Verano de 2014. Felipe VI y Letizia llevaban reinando apenas unas semanas. El nuevo Jefe de la Casa del Rey, Jaime Alfonsín, y el de Comunicación, Jordi Gutiérrez, convocan a todos los medios a tomar café a Zarzuela. Así llaman en la institución las reuniones que hacen en la Casa con los periodistas habituales, los que normalmente cubren todos los temas referentes a la Familia Real. Es cierto que se toma café y que se ofrecen, o mejor dicho, ofrecían algunas pastas. Pero, sobre todo, es que el término ‘rueda de prensa’ no les gusta nada. Esta forma de hablar tan común en el día a día de la prensa sólo se ha usado una vez en Zarzuela, y fue en el anterior reinado. Entonces, el jefe de prensa era el periodista Javier Ayuso (al que muchos echan de menos) y convocó a todos los medios de comunicación, nacionales e internacionales, para que el doctor Cavanella, traído desde la Clínica Maio de Estados Unidos diera una explicación detallada sobre la operación de cadera que le iba a realizar al Rey a la mañana siguiente. Pero eso fue en 2013, así que unos meses después se vuelve a ‘Tomar café’ con la prensa.

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En dicho encuentro de julio de 2014 no sólo se convocó a los periodistas habituales, también se extendió a otros medios, incluso a los que vetados por la Casa. Eso significaba una sola cosa: había algo importante que anunciar y querían hacerlo a bombo y platillo.

La historia es la siguiente: nuevo reinado y nuevas reglas. Y como Jaime y Jordi querían dejar claro, todas regidas por lo mismo: la transparencia. A partir de ahora sueldos y presupuestos de la Casa Real serían públicos, lo que se gana y lo que se gasta, y también todo lo que entra en Zarzuela en forma de regalo. Todos los periodistas presentes lo festejaron: eso significaba noticias con cierta regularidad. La apertura incluiría la joya informativa de la corona: la lista de los regalos.

El pasado lunes la Casa del Rey divulgó la lista de regalos que recibió la Familia Real en 2018. Sus miembros fueron obsequiados con 440 objetos que en su mayoría tuvieron como destinatario a Felipe VI. Además de los 225 que recibió el Jefe del Estado, 79 fueron para la reina Letizia y otros tantos para el matrimonio. A los Reyes y a sus hijas les hicieron 12 regalos, mientras que tres fueron para la princesa Leonor y 34 para ella y su hermana. La lista se completa con los cuatro regalos de don Juan Carlos y Sofía recibieron. 

Entre los más llamativos, destaca el que Trump hizo a Felipe VI durante su visita oficial a Washington en junio del pasado año. El mandatario estadounidense le regaló un estuche con juego completo de billar con dedicatoria en plata, mientras que su esposa, Melania Trump, obsequió a Letizia con un juego de té y una bandeja.

Entre los mandatarios extranjeros que visitaron España estuvo el príncipe saudí Mohamed bin Salmán, en abril de 2018, antes de que se viera envuelto en la polémica por el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi en el consulado de ese país en Estambul el 2 de octubre.

Mohamed bin Salmán, junto a Felipe VI y Letizia. EFE

El heredero regaló a Felipe VI un conjunto de gemelos, un reloj, un anillo, una pluma estilográfica y un rosario musulmán. A la reina le regaló un conjunto de collar, una pulsera, unos pendientes y un anillo, lo mismo que a sus hijas, a las que también les entregó un reloj.

Todos estos regalos, junto con todos los demás de los años anteriores, terminan en manos de Patrimonio Nacional, que es quien decide su destino. Algunos no llegan ni a tocar Zarzuela y pasan directamente a los sótanos del Palacio Real de Madrid donde se almacenan. Menos los seres vivos, claro. Como el burro que le regaló a Sofía una protectora de animales que todavía vive feliz en las cuadras del recinto de El Pardo, compartiendo horas y alfalfa con los caballos de pura raza que montan la Princesa de Asturias y su hermana Sofía.

Cuando en 2013 una periodista preguntaba si en esas listas públicas se encontraban todos los regalos, lo hacía con toda la intención del mundo. Alfonsín contesto rápido: "Todos los públicos u oficiales". A lo que ella añadió: "¿Y los privados?". "Tú lo has dicho", le dijo Jordi Gutiérrez: "Esos son privados". Porque en esa categoría los Reyes reciben una buena cantidad de obsequios, cosas de las que nos enteramos hasta meses después o nunca, pero que pueden llegar a tener un gran valor económico y sentimental. 

De estos regalos "privados" tenemos menos constancia de los que le hacen al rey Felipe, ya que no los suele lucir. Sin embargo, en el caso de su esposa la cosa es distinta, ya que suelen ser joyas y artículos de moda muy fáciles de cuantificar e identificar. 

Esta fue una de las razones de la llegada a Zarzuela de la ex estilista de Cosmopolitan, Eva Fernández. La joven no se encarga de asesorar a la reina sobre qué ponerse cada día, sino que se dedica a poner en orden todos los obsequios que recibe Letizia y a enviar los agradecimientos. "Es muy sencillo. Le mandas unos pendientes y si tienes suerte y se los pone, tu firma pasa de ser completamente desconocida a salir en todos medios de comunicación; por lo tanto merece la pena y mucho. Ellos te mandan una carta de agradecimiento para que sepas que los ha recibido y punto", revela una de las dueñas de la firma de joyas que más está usando la esposa de Felipe VI.

Eva Fernández, estilista de la Reina Letizia Gtres

Hay firmas de ropa, como una conocida marca de zapatos española, que le hace llegar toda su colección cada temporada. "Ella nos suele devolver los que no le interesan, pero con un par que se ponga ya nos vale la inversión", cuenta el jefe de prensa de esta marca a EL ESPAÑOL. 

Según un portavoz de la Casa Real los regalos que se envían a la reina "normalmente se devuelven. Si en alguna ocasión se queda con alguno es porque cumple la normativa de regalos de la Familia Real. Los regalos de carácter personal se podrán aceptar cuando no superen los usos sociales y de cortesía", añade.

¿Pero cuáles son esos usos sociales y de cortesía? Sabemos que no se refiere al precio; es decir, que por ser algo muy caro no se devuelve. Un ejemplo de esto que contamos sucede con las joyas. Letizia recibió de la casa Bulgari, cuando nacieron sus hijas, dos presentes que son parte de su joyero y que hemos visto en muchas ocasiones. 

Por el nacimiento de la Princesa de Asturias le hicieron llegar unos pendientes que son pieza desmontable con criollas doble aro de aguamarinas, platino y diamantes.

El modelo corresponde al rango más alto de Bulgari, high jewelry, por lo que su valor según indica la propia marca, superaría en cualquier caso los 50.000 euros. 

En el caso del nacimiento de la infanta Sofía, la marca italiana le hizo llegar un anillo de oro blanco y diamantes, valorado en más de 20.000 euros, que lució mucho durante una época. Ahora, ya no lleva anillos de forma habitual. También Chanel quiso tener un detalle con Letizia cuando nació su primogénita: las estrellas de Chanel -incluidas en la clásica colección Comète- también fueron un regalo de la maison francesa a la esposa de Felipe VI tras el nacimiento de Leonor. De oro blanco de 18 quilates y diamantes. Las 'estrellas' son sus pendientes favoritos.

Estrellas de Chanel regaladas a Letizia

No ocurre lo mismo con los pendientes de esta misma firma francesa en forma de pluma realizados en oro blanco y diamantes. La impresionante pieza de joyería pertenece a la colección Plume de la casa fundada por Mademoiselle Gabrielle Chanel y su precio es de 6.800 euros. En este caso, se trató de un regalo de la reina Rania de Jordania a la propia Letizia en una de sus visitas a España. Se realizó en el ámbito "privado", por lo que no aparecen en la lista pública ni van al sótano del Palacio Real de Madrid. 

"Eva decide en una primera criba lo que se quedan y lo que no. Eso lo que mandan de las firmas de ropa. Que son cajas y cajas. Hay una famosa firma de ropa catalana de la que la reina es íntima amiga de su dueño, extremadamente guerrera. Lo que Letizia recibe a título personal, como "regalos privados", eso es para ella", comentan en la casa. 

Pero no todo es moda. Tras la visita de estado de los Reyes a Portugal el pasado mes de marzo, la Reina se encontró con una sorpresa en Zarzuela a su llegada. En una de las cenas en el país vecino, Letizia se había enamorado de una de las vajillas que habían colocado en la mesa. Tras preguntar, el presidente Portugués le envió una a El Pardo para su uso personal, piezas de Vista Alegre que puede rondar los 3.000 euros. Así que cada noche, cuando cenan los Reyes, deben acordarse de su amigo Marcelo Rebelo de Sousa. 

El caso es que bajo la frase "que no sobrepasen en uso social y de cortesía" se cuelan muchos obsequios en Zarzuela que nadie se llega a enterar y que se quedan en lo llamado "ámbito privado".

Lo que sabemos seguro es que los reyes no hicieron uso del único regalo de este tipo que vimos recibir a Felipe VI en público, en abril de 2015,  fue la primera temporada de ‘Juego de tronos’, obsequio de Pablo Iglesias, el líder de ‘Unidas Podemos’.Aunque el Jefe del Estado contó a un grupo de periodistas que no le gustan este tipo de series.