REDACCIÓN Agencias

Un joven africano de 21 años acaba de denunciar una agresión racista, física y verbal, de la que fue víctima hace una semana. Sucedió el pasado 27 de octubre, a la salida de una discoteca del distrito de Latina, en torno a las cuatro de la madrugada. El chico había acompañado a una amiga a la parada del autobús de línea que le iba a llevar a casa. De repente, fue abordado por cinco encapuchados que nada más verle comenzaron a insultarle.

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"Negro de mierda, ¿dónde vas, negrito? ¿Qué haces aquí? Vete a tu país". Al punto, comenzaron a arrojarle litronas a la cabeza, a golpearle a puñetazo limpio, hasta el punto de dejarle inconsciente. Cuando llegó el Samur, ya logró recuperarse, pero tenía contusiones de diversa gravedad y toda clase de cortes. Fueron necesarios varios puntos de sutura para cerrar algunas heridas. 

Fueron los vecinos quienes alertaron a los agentes de la Policía Nacional. Cuando llegaron al lugar de los hechos ya no estaba allí ninguno de los atacantes encapuchados. Los hechos ocurrieron en las inmediaciones del bar Quinns, en el que al parecer tanto la víctima como los agresores habían estado anteriormente.  Ese establecimiento se encuentra en el número 125 de la calle de Maqueda en el barrio de Aluche. Así lo han indicado fuentes de la Jefatura Superior de Policía que investiga los hechos.

Miedo a denunciar

El joven es de origen subsahariano. Atemorizado por la situación y por el ataque, temía denunciar los hechos, pero al final se decidió a presentarla el pasado 7 de noviembre en la comisaría de Retiro, asesorado por la Asociación Católica Española de Inmigrantes (Accem).

El chico recibe ahora atención psicológica en la ONG, tras haber recibido asesoramiento jurídico. La Policía investiga los hechos y trata de determinar si el ataque fue de tinte racista como parece, a tenor de todos los indicios.

Se trata de la segunda agresión xenófoba en cuatro días en la ciudad, pero una más de las que se han producido esta semana en distintos puntos, como el ataque a un mena (menores extranjeros no acompañados que tutelan las instituciones públicas) en Zaragoza, en el que dos personas, ya detenidas, propinaron una brutal paliza a este chico, hundiéndole el cráneo y mandándolo al hospital. 

Otro de los sucesos conocidos esta semana tiene que ver con el grupo que acudió armado a las inmediaciones del parque de Hortaleza, donde se encuentran dos centros de acogida de estos menores, y propinó sin previo aviso una paliza a tres de esos jóvenes.  

Hay más: el pasad 31 de octubre, una viajera de la línea 77 de la EMT, de origen latino, fue increpada por otro pasajero. Este, tras amenazar con pegarle e indicarle que se fuese "a su puto país". Luego le empujó por la espalda, en una imagen difundida por Es Racismo.