primero, a finales de 2019, cuando un semisumergible cargado con 3.050 kilos de droga acabó hundiéndose a unos metros de la orilla de una playa gallega, en la ría de Aldán. Se detuvo a un ciudadano gallego y a dos de origen ecuatoriano.

El segundo, el 28 de abril de 2020, cuando se interceptó el buque Karar a 300 millas de la costa gallega con 4.500 kilos en su vientre. En ambos casos, la organización del lanchero Juan Carlos Santórum tendría que haber trasladado la mercancía desde alta mar hasta algún punto de las Rías Baixas.

Según publicó a última hora de este pasado domingo Diario de Pontevedra, el presunto narcotraficante acudió por la mañana a la sede judicial de Vigo con la supuesta idea de entregarse. Sin embargo, el vilanovés salió sin que se le detuviera. Las fuentes consultadas explican que la requisitoria para cumplir la condena firme de dos años de cárcel no había llegado a sede judicial.