El dispositivo desplegado durante los 12 días que estuvo desaparecido Gabriel Cruz tuvo un coste de 200.203,38 euros. Lo ha detallado este viernes el coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería, al inicio de la quinta sesión del juicio a Ana Julia Quezada. El investigador realizó dicho informe a instancias del juez que instruyó el caso, Rafael Soriano.

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El coronel jefe ha detallado que su balance económico se basa en un "presupuesto de mínimos" por la complejidad para estimar algunos gastos de los trabajos que propiciaron la detención de Ana Julia Quezada la mañana del 11 de marzo de 2018 y el hallazgo simultáneo del cadáver del niño.

Dicho informe está dividido en dos conceptos generales: gastos de personal -que contempla el cómputo total de los efectivos desplegados de varias unidades, algunas de ellas procedentes de otras provincias- y los gastos en recursos materiales -como embarcaciones acuáticas, helicópteros, vehículos del cuerpo, hospedaje o perreras para los perros rastreadores del Servicio Cinológico de la Guardia Civil-.

En esta quinta sesión del juicio también ha declarado como perito un agente que realizó el rastreo del teléfono móvil de Ana Julia Quezada el día que desapareció el niño. Ha explicado que los repetidores de señal ubican la llegada de la acusada a la finca de Rodalquilar a las 15.45 horas y la salida a las 19.04. Nueve minutos antes de salir de allí, a las 18.55, mantuvo una conversación telefónica con Ángel Cruz, padre del menor, quien le explicó que no había rastro de Gabriel en Las Hortichuelas, donde vivía la abuela paterna. En total, la acusada estuvo 3 horas y 19 minutos en la finca familiar de su pareja.