José Antonio, vecino de Getxo y de 54 años, no hizo nada raro. Simplemente, quedó con una mujer a través de una aplicación de citas en Zaragoza. Pero al hombre le tendieron una trampa. En la capital aragonesa le estaba esperando la chica con la que había quedado y un hombre. Ambos le robaron y acabaron con su vida. Se llevaron su Mercedes, donde transportaron su cuerpo. Después, tiraron su cuerpo en un paraje de la Ribera Alta del Ebro y trataron de vender el coche.

Ahora, la Guardia Civil está tratando de localizar a la pareja como autores del asesinato de José Antonio. Su cuerpo lo encontró un agricultor. Él fue el que dio la voz de alarma para que se comenzara a investigar qué había pasado. Dado que la investigación sigue abierta y es secreta, lo único que confirmó este miércoles la Comandancia de Zaragoza es que el cadáver no ha sido identificado oficialmente, aunque todo indica a que se trata de José Antonio. La Policía ha detenido a una mujer y un hombre en relación con el asesinato del informático, en el municipio de Pedrola (Zaragoza). 

José Antonio, engañado por una estafa

José Antonio Delgado se divorció hace un par de años y tenía un hijo. Trabajaba como informático en Abengoa, compañía especializada en energía y medioambiente. 

La empresa de Abengoa, donde trabajaba José Antonio.

El primer fin de semana de septiembre, José Antonio quedó con una mujer a través de una aplicación de citas. El encuentro se produjo en Zaragoza, donde ella residía. Para ello, José Antonio se llevó escasa ropa y puso rumbo desde su ciudad, Getxo, hasta la capital aragonesa. Allí, le tendieron una trampa. Él le pidió que se fueran a un sitio retirado para mantener relaciones sexuales. Junto a la mujer, le estaba esperando otro hombre. Según apunta fuentes de la investigación, los dos robaron y agredieron a José Antonio hasta acabar con su vida. Transportaron su cuerpo y lo dejaron en un campo de agricultores

Un trabajador fue quien encontró a José Antonio, tal como se le hizo saber a su familia, que tras hablar con la Ertzaintza (policía que también participa en la investigación) pidió que se retiraran todos las solicitudes de colaboración que había hecho a través de las redes sociales. Respecto a los motivos del asesinato, todo apunta a que se trataría de una estafa. El titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Zaragoza ha declarado secretas las actuaciones.

Intentaron vender su Mercedes rojo

Todo indica a que la pareja utilizó el Mercedes de José Antonio para transportar su cadáver. Además, tras hacer desaparecer el cuerpo, los dos presuntos estafadores intentaron vender el auto a través de Milanuncios.com. La Guardia Civil sospecha que ambos quedaron con un comprador tras perpetrar el crimen. El coche había sido matriculado en el año 2018 y estaba valorado en unos 50.000 euros. En cambio, la pareja trató de venderlo por menos de la mitad -unos 20.000 euros-. 

Los culpables del asesinato intentaron vender su Mercedes rojo en Internet. Europa Press

Una vez contactado con el comprador y para dar cierta credibilidad a la operación, los presuntos autores del crimen aportaron la documentación original del coche y ambas partes firmaron un contrato. Como apunta el Heraldo de Aragón, el comprador pagó un adelanto y se quedó con el turismo, pero faltaba por arreglar el cambio de titularidad y pactaron volver a verse. Sin embargo, al comprobar que los vendedores no le cogían el teléfono, este hombre decidió informar de lo sucedido a la Guardia Civil, puesto que había adquirido un vehículo de alta gama que no podía poner a su nombre. El comprador del Mercedes declaró durante varias horas en calidad de testigo y explicó a los investigadores los detalles de la operación comercial.

Durante la declaración, el comprador informó a la Ertzaintza de que, al contactar con los vendedores, estos le habían dicho que ella quería vender el coche porque estaba con un familiar enfermo y que el hombre era el encargado de hacer de intermediario de la operación.  Además, explicaron que querían venderlo de forma inmediata porque ambos habían decidido mudarse a Estados Unidos. 

Al parecer, no se trataría de la primera vez que ambos intentaban estafar a otra persona. De hecho, una de las hipótesis que maneja la Ertzaintza es que la pareja simplemente intentase extorsionar al informático vasco y que, al tratar de resistirse, los delincuentes acabaran recurriendo a la violencia.

Gran despliegue de la Guardia Civil

La Guardia Civil tenía la sospecha que el cuerpo estaba enterrado en alguna zona cercana a Zaragoza. Para ello, en la búsqueda desplegaron un importante dispositivo en los términos municipales de Boquiñeni y Luceni. Los especialistas de la Benemérita no solo utilizaron un helicóptero para rastrear la zona, sino que recurrieron a los drones para acceder a zonas más complicadas.

"Los vecinos estaban inquietos, porque veían a muchos guardias por aquí pero no sabían qué pasaba o a quién buscaban. Ahora nos hemos enterado de que el domingo encontraron un cadáver, pero nadie nos lo ha comunicado oficialmente. Y nos parece algo suficientemente importante como para hacerlo", ha explicado el primer edil de Boquiñeni, Juan Manuel Sanz al citado medio. De forma parecida se expresaba la alcaldesa de Luceni, Ana María Arellano. "Sé que el domingo hubo un gran revuelo en la zona de campos, pero cuando yo llegué la Guardia Civil ya se había marchado", ha apuntado al Heraldo de Aragón.

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