Único como futbolista, temerario como conductor. Esta es la imagen que muchos se configuraron sobre José Antonio Reyes desde que perdió la vida, junto a su primo, aquel fatídico 1 de junio. Parecía claro que el motivo del accidente había sido el exceso de velocidad. Sin embargo, la investigación ha dado un giro de 180º en los últimos días gracias a una imagen del vehículo días previos al incidente; tras su visualización, ya no se señala a la imprudencia al volante, sino a un defecto en la rueda y a un posible error por parte de un taller mecánico.

Así quedó el vehículo donde viajaba José Antonio Reyes

La imagen fue tomada el pasado 24 de mayo, cuando Reyes llevó su Mercedes Bravus S550 a un taller en la provincia de Sevilla. Una semana antes del accidente que provocaría su muerte. Quería saber si estaba en condiciones óptimas para conducirlo, ya que llevaba tiempo sin utilizarlo. En aquella visita, se realizó una revisión general del vehículo, una cambio de la batería, y la sustitución tanto de las llantas como de los neumáticos.

En esta imagen, a la que ha tenido el programa Espejo Público, se puede ver la rueda trasera izquierda, la misma que reventó y que originó el accidente. También se puede apreciar el mal estado del neumático, desgastado y manchado. No estaba nuevo.

Fotografía del coche de Reyes tomada una semana antes del accidente

El programa de televisión también ha podido averiguar algo aun más sospechoso. El primo de Reyes acudió, nuevamente, con el coche a otro taller, en Almendralejo, el 31 de mayo, solamente un día antes del trágico suceso. Parece ser que la rueda en cuestión daba problemas.

"Yo le estuve haciendo una revisión de una rueda, porque perdía aire. Nosotros le dijimos que perdía aire, que no se podía andar con 'esto' -haciendo referencia al coche-", explicó el responsable del taller ante las cámaras de Espejo Público. "Bueno, ya iremos a Sevilla y lo arreglaremos", confiesa que le aseguraron los clientes.

Un día más tarde, José Antonio Reyes y su primo murieron en un accidente de tráfico que consternó al mundo del fútbol y al resto de la sociedad.

Se señaló a la velocidad



A los pocos días de producirse el accidente mortal en la autovía A-376, dirección Utrera (Sevilla), la propia DGT confirmó que el deportista circulaba a una velocidad superior a los 220 km /h con su Bravus. En ese momento, las críticas sobre el futbolista fueron incesantes, ya que además de perder su propia vida, el accidente se cobró la de su primo y, por poco, la de Juanma, su otro primo que trató de salvarles sufriendo graves quemaduras.

Pronto salió a la luz otro informe, elaborado por la perito judicial en accidentes de tráfico Myriam Moya. Esta estableció que la velocidad a la que circulaba el coche en el momento del accidente era de entre 111 y 128 kilómetros por hora. Pareció caer en saco roto. Hasta que la semana pasada la Guardia Civil concluyó lo mismo en otro informe.

Así quedó la rueda trasera izquierda después del accidente

Según este documento, al que tuvo acceso el programa Espejo Público, la Benemérita descubrió que la velocidad a la que circulaba Reyes era "muy inferior" a la que estableció la DGT, y que de superarse límite establecido, solamente sería de forma residual.

Por todo esto, la nueva línea abierta de la investigación señala al estado de la rueda y al primer taller que atendió al coche de Reyes, del que, por el momento, no ha trascendido información.

Noticias relacionadas